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FESTIVAL DE VERANO DE BARCELONA

Roger Bernat juega a espías en el Mercat

El creador estrena 'No se registran conversaciones de interés', un montaje basado en conversaciones grabadas por la policía

Cada espectador llevará auriculares y creará su propio relato a partir de tres historias reales relacionadas con la guerra en Siria

MARTA CERVERA / BARCELONA

Imagen promocional de No se registran conversaciones de interés. 

Imagen promocional de No se registran conversaciones de interés.  / BLENDA

En el 2012, tres hombres de Ceuta viajaron a Siria para luchar con el Estado Islámico. Sus esposas no sabían nada y denunciaron su desaparición. La policía puso en marcha una investigación y pinchó sus teléfonos y redes sociales. Una semana ellas descubrieron que estaban en Siria, donde, un mes después, se inmolaron. La investigación no se detuvo. Su actividad fue rastreada durante once meses.

"No se registran conversaciones de interés", es la conclusión que la policía sacó de todo aquello. Sin embargo,  el inquieto creador y director teatral Roger Bernat ha utilizado aquel material para crear su nueva propuesta en el Mercat de les Flors, bautizada con idéntica frase, y que se podrá ver del 27 al 29 de julio. En ella cada espectador llevará auriculares y creará su propio relato a partir de esa tres historias reales. "Las mujeres sospechan que son espiadas y en sus conversaciones nunca aparecen nombres propios ni  tampoco se habla de Siria, aunque está muy claro de qué hablan", apunta Bernat, autor de otros espectáculos singulares como 'Please, continue, Hamlet' (2011) y 'Numax-Fagot-Plus' (2014).

Diferentes miradas

Utiliza toda la información que contienen las escuchas de diálogos para acercar de forma directa una realidad que generalmente llega filtrada por la prensa. "El espectáculo permite mirar a través de la cerradura de la puerta, que es de algún modo lo mismo que hace la policía."

"Al final, nadie habrá visto y escuchado lo mismo porque cada cual irá cambiando de canal a su gusto"

Las conversaciones de cada una de ellas se transmiten por un canal distinto. El público elegirá a cual sigue en cada momento. "Me gustaría que la gente saliera del espectáculo con, al menos, una visión personal. Espero excitar la subjetividad del espectador. Al final, nadie habrá visto y escuchado lo mismo, ya que que cada cual irá cambiando de canal a su gusto”. 

En escena las actrices no interpretan, sino que dan voz a las tres viudas cuyos relatos llegan a través de los auriculares. Laura Calvet, una joven actriz recién llegada del Conservatorio de París "actúa como si fuera una intérprete de radionovela". Maria Salgado, la poeta y rapsoda, lee las conversaciones de su personaje y la malagueña Alessandra García escucha las conversaciones con unos cascos y las va repitiendo. "Son tres maneras distintas de darles voz a las protagonistas de la historia y, a la vez, de distanciarnos de ellas. Me parecía raro y hasta incómodo personificar a unas mujeres que han sufrido una tragedia y a las que no conocemos directamente, pues no han querido entrar en contacto con la compañía", confiesa Bernat. Para el director, tampoco es imprescindible ponerles cara: el informe policial es suficientemente revelador.

En una pantalla se proyectan además los comentarios de la policía a las escuchas y las explicaciones de un narrador. "También se proyectan imágenes de propaganda del Isis junto a películas de 'cinema-verité' de finales de los años 60 y principios de los 70  para dar una perspectiva histórica". En Barcelona, además, se estrena una nueva versión "la definitiva" donde han añadido nuevos elementos para  intentar dar "una mirada más artístrica, por decirlo de algún modo, a esta realidad tan dramática y miserable que mostramos" .

El punto de partida para el director fue el sumario del caso, con un dosier de 14.000 páginas. La primera versión tenía unas mil y actualmente es una versión para un espectáculo de una hora, que en realidad son tres si se suman las conversaciones de cada una. 

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