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CRÓNICA

The Beach Boys, apurando el verano

El grupo californiano evocó su leyenda pop en un generoso concierto en Pedralbes que recorrió una treintena de sus clásicos

Jordi Bianciotto

Mike Love, en el concierto de The Beach Boys en Pedralbes.

Mike Love, en el concierto de The Beach Boys en Pedralbes. / FERRAN SENDRA

Queda lejos la gira de reunión de 50º aniversario, que en el 2012 pasó por el Poble Espanyol, y The Beach Boys vuelven a ser la banda de Mike Love con el cómplice histórico Bruce Johnston, el teclista que en 1965 reemplazó a Brian Wilson en los escenarios. Ahora, metida en el ‘Wild honey tour’ en atención a otro 50º cumpleaños, el de su llamado ‘disco soul’, aunque a la hora de la verdad sus repertorios deriven en los festines de ‘hits’ de siempre.

Fueron dos horas de concierto, este martes en el Festival de Pedralbes, 36 canciones buena parte de las cuales forman parte del mejor ‘jukebox’ pop de los años 60, empezando por ese ‘Surfin’ safari’ que abrió la noche. Una pantalla de vídeo mezcló a lo largo de la noche imágenes retrospectivas y montajes a base de playas, olas, planchas de surf y, sobre todo, chicas y más chicas en bikini captadas preferentemente desde un ángulo trasero. Si había en el patio de butacas algún integrante del Observatori de la Igualtat de Gènere le debió de explotar la cabeza.

AYUDAS VOCALES

Ahí estaban las armonías vocales, aunque un poco debilitadas por los flancos más maduros, envolviendo ‘Do it again’, ‘Surfin’ USA’ y la balada ‘Surfer girl’, en la que Love bailó con una espontánea. Papel destacado para el guitarrista y cantante Jeffrey Foskett, un músico asociado a The Beach Boys desde los 80, que en la última década se convirtió en brazo derecho de las giras de Brian Wilson y que ha vuelto a cambiar de bando. Su voz se hizo notar, sobre todo, cuando asumió las partes del fallecido Carl Wilson en piezas como ‘Darlin’’. Esta fue la única cita al álbum ‘Wild honey’ junto con la canción que le da título.

Clásicos del pop soleado, con su rastro de melancolía (‘Don’t worry baby’) e invitaciones a la fiesta sin fin: ‘I get around’, ‘Little deuce coupe’, ‘California girls’… Con Love en el timón, el lado oscuro y los experimentos con Van Dyke Parks quedan fuera del guión, e incluso dio la sensación de que Brian Wilson aparecía poco en los montajes de vídeo en comparación con sus hermanos Carl y Dennis. Ese día, el ausente Brian cumplía 75 años. No era obligatorio felicitarlo, pero había sido un detalle.

Sus composiciones estaban ahí, incluido el pequeño segmento de ‘Pet sounds’, con ‘Sloop John B.’ (adaptación esta de una pieza tradicional de las Bahamas), ‘Wouldn’t it be nice’ y ‘God only knows’, la “canción más grande nunca escrita” según Paul McCartney. Recuerdos del viaje a la India (la inédita ‘Pisces brothers’, dedicada a George Harrison) y el tótem ‘Good vibrations’, arrollador y vanguardista, mientras la pantalla mostraba la galleta del ‘single’ con la firma de Mike Love como coautor. Tremendo guateque en Pedralbes con ‘Help me Rhonda’, ‘Barbara Ann’ y ‘Fun fun fun’, apurando el eterno verano, buscando los últimos rayos de sol.