26 oct 2020

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FESTIVAL DE VERANO DE BARCELONA

'Paraules encadenades' vuelve 20 años después de su estreno

La Villarroel recupera el inquietante 'thriller' de Jordi Galceran, dirigido esta vez por Sergi Belbel, con Mima Riera y David Bagés como protagonistas

Marta Cervera

Mima Riera y David Bagés en una escena de la nueva producción de ’Paraules encadenades’, de Jordi Galceran, dirigida por Sergi Belbel.

Mima Riera y David Bagés en una escena de la nueva producción de ’Paraules encadenades’, de Jordi Galceran, dirigida por Sergi Belbel. / IVAN MORENO

'Paraules encadenades', la premiada obra que permitió a Jordi Galceran dedicarse profesionalmente a escribir, regresa a los escenarios 20 años después de su estreno. En el marco del Grec, la Villarroel recupera, del 4 de julio al 6 de agosto, este inquietante 'thriller', y lo hace con un nuevo reparto y director: Mima Riera y David Bagés trabajan a las órdenes de Sergi Belbel. Este último, que también es autor de éxito (la próxima temporada, la Comédie Française estrenará 'Després de la pluja'), conoce a fondo tanto al autor como a su obra. Belbel ya ha montado cuatro piezas de Galceran (entre otras, las aclamadas 'El mètode Grönholm' y 'El crèdit').

"Los autores vivos en este país tenemos un pequeño estigma: una vez estrenadas nuestras obras, se las olvida. Solo se espera la siguiente. Pero es importante volver a representar obras emblemáticas como esta", afirma Belbel. "Es tan importante estrenar obras como recuperar aquellas que vale la pena revisitar". 

SECUESTRO EN EL SÓTANO

Ningún miembro del equipo actual parece temer las comparaciones de quienes ya vieron hace cuatro lustros el primer montaje, ese sorprendente y extraño juego de palabras que un psicópata asesino propone a su víctima, a la que mantiene secuestrada en un sótano. Belbel ha trasladado a la acción a un teatro abandonado. Pocos cambios más ha realizado en su versión. Asegura no haber tocado "ni una coma" del texto original estrenado en el Romea en 1998 por Emma Vilarasau y Jordi Boixaderas bajo la dirección de Tamzin Townsend. La obra, que ha sido representada en numerosos países, también fue llevada al cine por Laura Mañá en el 2004, con Darío Grandinetti y Goya Toledo en los roles principales.

Esta nueva producción es sencilla y respetuosa. Ni siquiera cambia de época la pieza, que mantiene anclada en los años 90.  Ofrece, sin embargo, una nueva visión del rol masculino para establecer un juego más en la obra, "introduciendo algo de teatro dentro del teatro".

NUEVA VIDA, MISMO TERROR

Pese a la reticencia inicial de Belbel, el aliciente de trabajar con Mima Riera y David Bagés pudo más a la hora de aceptar enfrentarse con esta historia terrorífica, reflejo deformado de las contradicciones y conflictos de las relaciones de pareja. "El texto cobra nueva vida con dos grandes actores del siglo XXI capaces de lograr que la magia del teatro vuelva a aparecer de forma bestial, eléctrica y pasional. Ha sido un placer comprobar cómo el texto no ha perdido vigencia y jugar con esa cosa infernal de Galceran de encadenar las réplicas, no solo las palabras".

Sergi Belbel

DIRECTOR

"El espectador pasa una hora y media angustiante y teatral. Una de mis obsesiones es que hasta pueda oler el perfume de los actores"

Mima Riera y David Bagés, que ya habían coincidido en la comedia de Cristina Clemente 'El test' (que se representa actualmente en el Club Capitol con otro reparto), pasan a un registro totalmente distinto en esta historia de obsesión y terror psicológico, llena de inesperados giros. "El espectador pasará una hora y media angustiante y teatral. Una de mis obsesiones es que hasta pueda oler el perfume de los actores, algo imposible de notar en el salón de casa, porque ambos se dejan la piel en escena", apunta Belbel.

Galceran, más cinéfilo que 'teatrero' en su fuero interno, se planteó 'Paraules encadenades' como un desafío. "Quería llevar el género del 'thriller' psicológico al teatro. Tuve claro que no podía usar los trucos narrativos del cine. Para crear tensión y miedo solo podía usar las armas del teatro: la fuerza de los actores y la palabra'". Y lo hizo con una historia muy simple, que transcurre en un solo espacio y con dos actores., y aun así mantiene en vilo al espectador hasta el final. "Sergi ha entendido muy bien que la obra es un gran juego, tremendamente cruel".