13 ago 2020

Ir a contenido

"Diccionario del exilio", un trabajo de dos décadas para cien investigadores

EFE

El trabajo colectivo de un centenar de investigadores y "muchísimos colaboradores", desde 1994, ha dado como fruto el "Diccionario biobibliográfico de los escritores, editoriales y revistas del exilio republicano de 1939", un "milagro cultural" con 1.991 entradas presentado hoy en el Cervantes.

El mérito de tal alumbramiento lo tienen cien investigadores del Grupo de Estudios del Exilio Literario (GEXEL), que han trabajado en una obra publicada bajo el sello la editorial Renacimiento y calificada de "monumental" por el director del Instituto Cervantes, Juan Manuel Bonet, durante la presentación del mismo, acogida en dicha institución.

A ese acto han acudido los dos coordinadores de la obra, Manuel Aznar Soler y José Ramón López García, que señala que la meta de todo el equipo es que los cuatro tomos que conforman el trabajo de más de dos décadas sean entendidos como un "atlas necesario de lo que es una parte esencial de la cultura española".

Con estas palabras coincide plenamente, dado su discurso, Aznar Soler, que ha destacado la importancia de la figura de Max Aub dentro de un trabajo que trasciende el campo de la literatura porque no solo alude a escritores, sino también a músicos, pintores, historiadores o cineastas que también escribieron durante su exilio.

"Lo mejor de la intelectualidad" tuvo que exiliarse en 1939", añade Aznar Soler, que ha detallado que también han contado con la ayuda de "muchísimos colaboradores" y, entre ellos, más de cien profesores" y otros muchos particulares que han contribuido a la creación de los libros mediante sus testimonios.

El historiador y crítico literario José Carlos Mainer, que ha presentado el acto, ha alabado la relevancia del "Diccionario" y se ha referido a él como "un milagro cultural", construido como "un acto de fe".

También ha precisado Mainer que el título elegido para la obra incluye "el esfuerzo de quien escribe, pero también el de quien edita y publica". Y ha explicado que el término "biobibliográfico" quiere decir "algo tan simple" como que la biografía de un individuo es inseparable de su bibliografía".

Lo evidencian las mil novecientas noventa y una entradas, y un número similar de autores de una recopilación editada por Abelardo Linares que no se plantea -recalca López García- como una obra "museística" o estática, sino como una obra "abierta" y "de futuro", para la que se toparon con "muchas dificultades".