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DE LA TELE A LOS ESCENARIOS

Bruno Oro, sin máscara

El actor y cantante presenta su quinto disco, 'Mr. Dream', orientado hacia el funk y el soul, en un concierto en Barts con sistema de taquilla inversa

Jordi Bianciotto

Bruno Oro, en las calles de Gràcia.

Bruno Oro, en las calles de Gràcia. / CARLOS MONTAÑÉS

Hace ya casi dos años que se desenganchó de su personaje de Artur Mas en 'Polònia' y Bruno Oro suspira por combinar la interpretación con su vocación musical, que refuerza ahora con un disco, el quinto, 'Mr. Dream', donde funde su fondo natural de swing y blues con ritmos de funk. Un trabajo que presenta este sábado en Barts (21.00 horas) en un recital con sistema de taquilla inversa: los asistentes podrán pagar la cantidad que estimen oportuno a la salida.

¿Y quién es ese tal Mr. Dream? Pues "el hombre que sueña por nosotros, del que a veces nos tenemos que apartar para asumir un proceso de maduración", indica el actor, cantante y compositor barcelonés, que apela ahí "al soñador que todo el mundo tiene dentro". Pero, ¿no es precisamente Bruno Oro el ejemplo de alguien que ha hecho realidad sus ilusiones? Da la impresión de haber hecho lo que le ha apetecido. "Es cierto, y en este disco me siento con menos vergüenza o pudor que antes. Tenía una máscara y ahora me la he quitado, creciendo y disponiendo de más herramientas musicales", explica este catalán con raíces en el sur de Italia evocadas en su primer disco, 'Napoli' (2008).

Hijo de Kool & The Gang

Ahora, en 'Mr. Dream', que incluye un dueto con Sara Pi, aflora un sustrato de funk y soul, unas cadencias y ambientes que parecen mirar hacia atrás. "Debo decir que escucho más música de antes de que de ahora y que soy un poco nostálgico de los 70", confiesa Bruno Oro, de 39 años. Escuchando canciones como 'Imagination' es fácil pensar en propuestas de música de baile canónicas como Kool & The Gang o Earth, Wind & Fire. "Grupos que cuando vienen a Barcelona siguen llenando locales", apunta. "O Elton John, cuyos primeros discos tenían canciones muy rhythm’n’blues", añade. Al mismo tiempo se deslizan ritmos swing, "que son la base del funk y del rap, todo viene de allí".

Autor de todas las composiciones del disco, compone con el piano, instrumento que aprendió de la mano de Maurici Villavecchia y al que dedica una "canción de amor", 'Bluthney'. En otra, 'Barna', apunta hacia los cambios experimentados por la capital catalana. "Quería escribir sobre la transformación de Barcelona hacia el turismo globalizado, con un poco de nostalgia y tristeza, pero me ha quedado un poco más eufórica de lo que me había imaginado", revela. En línea con los ritmos "alegres y bailables" que dominan el disco, que le han llevado a retirar las butacas de Barts. "Para que baile todo el mundo".

Retos vocales

Popularizado a través de la televisión, ¿ha sentido que no se tomaba en serio su vocación musical? "Sí, pero eso ha dejado de preocuparme. Hago música para divertirme y porque me sale de dentro, aun siendo deficitario", asegura. Tras el reto que supuso su anterior disco, 'Sinatra 100 Anys', que grabó con la Vicens Martín Dream Big Band, su modulación vocal es más elaborada y cubre un espectro más amplio. "En ese disco aprendí a cantar otra vez", subraya.

Pero en estos días políticamente intensos "se respira tensión y desconcentración, los teatros están medio vacíos y se han cancelado conciertos", lo cual le ha llevado a tomar una decisión drástica: "Como hemos vendido muy pocas entradas, haremos taquilla inversa", anuncia sin cortarse. Así, quien previamente haya mandado un 'mail', podrá "pagar a la salida lo que crea que vale el espectáculo", y a quien ya haya comprado la entrada se le ofrecerá su importe o bien un ejemplar del disco. El propósito es muy preciso: "Venid y conoced la propuesta".

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