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HOMENAJE ARTÍSTICO

La Fundació Miró revisita el clásico filme 'The way things go'

La exposición encara la cinta de Fischli y Weiss, que cumple tres décadas, con trabajos de jóvenes creadores

Natàlia Farré

One step closer to the finest starry sky there is, la instalación escultura de Serafín Álvarez. / JULIO CARBO

One step closer to the finest starry sky there is, la instalación escultura de Serafín Álvarez.
Mountain plain mountain, la pieza realizada por Daniel Jacoby y Yu Araki para la exposición.  
Leak, el trabajo presentado por Cécile B. Evans en la Fundació Miró.

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Ruedas, bolsas de basura, escaleras, velas, bidones, gasolina... y un montón más de materiales y objetos de uso cotidiano reaccionando en cadena en un almacén. Treinta minutos de película en un plano secuencia falso (hay por lo menos 20 cortes), perfectamente coreografiados en los que todo ocurre en una acción de causa-efecto. Cada objeto se activa por la reacción del que lo precede y este a su vez acciona al que lo sigue. Es 'The way things go', una pieza que los suizos Peter Fischli y David Weiss tardaron dos años en construir y que presentaron en la Documenta 8 de Kassel (Alemania), en 1987, con gran éxito. Desde entonces se ha convertido en una obra clásica del arte contemporáneo. Y hasta el 1 de octubre puede verse en la exposición casi homónima ('The way things do') con la que la Fundació Miró celebra el trigésimo aniversario de su creación.

En su momento, fue una pieza "rompedora, innovadora y muy influyente". En una escena dominada por la pintura (Julian Schnabel le daba a los 'plate paintings' y Anselm Kiefer se dedicaba a la materia, por ejemplo), su propuesta "fuera de lo corriente" fue totalmente "inesperada y sorpresiva", explica Martina Millà, comisaria de la muestra junto con Serafín Álvarez. Tres décadas después, la pieza permite la lectura histórica que da la perspectiva del tiempo pasado y que Millà resume en "una síntesis del arte del siglo XX". Para la comisaria, en la película se puede ver el arte de "los matéricos, la vertiente espiritual del arte, los geométricos, el arte 'povera', las esculturas dinámicas... Recoge muchos elementos".

EL OBJETO COMO ARGUMENTO

La proyección de la película permite reflexionar sobre los años 80, una época bisagra e inicio de muchas cosas que aún perduran, como el 'boom' del mercado del arte y la promoción de grandes nombres de la creación. Aspectos que Fischli y Weiss recogen en la pieza con mucha ironía y sensibilidad. Pero su exposición es también una oportunidad para que las nuevas generaciones, artistas que nacían en ese momento y que por lo tanto no vivieron los 80, reflexionen sobre lo acontecido a partir de una relectura de 'The way things go'. Así que la muestra incluye, además de la cinta clásica, tres proyectos de cuatro artistas jóvenes que no son tanto una revisión de la película como una investigación conceptual sobre ella con los objetos, "entendidos en un concepto amplio y no jerárquico", a juicio de Álvarez, como protagonistas.

El comisario es el autor de una de las tres instalaciones: 'One step closer to the finest starry sky there is', una masa esférica de cuatro metros de diámetro inspirada en el videojuego 'Katamari damacy' y realizada a partir de acoplar miles de objetos de 'merchandising' de relatos de ciencia ficción, desde 'Star Wars' a 'El Señor de los Anillos'. Una "mirada objetual" del filme homenajeado, a juicio del artista y comisario. Hacia la tradición mira la instalación 'Mountain plain mountain' de Daniel Jacoby y Yu Araki, que tiene al 'ban'ei', unas antiguas carreras de caballos de Japón, y la última pista donde se celebran, en Obihiro, como argumento. "Todo lo que rodea a este deporte puede leerse como un ecosistema propio de elementos encadenados, lo mismo que en 'The way things go'", apunta Álvarez. Y "la causa efecto", además de "la estructura de objetos y acciones concatenadas", es lo que une 'Leak', el trabajo presentado por Cécile B. Evans, con la treintañera obra de Fischli y Weiss.