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ESTRENOS DE LA SEMANA

Carles Torrens: "Los románticos pagafantas tienen algo tóxico"

El director barcelonés afincado en Los Ángeles estrena la historia de terror psicológico y amor raro 'Animal de compañía, premio al mejor guión en Sitges

Julián García

Carles Torrens, en el rodaje de ’Animal de compañía (Pet)’.

Carles Torrens, en el rodaje de ’Animal de compañía (Pet)’.

Siguiendo un consejo del director y productor norteamericano de cine de terror Brian Yuzna, Carles Torrens (Barcelona, 1984) se fue con 18 años a Los Ángeles a estudiar cine. Allí ha rodado su tercer largometraje, ‘Animal de compañía’, historia de terror psicológico y amor raro a partir de un tipo obsesivo (Dominic Monaghan, el Charlie de 'Perdidos') que encierra en una jaula de la perrera en que trabaja a la mujer de la que se ha enamorado (Ksenia Solo). La cosa se complica cuando descubrimos que víctima y verdugo no son, en realidad, tan diferentes. El filme, estrenado este viernes, ganó el premio al mejor guión en el último festival de Sitges.

¿Cuál es el género que, en su opinión, define mejor ‘Animal de compañía? A ratos parece un romance ‘indie’, a ratos un ‘thriller’ psicológico, a ratos un ‘torture porn’… Yo la veo como una película de suspense emocional gamberro. Lo que más me atrajo del guión, y lo que he querido conseguir desde el punto de vista narrativo, es que el espectador empezara viendo una película de aire 'indie' circunscrita a los parámetros del cine de terror, y que, poco a poco, se diera cuenta de que está viendo una sátira con humor negro y mala baba sobre dos personajes extremos que acaban entablando una relación muy, muy particular.

Una relación enfermiza: ese hombre tímido que encierra a la mujer a la que ama en una jaula… En ‘Animal de compañía’ hay un tema del que se ha hablado poco hasta ahora en el cine: el de la masculinidad tóxica del hombre sensible, del macho beta.

¿A qué se refiere? Las películas 'indies' tienen siempre como protagonistas a tíos tímidos, buenos pavos, algo frikis, que se quieren ligar a la Zoey Deschanel de turno. Ella de entrada prefiere al macho alfa, pero al final acaba escogiendo al friki encantador porque es el que las entiende, el que las hace reír. Este discurso parece progresista, pero perpetúa un punto de vista absolutamente machista, una fantasía misógina en la que el romántico pagafantas, en realidad, quiere lo mismo que los demás: tener a la chica solo como trofeo. En este sentido, quería dar la vuelta a esta idea y satirizarla: que el romanticismo tóxico, machista y rancio del protagonista le acabe explotando en la cara, y que disfrutemos con ello.

¿Cómo llegó a sus manos el guión de Jeremy Slater? A través de mi agente, que es el mismo que el suyo. Desde el primer momento me fascinó, pero me dijeron que estaba en un cajón de MGM y que estaba paralizado. Gracias a Joaquim Padró, de Rodar & Rodar, pude hablar con el estudio y comprarles el guión. Necesitamos un año de negociaciones. Después contacté con Revolver Picture Company, una productora de cine de terror norteamericana ‘low cost’. Ellos pusieron la mitad del presupuesto. El resto fue capital catalán. Y el dinero que gané en Sitges con el corto ‘Hide & Seek’ dentro del programa Cine365 Film [destinado a financiar una película].

Usted ha definido alguna vez el rodaje de ‘Animal de compañía’ como de “todo a 100”. El presupuesto nos dio solo para cuatro semanas de rodaje, cuando una película normal suele tener un mínimo de dos, tres meses. Poco dinero, poco tiempo... Tuve que reducir el guión, sacrificar cosas. Pero al final me centré en lo que importa, en la relación entre los personajes. Creo que las limitaciones me hicieron disparar la creatividad… Y la experiencia, aun siendo dura, ha sido increíble. Rodar en el Downtown de Los Angeles, en las mismas localizaciones que 'Terminator', 'Grease', 'Drive' y un montón de películas de serie B, es algo que te llena de energía…

¿Cómo consiguió fichar a Dominic Monaghan? Yo no tenía ni idea de que él iba a ser el protagonista del primer  iba a ser el protagonista del primer proyecto de MGM, el que estaba paralizado. Y cuando estábamos preparando nuestro cásting, recibí una llamada suya preguntándome si quería desayunar con él. Quería convencerme de que le diera el papel. Era muy importante para él. No me lo podía creer. Lógicamente, le dije que sí.

Usted rodó en el 2011 ‘Emergo’, película muy interesante de posesiones y 'found footage' que no tuvo la suerte que merecía. Se estrenó tarde. La rodamos cuando la primera entrega de 'Paranormal activity' aún estaba los cines. Se estrenó dos años después y, en el 2012, muchas de las aportaciones visuales y narrativas de las que fuimos pioneros ya se habían visto en filmes posteriores como 'El último exorcismo', 'Insidious' o 'Mama'. Y aunque habíamos sigo los primeros (o los segundos), se nos acusó de ser poco originales. Lo que la gente ignora es que 'Emergo' fue una película muy rentable, que funcionó muy bien por todo el mundo.

Carles Torrens

DIRECTOR

"Durante estos años en Los Ángeles, trabajo no me ha faltado, pero han sido años muy duros, de mucho sufrimiento y poco descanso" 

Se fue muy joven a Estados Unidos. ¿Qué balance hace de estos años? He vivido a caballo entre Los Ángeles y Barcelona. Ha rodado dos 'tv-movies' para TV-3, dos largometrajes, videoclips y cortos premiados... O sea, que trabajo no me ha faltado, pero han sido años muy duros, de mucho sufrimiento y poco descanso. Como experiencia vital ha sido impagable, pero creo que empecé a rodar demasiado joven, con 22 años, y me tiré al precipicio sin red. He acumulado mucha experiencia y he hecho muchas cosas, pero al mismo tiempo creo que he aceptado demasiados encargos y he cometido errores. No he conseguido aún expresarme artísticamente como hubiera querido, al margen de mis cortometrajes. A ver si ahora consigo hacer solo el cine que me apasione, dar un salto cualitativo...

¿Le apetece volver a rodar en Catalunya? Ahora mismo tengo muchas ganas de trabajar en Barcelona una buena temporada. Lo estoy estudiando muy seriamente. Pero antes quiero acabar el proyecto en el que estoy metido: una pequeña película fantástica de bajo presupuesto sobre el tema de la santería que empezaremos a rodar en octubre en Estados Unidos.

¿Le gusta especialmente el cine de género o está abierto a cualquier visión cinematográfica? Siempre me ha gustado mucho el género, pero realidad lo que me gusta de verdad es explicar historia de personajes y salirme de convenciones genéricas muy marcadas. Un poco lo que es 'Animal de compañía'.