10 jul 2020

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CONFLICTO PATRIMONIAL

La fiscalía ve indicios de desobediencia de Santi Vila y Lluís Puig por Sijena

El ministerio público considera que el Tribunal Supremo es competente para juzgarlos y le pide que lo investigue

Fragmentos del retablo de Santa Anna provenientes de Sijena, en el Museu de Lleida.

Fragmentos del retablo de Santa Anna provenientes de Sijena, en el Museu de Lleida. / DEFOTO / ADRIÁN ROPERO

La fiscalía considera que hay indicios para poder acusar de desobediencia a los 'consellers' de Cultura Santi Vila (ahora de Empresa i Ocupació) y Lluís Puig (el actual titular del departamento) por no haber entregado las 44 piezas del monasterio de Sijena que custodia el Museu de Lleida. Bienes que deberían haberse trasladado al cenobio en cumplimiento de la ejecución provisional de la sentencia dictada por un juzgado de Primera Instancia de Huesca, pero que siguen en el museo al no ser este un fallo firme: la sentencia está recurrida ante la Audiencia Provincial de Huesca y podría elevarse hasta el Supremo.

El abogado del Ayuntamiento de Villanueva de Sijena,Jorge Español, presentó el pasado 25 de septiembre una denuncia al Tribunal Supremo contra los dos consejeros y la sala del Supremo pidió a la fiscalía que evaluara tanto su competencia como el contenido de la denuncia como paso previo a su admisión, y la fiscalía, con fecha del 10 de octubre, se ha pronunciado favorablemente a la denuncia. El ministerio público, además, concluye que el Supremo es competente para juzgar a los 'consellers' aunque sean aforados porque afirma que hay dos comunidades autónomas implicadas en los hechos. Sabida la opinión de la fiscalía será ahora el Tribunal Supremo el que haya de pronunciarse finalmente sobre la admisión de la denuncia y sobre su competencia.

Apropiación indebida

Según la fiscalía, hay indicios para acusar de desobediencia a Vila y Puig por "haberse negado abiertamente al complimiento de las resoluciones judiciales que les obligaban a librar las 44 obras de arte del Museu de Lleida a Sijena". También considera que se puede acusar de prevaricación a Vila porque el 18 de abril del 2017 "se negó a cumplir las órdenes judiciales" porque, según alegó, "no se podía disgregar la colección del Museu de Lleida y no podía hacerse sin su autorización". En el escrito que el ministerio público ha hecho llegar a la Sala del Supremo, es recoge ha habido desobediencia expresa por lo menos en tres ocasiones. Por parte del ‘conseller’ Vila: en del plan de transporte del 20 de julio del 2016,  en la entrega de las piezas el 25 de julio del 2016 y el 8 de noviembre del 2016. I por parte del 'conseller' Puig: en el plan de transporte del 25 de julio del 2017 y en la entrega de las piezas el 31 de julio. "A pesar de que a los dos se les informó de las responsabilidades penales que estas omisiones podían comportar", recuerda. La fiscalía en cambio, considera que no hay suficientes pruebas para acusarlos de apropiación indebida.