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ARTES ESCÉNICAS

Elegía por Jaime Gil de Biedma

Joan Ollé rinde homenaje al poeta con un montaje a cargo de Mario Gas, Pep Munné, Ivan Benet y Judit Farrés

MARTA CERVERA / BARCELONA

De izquierda a derecha, Mario Gas, Pep Munné, Judit Farrés e Ivan Benet en Las personas del verbo. Contra Jaime Gil de Biedma.  

De izquierda a derecha, Mario Gas, Pep Munné, Judit Farrés e Ivan Benet en Las personas del verbo. Contra Jaime Gil de Biedma.   / ROS RIBAS

Joan Ollé se adentra en la contradictoria figura del poeta Jaime Gil de Biedma en 'Las personas del verbo'. Contra Jaime Gil de Biedma', un espectáculo que analiza su vida y su obra desde la emoción y la palabra. "Todo el texto está extraído de sus poemas, diarios y entrevistas", ha destacado el director, que lo estrena este miércoles en el Lliure de Gràcia. Ollé destaca la aportación especial de Joan Manuel Serratque se ha sumado a este homenaje regalando una grabación 'No volveré a ser joven', uno de los poemas más populares de Gil de Biedma que anteriormente versionaron Miguel Poveda, Loquillo y Enrique Bunbury.  

Ivan Benet, actor con quien Ollé ya ha realizado una decena de espectáculos; Pep Munné que desde hace 15 años recita poemas de Gil de Biedma en un montaje, y el veterano Mario Gas, que, al igual que Ollé conocía al homenajeado, muestran las distintas etapas vitales de Gil de Biedma: el joven, el adulto y el póstumo, es decir, el de la última etapa, con una importante conciencia de su decadencia vital, cuando publicó 'Poemas póstumos' (1968) y 'Las personas del verbo' (1975), su poesía reunida.

La cantante, compositora y actriz Judit Farrés pone el contrapunto femenino. "Judit aborda varias canciones e interpreta tanto la figura de la madre del autor, como a Modesta, la 'tata' que tanto se ocupó de él. También encarna a un posible amor que tuvo en Filipinas y a Isabel de Mora, más conocida como Bel, una joven separada y emancipada".

Farrés ha musicado varios poemas de Gil de Biedma como 'Canción de aniversario', 'La novela del joven pobre' pero también 'Bolero', de José Agustín Goytisolo. Su voz no es la única de aquel grupo de  intelectuales amigos de Gil de Biedma de la llamada Escuela de Barcelona que incluía a figuras como Gabriel Ferrater, Fabián Estapé y Juan Marsé, cuyas voces también recoge el espectáculo. 

HOMOSEXUALIDAD  INCÓMODA

La obra sigue en paralelo la biografía de este artista homosexual de familia burguesa -una doble vida que él llevó con discrección-, y la historia de la España que le tocó vivir. Empieza con su nacimiento en Nava de la Asunción (Segovia) en 1929 y acaba en 1990 con su muerte a causa del sida en la Barcelona preolímpica. Su compañero, el actor Josep Madern, moriría años después víctima de la misma enfermedad. "Él vívia muy incómodo su homosexualidad porque sabía que aquello no gustaría a sus padres", recuerda Ollé que hace referencia en la obra a esta tensión  de un autor que plasmó en sus poemas los múltiples niveles del deseo.

Ollé ha utilizado como inspiración la pintura torturada de Francis Bacon (homosexual como Gil), con cuyos trípticos, en concreto uno,  se identificaba el poeta. En él se mostraba la descomposición de un elegante hombre de negocios, como fue Gil de Biedma, que trabajó para la compañía Tabacos de Filipinas. "Bajo esa apariencia aparentemente estable, Gil de Biedma escondía una personalidad atormentada que el espectáculo muestra como una radiografía interior que saca a relucir su sufrimiento y frustraciones", ha destacado Mario Gas, quien le recuerda como "un hombre lúcido, sin amaneramientos y un sentido del humor brutal".

El actor señala la voluntad de Ollé de huir del "espectáculo acomodaticio" para mostrar la contradictoria personalidad del poeta, autor también de obras en prosa como 'El pie de letra: Ensayos 1955-1979' y los diarios juveniles 'Retrato del artista seriamente enfermo' (1974).  "A menudo bajo la ironía y la elegancia se escondían una profunda amargura e incertidumbre, una insatisfacción que le llevó a la búsqueda del placer". Ello quedó patente en la recuperación de su diario editado como 'Retrato del artista en 1956',  publicadas en 1991, un año después de su muerte, tal como él estipuló, donde por fin hizo públicas sus experiencias eróticas sin concesiones. 

La obra estará en cartel hasta el día 28 de mayo.

Huellas de otra época

Los responsables del montaje presentaron la obra en el Hotel 1898, antigua sede de la compañía Tabacos de Filipinas, para palpar algo de la personalidad del artista. Gil de Biedma tenía allí un elegante despacho que todavía se conserva, ya sin los muebles originales, en el segundo piso del edificio. Desde allí, a través de los balcones, podía asomarse a la Rambla cuando el paseo todavía era el corazón de Barcelona y conservaba sus puestos de animales, antes del 'boom' turístico.