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MERCÈ 2017

Manel, fiesta en la playa

El grupo abrió con vigor las noches de 'Mediterràniament'

JORDI BIANCIOTTO
BARCELONA

Guillem Gisbert, durante la actuación de anoche, con Piolín en el pecho.

Guillem Gisbert, durante la actuación de anoche, con Piolín en el pecho. / ELLISENDA PONS

Los chicos de Manel serán de naturaleza reservada, pero su música es cada vez más extrovertida, eléctrica y rítmica, de modo que los teatros y los recintos recogidos han ido dando paso a espacios más grandes sin que sus canciones se resientan. Entre los más mayúsculos está la playa del Bogatell, en la que ya actuaron hace tres años y que este sábado les acogió en el tramo final de su gira Jo competeixo, que comenzó a andar en la sala Salamandra, de L'Hospitalet, en el lejano mayo de l 2016.

Concierto multitudinario, con muchos miles de personas atendiendo a la llamada de Mediterràniament, el concierto que programa cada año Estrella Damm y que actualmente consta de dos noches. Esta vez sin la lluvia que castigó el recinto el año pasado, y con dos grupos de contrastado tirón, Txarango y Búhos, completando el programa ya entrada la madrugada. Abriendo el desfile, Manel tiró de su registro más poderoso desde esa inquietante canción que responde por Les cosines.

«MULTITUD TUMULTUOSA» / El repertorio siguió más o menos el guión de la gira asentándose en el material más moderno, con cuñas como Boomerang Al mar! Antes de abordar esta última, Guillem Gisbert se quitó el jersey y quedó al descubierto una camiseta con la imagen de Piolín, alusión al barco lleno de efectivos de la seguridad del estado que fondea en el puerto. Gisbert lanzó otro guiño a la actualidad política cuando se dirigió al público. «Sou una multitud tumultuosa molt bonica de veure».

Las guitarras alzaron el tono en M'hi vaig llançar, acudiendo a esa épica asociada al grupo, como en Mort d'un heroi romàntic, piezas envueltas en gritos de «votarem».  Rescataron Criticarem les noves modes de pentinats, canción ausente en las primeras noches de la gira, y reivindicaron La gent normal como si fuera ya una canción propia y no una versión de Pulp. En el crescendo final, Ai, Dolors, el giro tropical de La serotonina, con Gisbert permitiéndose unos pasos de baile, y la imponente Benvolgut. Pero, para el bis, Manel tenía preparada un arma secreta: la reedición de aquella cita con los callejeros muchachos de P. A. W. N. Gang que se escenificó por primera vez en mayo en el Desconcert de Icat FM en el Apolo.

CHOQUE DE TRIBUS / Un encuentro delicioso en torno a la pieza Jo competeixo, choque de clanes urbanos en el que el Gang se burlaba de Manel, «aquests panolis», y Gisbert y compañía les replicaban llamándolos «teenagers amateurs, nens amb cadenetes d'or». Trap deslenguado contra clasicismo pop en un disfrutable diálogo paródico que puso el punto álgido del concierto, rematado con Teresa Rampell Sabotatge, piezas con las que Manel confirmó que los grandes recintos no les desbordan.

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