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CONFLICTO PATRIMONIAL

La Audiencia de Huesca confirma la sentencia que ordena devolver los bienes de Sijena

El Museu de Lleida recurrirá el fallo y apunta que, si es necesario, llegará hasta el Supremo para impedir el traslado

El Periódico

Dos de las preciadas cajas sepulcrales de Sijena custodiadas por el Museu de Lleida. / DEFOTO / RAMON GABRIEL

Dos de las preciadas cajas sepulcrales de Sijena custodiadas por el Museu de Lleida.
Una caja sepulcral de Sijena custodiada por el Museu de Lleida.

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Con un notable sentido de la oportunidad, la Audiencia Provincial de Huesca ha ratificado la sentencia del juzgado de primera instancia que ordena el regreso a Aragón de las 44 piezas del Monasterio de Villanueva de Sijena que se hallan depositadas en el Museu de Lleida por considerar que el conjunto patrimonial del cenobio constituye "un todo indivisible". La Audiencia desestima de este modo los recursos presentados hace más de dos años por la Generalitat, el Museo Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) y el Consorci del Museu de Lleida, y hace pública esa decisión apenas dos días después de que el ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, amparándose en la aplicación del artículo 155 de la Constitución, diera orden de ejecutar la sentencia y proceder al traslado de las obras.

En una sentencia fechada en abril del 2015, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Huesca declaró nulas las compras, realizadas entre 1983 y 1992, de 97 piezas de arte sacro pertenecientes al Monasterio de Sijena; de estas, las 51 que se hallaban en el MNAC ya fueron trasladadas a Sijena en cumplimiento de una sentencia provisional. La Generalitat, sin embargo, se resistía a devolver las 44 obras que custodia el Museu de Lleida (se desconoce el paradero de las otras dos piezas en litigio) alegando, entre otras cosas, que la Audiencia Provincial no había resuelto aún los recursos interpuestos y la sentencia, por tanto, no era firme.

Perfecta sincronía

En apenas una semana, la situación ha dado un giro espectacular. El juzgado de Huesca aprovechó la aplicación del artículo 155 para requerir a Méndez de Vigo que, como responsable último del departamento de Cultura de la Generalitat, activara la devolución de los bienes en disputa. Una instrucción a la que el ministro decidió dar cumplimiento el pasado martes; "inmediatamente" se dieron instrucciones a los órganos competentes de la Conselleria para que prepararan el traslado.

En perfecta sincronía con la orden ministerial, la Audiencia de Huesca ha ratificado la sentencia por entender que las obras de arte sacro forman "un todo indivisible" con el conjunto del monasterio, que fue declarado monumento nacional en 1923 y estaba, por tanto, catalogado por el Estado antes de que los bienes del cenobio pasaran a formar parte del patrimonio artístico catalán.

La vía del Supremo

Tras el fallo de la Audiencia Provincial, las partes implicadas tienen 20 días para interponer recursos de casación y de infracción procesal en esa misma sede judicial. El alcalde de Lleida, el socialista Àngel Ros, ya ha anunciado que el Consorci del Museu de Lleida recurrirá la sentencia de la Audiencia de Huesca y no descarta llegar hasta el Tribunal Supremo. "Preparamos un recurso de casación ante la propia Audiencia Provincial y, en caso de que no fuera aceptado o no se atendieran nuestras razones, que creemos, sinceramente, que se ajustan a derecho, todavía tenemos también el recurso de casación ante el Supremo", ha afirmado.

Ros ha subrayado que el Alto Tribunal "es competente y especialmente cualificado en temas de patrimonio, como se ha demostrado en diversas ocasiones", y ha insistido en pedir al ministro de Cultura que aplique el criterio de prudencia mientras haya recursos presentados y la sentencia no sea firme.

Méndez de Vigo, por su parte, se ha limitado a decir que acata la decisión judicial, pero ha rechazado valorar el contenido del fallo. "Yo no entro en el contenido de las decisiones judiciales, yo las acato y las cumplo. [...] Respecto a si las obras deben de estar ahí o no, eso es una controversia en la que cada cual opina lo que quiera, yo no opino nada". El ministro ha solicitado una relación de los objetos, su ubicación y estado de conservación: "El juez me pide que haga una serie de cosas y yo he empezado a hacerlas", ha apuntado.