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RÉCORD NEGATIVO DE TAQUILLA

Un solo espectador en el estreno de la última película de Shia LaBeouf

El 'thriller' bélico 'Man Down' obtiene una recaudación de 7 libras en su primer fin de semana en el Reino Unido

Rafael Tapounet

Shia LaBeouf, en una imagen de Man Down.

Shia LaBeouf, en una imagen de Man Down. / LIONSGATE

El actor estadounidense Shia LaBeouf lleva ya unos cuantos años recibiendo mayor atención de los medios por sus excentricidades que por su trabajo como intérprete. Pues bien, las cosas parecen haber cambiado. El hombre que se paseó por la alfombra roja de la Berlinale con una bolsa de papel en la cabeza (y, cuando fue interpelado por un periodista, le soltó: "Soy una bolsa, hazme preguntas de bolsas") ha vuelto a ver cómo su nombre aparecía en las páginas de los diarios por una razón estrictamente cinematográfica. La mala noticia es que esa razón no es otra que la desastrosa carrera comercial de su última película, el 'thriller' bélico 'Man Down', que en el fin de semana de su estreno en el Reino Unido ha recaudado un total de... siete libras (8,2 euros).

"Este estreno debería figurar en los récords Guinness", ha señalado Paul Dergarabedian, un experto de la empresa de análisis de datos ComScore, citado por la revista 'Variety'. Las siete libras de recaudación corresponden a una sola entrada vendida en la única proyección de 'Man Down' en todo el Reino Unido, que tuvo lugar en un cine de Burnley, Lancashire (si la sesión se hubiera hecho en Londres, la taquilla habría sido más alta, porque en la capital las entradas son más caras).

La película, dirigida por Dito Montiel y protagonizada por Shia LaBoeuf y Kate Mara ('House of Cards'), se presentó en los festivales de Venecia y de Toronto, donde recibió críticas negativas. Su paso por los cines de Estados Unidos se saldó con una taquilla de 454.500 dólares (unos 426.000 euros). El calamitoso estreno de Burnely ha coincidido con el lanzamiento de 'Man Down' en las plataformas digitales de vídeo en 'streaming', así que, tal como apunta Dergarabedian, es posible que la publicidad asociada a su penosa recaudación se convierta en un reclamo y acabe revirtiendo en favor de la película.

Al menos, eso sería un consuelo. En aquella bolsa de papel que LaBoeuf lució en la Berlinale figuraba escrita la frase "Yo ya no soy famoso". Se diría que los espectadores británicos han decidido darle la razón. 

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