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ÓPERA CON SELLO PROPIO

Apoteosis de La Fura en Alemania

Carlus Padrissa debuta en la Elbphilharmonie de Hamburgo con 'La creación' y lleva a Colonia su 'Cantos de sirena' y, en la misma semana, Àlex Ollé estrena en Fráncfort 'Juana de Arco en la hoguera'

César López Rosell

La versión de La Fura de La creación de Haydn, representada en el icónico Elbphilharmonie de Hamburgo.

La versión de La Fura de La creación de Haydn, representada en el icónico Elbphilharmonie de Hamburgo.
Un momento de Cantos de sirena, de La Fura dels Baus.  

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No hay quien pare a La Fura dels Baus. Con el estreno, este domingo en Fráncfort, de la versión de Àlex Ollé de 'Juana de Arco en la hoguera' culminó una intensa semana de la compañía en Alemania, iniciada el pasado lunes en el icónico Elbphilharmonie de Hamburgo, nuevo edificio en forma de barco junto al Elba. El auditorio acogió el montaje de Carlus Padrissa de 'La creación' de Haydn, y un día después el director presentó en Colonia 'Cantos de sirena', un original espectáculo  multidisciplinar.

La gira con Haydn había pasado antes por Aix-en-Provence, París, Viena y por el Festival  de Ludwigsburg, en Sttutgart. La dinámica creativa de la 'marca Fura' se afianza en el país teutón de donde les siguen lloviendo encargos. Después de que Padrissa triunfara con, entre otros,  'Parsifal' 'Turandot' 'Cellini', y Ollé con  la versión de  'Pélleas et Mélisande',  el primero montará en Colonia, en el 2018, la imponente 'Die soldaten' y en el 2019 recreará 'Carlos V' de Ernst Krenek en Múnich. Ollé abordará, en el 2018,  'Manon Lescaut' en Fráncfort y 'Mefistofele' en Sttutgart.

El drama de los refugiados es el eje de la versión escénica del oratorio sobre la creación del mundo de Haydn

La estética 'furera' desplegó toda su fuerza con 'La creación'. La maravillosa acústica de la Elbphilharmonie potenció la belleza del oratorio interpretado por la Insula Orchestra y el coro Accentus, dirigidos por Laurence Equilbey, y los solistas Sunhae Im, Daniel Schmutzhard  y Martin Mitterrutzner. Basta resaltar que, con un presupuesto de 798 millones de euros,  se han invertido 5.000 euros en cada una de las 2.100 butacas de la sala elaboradas con materiales que contribuyen a realzar tan perfecta sonoridad.

UN TANQUE DE AGUA

La obra relata la creación del mundo inspirándose en textos bíblicos y 'El paraíso perdido' de Milton. Padrissa relaciona lo infinitamente grande (el macrocosmos) con lo más pequeño (el microcosmos y el cuerpo humano). "Es una reconciliación equilibrista entre Haydn y el ADN", dice. El autor de la obra sostiene que el hombre está hecho a imagen de Dios, contrariamente a  Bach que ve al humano como insignificante frente al Ser Supremo.

Padrissa parte del 'big bang' para viajar desde las tinieblas a la luz durante los siete días de la creación. Los refugiados están en el centro del relato como víctimas del pecado original. Por diversas causas son expulsados de sus paraísos (la tierra donde han nacido) y siguiendo el hilo de la narración pasan por el desierto, las tempestades y el 'Mare Mortum' en busca de un nuevo mundo. En el metafórico desenlace son finalmente acogidos por Adán y Eva.

La escenografía utiliza proyecciones  de vídeo, un marítimo tanque de agua y 32 globos blancos, que simbolizan la esperanza de los desplazados. Sus portadores son los miembros de un coro que se mezcla con el público y utiliza 'tablets' para leer las partituras y crear mágicos efectos lumínicos. El desaparecido Gérard Mortier emerge en una imagen gigante en la que, como creador, se le equipara a Dios. Es el homenaje que le hace La Fura por lo que representó para los artistas. La aparición de los primeros pobladores del paraíso y diversos efectos, como los de las partículas del estallido del cosmos, impactaron a la sala.

SIRENAS, ARPÍAS Y OTROS ESPECÍMENES 

Pero tan sorprendente como esta revisión de Haydn fue la del final de las ocho funciones de 'Cantos de sirena' en la Ópera de Colonia, un espectáculo dirigido musicalmente por el erudito inglés Howard Arman. La producción fusiona ópera barroca con música contemporánea interpretada por una orquesta, cantantes e instrumentos robotizados creados por Roland Olbeter.

El libreto de Marc Rosich, inspirado en el mito de Fausto, narra el drama de un viejo constructor de robots que decide quitarse la vida al comprender que con la técnica no llegará más lejos que el hombre, pero pacta con el diablo para transformarse en una mujer de 25 años (Fausta), mediante una operación de cambio de sexo. Este argumento da pie a la interpretación de 'hits' líricos de Händel, Monteverdi, Vivaldi, Offenbach, Saint-Saëns y otros, que los intérpretes desgranan dentro del agua (caso de la 'Canción a la luna' de 'Rusalka') , en el aire o en posturas circenses.

La disonancia aparece en momentos de tensión del relato, con sirenas, arpías y otros especímenes. El público disfruta durante la función de la degustación de creaciones gastronómicas que ligan con lo sensorial de un espectáculo que ofrece incluso una sesión de  frustrante cibersexo.  Un brillante experimento que el  Cercle del  Liceu traerá a Barcelona. Antes, Padrissa inaugurará en agosto el Festival de Pésaro con 'El sitio de Corinto' de Rossini en su primera colaboración con la artista plástica Lita Cabellut. ¿Hay quién dé más?

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