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CONCIERTO EN GINEBRA

La Orquesta del Liceu actúa por primera vez en las Naciones Unidas

El concierto de los Derechos Humanos homenajea a las víctimas del terrorismo de Barcelona y Cambrils

Rosa Massagué

La Orquestra Simfònica del Liceu, en el Palacio de las Naciones Unidas de Ginebra

La Orquestra Simfònica del Liceu, en el Palacio de las Naciones Unidas de Ginebra / ONUART / VIOLAINE MARTIN / ELMA OKIC

La cuarta edición del concierto de los Derechos Humanos que protagoniza por primera vez la Orquestra Simfònica del Liceu en la sede de Ginebra de las Naciones Unidas quiere rendir homenaje a las víctimas de los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils. Así se decidió en su momento, pero la situación catalana ha planeado durante la rueda de prensa previa a la actuación. El concierto tiene lugar en la sala de los Derechos Humanos que alberga la cúpula pintada por Miquel Barceló.

Miguel Ángel Moratinos, presidente de la Fundación Onuart, organizadora del concierto, señaló la necesidad de trabajar en Catalunya hacia un clima de mejor concordia y respeto mutuo. Por su parte, Tatxo Benet, socio fundador de Mediapro que produce el acto, explicó que el concierto en el que se suman arte y música aspira a confortar a aquellos que "padecen porque sus derechos humanos no son respetados, ya sea en lugares lejanos o próximos".

Josep Pons, el director de la orquesta del Liceu señaló lo muy difícil que es protagonizar este concierto: “Es fácil cantar en el Musikverein de Viena o en el Concertgebow de Amsterdam. Allí hay conciertos cada día”, recordando que en las Naciones Unidas el de los Derechos Humanos ocurre solo una vez al año. Imbuido del espíritu onusiano, el maestro recordó que la orquesta es una "pequeña ONU, enormemente plural", con al menos 30 nacionalidades distintas y añadió que es multicolor "como la cúpula de Barceló".

El concierto incorpora piezas vocales porque, dijo Pons, "somos una casa lírica y la voz tiene que estar presente". La mesosoprano china Huiling Zhu interpreta el ária 'Ombra mai fu', de la ópera 'Serse', de Georg Friedrich Händel, y la soprano Erin Wall, las 'Cuatro últimas canciones', de Richard Strauss, unas canciones "crepusculares, con las que el compositor se despide del mundo con una adiós sereno, lento y sincero", en palabras del director.

La tercera pieza del concierto es la 'Sinfonía nº 7' de Ludwig van Beethoven, que el maestro califica de 'rock and roll', la compara con una explosión y recuerda a Richard Wagner que la definió como "la apoteosis de la danza".

El próximo año la cúpula de Barceló cumplirá diez años y "no se ha caído", dijo Moratinos con sorna ante las críticas que predecían varios desastres para aquella obra de arte. Con tal motivo, el diplomático anunció la convocatoria de un premio para realzar la labor de un artista de cualquier ámbito que mejor represente la labor del sistema de Naciones Unidas.

Posible concierto extraordinario en el 2018

Dada la efeméride, la organización piensa en un concierto extraordinario para el año próximo, pero todas las opciones acerca de los intérpretes están abiertas, señaló Moratinos. "Puede ser la Orquesta del Liceu o puede ser Daniel Barenboim, no hay decisión definitiva", dijo Moratinos.

Los dos conciertos anteriores los había protagonizado Barenboim y la orquesta East West Divan. Este año el maestro renunció al coincidir con la inauguración de la reforma de la Staatsoper de Berlín que dirige aunque el acuerdo con Onuart era por cuatro años.

Más de 40 países tienen acceso al concierto. RTVE y TV-3 lo retrasmitirán, y también puede verse en el canal Youtube de Mediapro, en la página web del Liceu y en diferido, en Medici.tv.