ACTUACIÓN EN PERALADA

Pretty Yende, de la iglesia a la Metropolitan Opera

La joven soprano surafricana llevará este miércoles al Festival de Peralada las obras de su álbum debut, 'Journey'

Pretty Yende, en una imagen promocional.

Pretty Yende, en una imagen promocional. / GREGOR HOHENBERG

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ESTER TORRAS / BARCELONA

Hay muchas maneras de encontrar la vocación que siempre has llevado dentro, incluso viendo un anuncio de British Airways. Así, de forma inesperada, fue como Pretty Yende entró en el mundo de la ópera tras escuchar el famoso 'Dúo de las flores' de la ópera ‘Lakmé’, de Léo Delibes, en el espot promocional de la aerolínea desde el sofá de su casa. “Supongo que el destino me encontró”, asegura Yende en conversación telefónica con este diario. Pero no todo quedó en manos de la suerte. La soprano surafricana, nacida en la pequeña localidad de Piet Retief en 1985, ya se había enamorado de la música mucho antes cuando iba cada noche a misa junto a su familia. “A los 5 años mi abuela ya me enseñaba canciones y me hacía poner al frente de la iglesia a cantarlas”, recuerda. Yendé debuta este miércoles en el Festival de Peralada, en la Eglésia del Carme.

A los 20 años,, la joven Yende tomó la decisión que cambió por completo su rumbo: dejar la carrera de Contabilidad para intentarlo en el mundo de la música. “Fue un 'shock' para todos, incluso para mí. Crecí con algo que no sabía ni que tenía hasta que mi profesora del instituto se dio cuenta y depositó toda su confianza en mí”, cuenta. Aunque al principio sus padres se mostraron reacios con el cambio, ahora se han convertido en sus “seguidores más fieles”.

“Los cuentos de hadas acontecen cada día, y yo estoy viviendo el mío con mucha emoción”

Pretty Yende

Cuando Yende ganó una beca para estudiar al South African College of Music, en Ciudad del Cabo, quedó abrumada al ver la cantidad de talento que había allí y sintió que “no era lo suficientemente buena”. Pero convertirse en alumna de Virginia Davids, la primera mujer negra que subió a los escenarios a cantar ópera durante el ‘apartheid’ en Suráfrica, le hizo recuperar la confianza. “Ella me enseñó a reconocer la grandeza sin desestimar mi propio don. Si cuidas de él y tienes una buena guía -me dijo- tienes el potencial para encontrar tu propio espacio en este cielo repleto de estrellas”.

Y a partir de allí todo fueron victorias para la joven soprano, quien se colgó el broche de oro en competiciones internacionales como Hans Gabor Belvedere, Operalia Competitions y el concurso de canto Montserrat Caballé (2009), “una de las cantantes de ópera que más admiraba porque, sin presumir de notas prácticamente inalcanzables, creó un gran impacto en el repertorio del bel canto”, asegura. El consejo que la soprano catalana le dio en aquella clase maestra le ha guiado a lo largo de su carrera y aún retumba en su cabeza: “Canta con la voz que tienes ahora, nunca interpretes un repertorio con la voz que tendrás”.

Debut a gran escala

Tras su paso por La Scala de Milano, su sueño de debutar en la Metropolitan Opera de Nueva York se hizo realidad. Se estrenó con ‘El conde Ory’, de Gioacchino Rossini, en el papel de Adèle, un rol totalmente nuevo para ella. “A pesar de los nervios, cuando me subí en el teatro más icónico del mundo con aquella espléndida producción supe que tenía poco que perder y mucho que ganar”, rememora.

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Además de Àdele, a lo largo de los años Yende se ha puesto en la piel de grandes figuras como Musetta (‘La Bohème’), Rosina (‘El barbero de Sevilla’) y Susana (‘Las bodas de Figaro’), entre otras, pero fue el rol de Lucía de Lammermoor, de Gaetano Donizetti, el que resultó más exigente y complicado para ella. “En este papel tenía que definir qué significaba la locura para Lucía pero nunca he estado loca ni he pasado por sus etapas turbulentas”, explica.

Con esta larga trayectoria en la espalda, el otoño pasado Yende decidió que era momento de retener sus directos en un álbum. En ‘Journey’, la soprano regresa a sus inicios y resigue todos estos momentos cruciales que la han llevado hasta aquí. “En el disco quería que mi voz interpretara como en los directos, que no se escuchara a otra persona distinta”, añade Yende, quien ya está trabajando en un segundo disco previsto para otoño. “Los milagros y los cuentos de hadas acontecen cada día, y yo estoy viviendo el mío con mucha emoción para ver qué es lo siguiente”, confiesa Yende. De momento, la artista debuta en Catalunya este miércoles y ofrecerá un concierto en la Església del Carme, dentro del Festival de Peralada.