26 nov 2020

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NUEVO CENTRO CULTURAL

El Museu Thyssen de Sant Feliu de Guíxols abrirá en el 2020

La baronesa cede por 20 años a la localidad ampurdanesa su colección de pintura catalana

Natàlia Farré

Carmen Thyssen, junto a un cuadro de Van Gogh de la nueva exposición temporal del Espai Carmen Thyssen de Sant Feliu de Guíxols. 

Carmen Thyssen, junto a un cuadro de Van Gogh de la nueva exposición temporal del Espai Carmen Thyssen de Sant Feliu de Guíxols.  / EFE / ROBIN TOWNSEND

Desde el 2002 que Carmen Thyssen sueña con tener un museo para su colección de pintura catalana de los siglos XIX y XX. Al fin lo tendrá. En el 2020 y en Sant Feliu de Guíxols (Baix Empordà), su primera apuesta antes de coquetear con Barcelona y el pabellón Victoria Eugenia de Montjuïc. Lo tiene claro: "Ya no me interesa tener un museo en Barcelona. El destino ha querido que sea en Sant Feliu". Será la cuarta pinacoteca abierta para mostrar sus fondos tras las de Madrid, Málaga y la recientemente inaugurada en Escaldes-Engordany (Andorra). El anuncio lo ha hecho este sábado la propia baronesa durante la inauguración de la exposición temporal que cada verano celebra en el Espai Carmen Thyssen, el sucedáneo de museo con el que hubo que conformarse cuando la crisis se llevó por delante el inicial proyecto faraónico de 15 millones de euros para rehabilitar la antigua fábrica Serra-Vicens. 

El acuerdo prevé
que 'La Catedral dels pobres', de Mir, deje
el MNAC, donde ahora está en depósito 

El acuerdo firmado con el ayuntamiento contempla la cesión por 20 años y de forma gratuita de las 400 piezas de la colección que atesora de pintura catalana. Aunque no llegarán todas de golpe. "El contrato inicial habla de 132 obras, pero a medida que el espacio se amplíe, se ampliará la colección", apunta el alcalde  de la localidad, Carles Motas. Y estas 132 obras iniciales de la colección permanente del futuro Museu Thyssen de Sant Feliu tienen nombre y apellido, y algunas de rancio abolengo, como 'La Catedral dels pobres', de Joaquim Mir, una importante y emblemática pieza actualmente depositada en el MNAC. Pero esta no es la única obra que podría salir del Palau Nacional, en la lista también aparece, como mínimo, otra: 'Construcción arquitectónica con figuras', de Joaquim Torres-García. Además de las citadas, la pinacoteca también acogerá, entre otras, 'Interior a l’aire lliure', de Ramon Casas;  'Port de Barcelona', de Eliseu Meifrèn; 'Creu de terme', de Santiago Rusiñol y 'Paisatge nord-africà', de Marià Fortuny. 

'La Catedral dels pobres', de Joaquim Mir.

El museo se ubicará finalmente en el mismo entorno donde ahora hay el Espai Carmen Thyssen, en el monasterio, "un lugar emblemático de Sant Feliu", a juicio del alcalde, que ayudará a convertir el municipio en "capital cultural de la Costa Brava", asegura. Para ello se levantará un nuevo edificio en lo que en la actualidad es un aparcamiento y en su origen fue el claustro inacabado del cenobio. La superficie que ocupará está por definir y vendrá marcada por el proyecto ejecutivo que estará acabado para fin de año. Las estancias construidas alrededor del claustro se sumarán al museo al igual que los 5.200 metros cuadrados de jardines que lo rodean y que el consistorio ha adquirido recientemente por 750.000 euros.

SEIS MILLONES DE EUROS

La pinacoteca se ubicará en un edificio de nueva construcción dentro del monasterio y contará con una inversión de seis millones de euros 

"Los jardines limitaban el crecimiento, y no es que vayan a formar parte del museo pero sí que lo enriquecerán", sostiene el alcalde, que incide en la idea de dedicar "todo el monasterio a las artes plásticas, con una escuela de arte incluida". El estudio de arquitectura encargado de llevar adelante el proyecto saldrá de un concurso público aún por convocar. La inversión  prevista para todo ello es de seis millones de euros, "una inversión importante, pero que podemos asumir".

Cuentan ya con un millón de euros reservados de los presupuestos del 2017 y con la posibilidad de recibir en breve una importante cantidad de la herencia sin testar de  los hermanos Anlló. Y no descartan que la Generalitat se sume al proyecto. "Hasta ahora teníamos humo y pedíamos dinero; ahora hemos empezado a invertir nosotros, tenemos la mejor colección de arte catalán y lo que pedimos es que nos acompañen. No creo que la Generalitat nos deje solos", reflexiona Motas.

De momento, y hasta que el museo sea una realidad, seguirá funcionando el Espai Carmen Thyssen, el centro que en el 2012 se abrió en el Palau del Abat para realizar exposiciones temporales, una por año y en verano, con los fondos de la baronesa. La que abre hoy, 'Un mundo ideal, de Van Gogh a Gauguin y Vasarely', recorre las etapas del impresionismo, naturalismo y la vanguardia a través de 45 obras firmadas por 37 artistas internacionales, pero también nacionales. No en vano, Carmen Thyssen afirma que ama la pintura catalana desde que su padre, también coleccionista le enseñó a apreciarla.