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ENTREVISTA

Russian Red: "A mí nadie me come"

La cantante adapta éxitos de grupos como Queen, Tears for Fears y Culture Club en su nuevo disco, 'Karaoke', que presenta en Barts

Jordi Bianciotto

Russian Red, hace unos días en Madrid.

Russian Red, hace unos días en Madrid. / EFE / LUIS MILLÁN

Nuevo disco, de versiones, de Lourdes Hernández, Russian Red‘Karaoke’, ejercicio de revisión de éxitos de Queen, Tears for Fears, Culture Club, Bonnie Tyler, Ace of Base... Lo presenta este jueves en Barts (21.00 horas), dentro del festival Guitar BCN.

Se trata, sobre todo, de ‘hits’ de la época en que usted nació, 1985, o incluso antes. Sí, representan el aprendizaje más inmediato de las emociones que viví de pequeña. Y son mis canciones de karaoke de verdad, que se prestan a interpretarlas en esos locales sin tener que hacerlo necesariamente superbién.  

¿Suele ir al karaoke? Sí, desde que me mudé a Los Ángeles. Antes no iba.

Estas canciones tienen un gancho pop muy inmediato y usted las convierte en algo más sinuoso. ¿No pensó que podía quitarles una propiedad esencial? No es una cuestión de preocupación sino de probar unas canciones y llevarlas a otro terreno, a ver si funcionan. Ha habido algunas que no han funcionado y otras que sí.

Ya había cantado antes otro éxito de los 80, ‘Girls just want to have fun’, de Cyndi Lauper. Sí, como canción extra del primer disco, y en mis giras he tocado ‘It’s a heartache’, de Bonnie Tyler.

¿Se identifica con la cantante pop accesible? Me considero más cantautora, porque mis discos tienen tratamientos diferentes, dados por las personas con las que he trabajado, pero mis canciones vienen de tocar yo la guitarra.  

Russian Red

CANTANTE

"Me imaginaba un disco bastante íntimo, con las canciones ralentizadas y muy de texturas. Con una voz susurrante, más madura"

¿Cómo se imaginaba la atmósfera del disco? Algo bastante íntimo, con las canciones ralentizadas y muy de texturas. Me imaginaba una voz susurrante, más madura.

¿La idea es que es posible convertir cualquier canción, por muy asentada que esté en nuestro imaginario, en algo distinto? Sí, que todos tenemos una identidad pero nuestras emociones son las mismas y vienen del mismo lugar. Es poder ser Bonnie Tyler en otro espacio y en otro tiempo. Y es un homenaje.

En el vídeo de su versión de ‘I want to break free’, de Queen, termina engullida por un plato gigante de espaguetis. ¿Así se ve, devorada por la realidad? No, pero la interpretación es libre. ¡A mí, nadie me come! Ya estoy en un momento de la vida donde si fuera así iría mal.

Vivir en Los Ángeles le habrá dado un punto de vista diferente hacia la música. Me lo ha cambiado todo. Ha sido casi como empezar otra vida. Aaron [Leight], que es el hermano de mi marido, ha producido la mitad del disco y yo también toco con su grupo, Babes, por lo que ha habido una influencia mutua.

Marchar a Estados Unidos, ¿fue una respuesta a una sensación de asfixia respecto a España y su escena? Pues mire, es normal que el artista español se sienta asfixiado porque yo estoy cansada de responder a esta pregunta. ¡Los periodistas se han creado su discurso y les encanta creer eso de que estoy asfixiada! Yo siempre he estado fascinada por Estados Unidos, me encanta, es una de las razones por las que canto en inglés. Ese cuentito de la asfixia me parece una tontería. El artista tiene que ser libre, no hay ninguna huida.

Solo era una pregunta, y su respuesta y su tono son un poco agresivos. A lo mejor me he puesto agresiva porque soy así, porque soy muy agresiva. Aunque no lo parezca.

Bien, su último disco con canciones propias es ‘Agent Cooper’, del 2013. Luego cantó a los Beatles en una gira y ahora lanza este disco de versiones. ¿Volverá la Russian Red autora? Sí, no sé cuándo, no tengo un  plan, pero la música es mi elemento, aunque me tome mis tiempos y me abra creativamente a otros sitios.

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