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CONCIERTO

Steven Isserlis vuelve al Palau con Bach

El virtuoso violonchelista inglés interpretará tres 'Suites' de una obra inmensa "que lo tiene todo"

Marta Cervera

Steven Isserlis.

Steven Isserlis. / PALAU DE LA MÚSICA

Steven Isserlis, polifacético violonchelista inglés y autor de numerosos libros, inaugura el ciclo Palau Bach de la temporada 2017-18 con las 'Suites' de Johann Sebastian Bach. Interpretará la primera, la quinta y la sexta de esta ineludible obra musical este jueves en el Palau de la Música. "Esta gran obra siempre me ha puesto nervioso. ¡Y sigue asustándome!" confiesa en una entrevista telefónica con su peculiar sentido del humor. La edad y la experiencia no han aplacado esa sensación de pavor cada vez que sube a escena. Su peor pesadilla, confiesa, es quedarse en blanco. Lo ha explicado más de una vez y ha dejado constancia de ello por escrito en algunos de sus numerosos artículos que pueden consultar en su web.

"La primera suite de Bach la toqué cuando tendría unos 11 años. Era muy diferente entonces. El movimiento historicista no había empezado y la partitura procedía de una edición terrible", recuerda. Para él, como para muchos músicos, la interpretación de Pau Casals marcó un antes y un después. "Antes de Casals, Bach se tocaba de una forma más sentimental. Después de él, todo se volvió muy académico. Ahora la gente se ha dado cuenta que esta música es danza, algo que Casals ya percibió".

"Un milagro"

Cada vez que las interpreta descubre algo nuevo en ellas. "Son obras inmensas. Como toda gran y fantástica obra lo tiene todo: profundidad, tragedia, humor, danza, religión..." Su interpretación siempre es fascinante por las cantidad de emociones que remueve y el viaje interior que genera. "Es realmente un milagro". Y no hace falta añadirle nada, añade este intérprete siempre preocupado de transmitir las piezas desde la máxima honestidad. "Es la música quien te transforma, nuestro deber no es cambiarla sino respetarla".

Isserlis también es un entusiasta de la música contemporánea. "Me gustan los compositores que abarcan cualquier estilo. No me atraen los que piensan demasiado en el público porque la música ha de salir de lo más profundo. Por eso conecto con Bach y también con Thomas Adès y John Tavener". De él, por cierto, ha adaptado y grabado una pieza para ocho chelos. Llegó a ella de una forma curiosa: el propio compositor fallecido en el 2013 se le presentó en sueños y le pidió que tocara su última pieza. "¡Es la cosa más extraña que me ha ocurrido nunca! Yo nunca he creído en estas cosas pero así fue y me alegro porque es una música preciosa."