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Lorenzo Luengo: Si Flaubert escribiera hoy 'Madame Bovary', sería un thriller

EFE

El escritor y filólogo madrileño Lorenzo Luengo mezcla en su última novela filosofía y género negro, dos temas que reconoce que quizá "no peguen" pero que defiende ante el reto de buscar algo nuevo, ya que, asegura, "si Flaubert hubiera escrito hoy 'Madame Bovary', sería un 'thriller'".

"El dios de nuestro siglo", editada por Seix Barral, es la última novela de Lorenzo Luengo (Madrid, 1974), experto en la figura de lord Byron después de emplear cinco años de investigación de la correspondencia, apuntes biográficos y notas personales del poeta inglés para escribir sobre sus diarios en 2008.

El autor califica su última obra de "novela filosófica sustentada en el género negro", según asegura en una entrevista en la que explica cómo muta los géneros, en función de las expectativas que genera su propia narrativa.

La novela está protagonizada por Daniella, una joven detective embarazada que investiga la desaparición de tres niños en una ciudad estadounidense donde las familias de clase alta viven de espaldas a los disturbios que comienzan a socavar las poblaciones periféricas.

En este vecindario, donde "nunca pasa nada", se desarrolla esta historia de suspense en la que Lorenzo Luengo explora el mal que acecha la sociedad actual y los secretos inconfesables que se esconden en internet.

Temas como la sexualización de los menores en la sociedad del espectáculo, los peligros de las redes sociales o la manipulación aparecen en la trama de esta historia relatada como un informe policial que escribe la agente para dejar constancia del caso y en el que se suscita una pregunta: ¿qué hace la sociedad con sus niños?.

El autor explica que ha jugado con la "ventaja" de que su protagonista estudió literatura creativa antes de ser policía, por lo que su lenguaje, a pesar de tener un "tono policial", es "más ornamental" que el que correspondería a un informe.

El género policíaco le ha permitido, asegura Lorenzo Luengo, "romper la barrera de una sola mirada e introducir otros puntos de vista".

El escritor se ha centrado en "los miedos de los padres hacia el enigma que representan sus propios hijos", de tal forma que la desaparición de los tres niños le sirve de punto de partida para explorar "el día a día de las mentiras que nos contamos a nosotros mismos" y esa realidad que se construye "con más mentiras que verdades".

Mentiras que se generan porque "muchas veces queremos blindarnos contra las cosas que creemos que solo suceden en la casa de al lado", dice Luengo, que habla en su novela de una generación de padres "que se han visto infantilizados por la tutela que ha puesto en marcha el Estado y que tienen una relación con sus hijos más de amigos que de padres".