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Sónar 2017: la música que no puedes perderte

El festival ofrecerá un repaso a todos los sonidos que se esconden bajo el amplio paraguas de la electrónica

Juan Manuel Freire

El músico Anderson .Paak.

El músico Anderson .Paak.

Después de todos estos años, la palabra 'Sónar' todavía puede invocar entre no iniciados una imagen de desparrame generalizado bajo el sol abrasador o a la luz de la bola de espejos. Está muy bien esa clase de catarsis, pero el festival va más allá de eso y propone un repaso rico y revelador a las tendencias actuales pero también pasadas que suelen englobarse bajo el paraguas de la electrónica.

Pasado el prólogo ecléctico de DJ Björk, el Sónar concentrará cerca de 150 actuaciones de amplios perfiles, entre ellos algunos pesos pesados ligados al hip-hop. DJ Shadow, por supuesto, pero también Anderson. Paak & The Free Nationals y los legendarios De La Soul podrían ser considerados cabezas de cartel de este año, aunque el Sónar no sea un festival de remarcar en exceso a unos artistas sobre otros: para ellos todos son igual de valiosos. Y además con razón.

Josh Davis, alias DJ Shadow, no viene en realidad para celebrar el 20º aniversario de su grandioso debut '…Endtroducing', una de las obras clave del hip-hop instrumental, sino para recordarnos que sigue con vida: el año pasado publicó 'The mountain will fall', con menos 'sampling' y más composiciones originales de lo habitual en él. De La Soul celebraron en el 2016 el 25º aniversario de 'De La Soul is dead', su segundo álbum, pero lo verdaderamente digno de celebración es que, 30 años después de su formación, hayan sido capaces de lanzar un disco tan inquieto como 'And the anonymous nobody'. ¿Se subirá Yukimi Nagano de Little Dragon a cantar su colaboración en dicho disco, esa bella 'Drawn' de arreglos neoclásicos?

Igual de abierto de mente es Anderson .Paak, a la vez un recuperador del boom-bap [estilo hip-hop para asentir sin parar que triunfó en los 90] y un ferviente cultivador del neo-soul o los aires góspel, siempre sonando contemporáneo, fresco e intenso. El año pasado, no contento con el éxito (y la nominación a un Grammy) de su tercer álbum, 'Malibu', publicó también el primer disco de NxWorries, su proyecto con el productor Knxwledge. Paak es fan declarado, por cierto, de Thundercat, un dios del bajo que seguramente brillará con su synth-funk en el festival.

Sueño caleidoscópico

¿Qué otros alicientes musicales ofrece Sónar en su edición de este año? De todo para todos. Bueno, si buscan EDM heroica igual no la encuentran (lo más cercano serían los subidones afrancesados de Justice), pero cualquier fan de la electrónica 'underground' podrá diseñarse una ruta en condiciones. Los amantes de la oscuridad harán bien en investigar, por ejemplo, el pop ruidista de Arca o la experimentación orgánica y embrujada de Forest Swords.

El año pasado Sónar se hizo eco del resurgir de la música urbana del Reino Unido y este año sigue tirando de este hilo narrativo: conviene acercarse al prometedor MC AJ Tracey, un veterano del grime como Giggs, la menos curtida pero poderosa Nadia Rose, el trío UK garage t q d y el locutor estrella (de BBC Radio 1) Benji B.

También el nuevo escenario SonarXS defiende 'los sonidos que surgen de la calle', en particular nuestra calle. Por allí pasarán astros del trap local como Yung Beef y Dellafuente y la ascendente diva dancehall Bad Gyal, en pleno proceso de expansión gracias a la resonancia internacional de 'Jacaranda'. Otra música popular española es posible, como demostrarán en otros escenarios desde C. Tangana, nuestro Drake particular, a la fabulosa BFlecha.

En el Sónar se podrá disfrutar de propuestas que van de lo más pop (Joe Goddard de Hot Chip o Cashmere Cat, colaborador de Ariana Grande) a lo más cerebral (el proyecto transdisciplinar Entropy), pasando por la música clásica cercana al espíritu del indie (el 'showcase' de Bedroom Community o el paso de Nico Muhly con Stargaze por el Auditori como concierto de cierre). No faltarán, por supuesto, muchísimas sesiones apetecibles: Beautiful Swimmers, The Black Madonna, Optimo, Prins Thomas, Jon Hopkins, Daphni con Hunne, las seis horas de Masters At Work en el SonarCar… La catarsis siempre viene bien.