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D'A FILM FESTIVAL

D'A Film Festival, en busca del mejor cine contemporáneo

El festival arranca este jueves una séptima edición con importantes títulos inéditos en nuestras salas

La venta de entradas ha crecido un 20% respecto a la cantidad del año pasado por estas mismas fechas

Juan Manuel Freire

Un fotograma de 20th century women, con Annette Bening en el centro.

Un fotograma de 20th century women, con Annette Bening en el centro.

Si en el pasado todavía hablábamos de D’A, Festival de Cinema d’Autor de Barcelona, a partir de ya debemos empezar a acostumbrarnos a llamarlo D’A Film Festival. "No ocultamos el ADN de la autoría", dice Carlos R. Ríos, director del certamen. "Pero tampoco queremos que se convierta en un hándicap". 

Ríos lleva un tiempo buscando el modo de conseguir que todavía más público se acerque a las sesiones de un festival celebrado por críticos y cineastas, pero aún necesitado de un apoyo popular extra. Para esta edición, que arranca el jueves con la proyección de 'Lady Macbeth', de William Oldroyd, y dura hasta el 7 de mayo, una estrategia ha sido asegurarse películas protagonizadas por Annette Bening y la recientemente oscarizada Brie Larson: '20th century women', de Mike Mills, y 'Free fire', de Ben Wheatley, respectivamente. Hay formas y formas de venderse. La del D’A es intachable.

Porque tener esas películas no supone contradicción alguna. Aunque más accesibles que muchas de las que se proyectan, ambas tienen la firma de autores respetados (Wheatley, en particular, es un director de culto, un cineasta del que ya se publican atractivos estudios) y a pesar de todo su buen pedigrí no tendrán distribución en nuestras salas. La primera misión del D’A siempre ha sido, como explica Ríos, "dar al espectador de Barcelona la oportunidad de ver películas que no podría ver pasando por taquilla"

Títulos tristemente descartados por las distribuidoras. Lo último de grandes veteranos. Óperas primas a defender absolutamente. Las acciones mutantes del 'otro' cine español. Estas y otras clases de aventuras se reúnen en un programa que debería picar la curiosidad no solo del cinéfilo más curtido, sino de cualquier espectador cansado de saber, antes de entrar, lo que va a ver. Cada vez son más los curiosos: de los 10.617 espectadores del 2015 se pasó a 11.871 en el 2016, y este año llevan un 20% más de entradas vendidas respecto al año pasado.

Por si hacía falta un aliciente extra, Ríos asegura que este año en las películas hay "mucho sexo". Es una preocupación que emerge entre las temáticas habituales de una Europa erosionada: "Hay crisis sexual. Sexo por el sexo. Muchas miradas distintas. A veces es sexo muy explícito, como en 'Rester vertical', 'O ornitólogo', ‘People that are not me’… Pero no son tres, son más, ¿eh?". 

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