Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

CRÍTICA DE CINE

'Últimos días en el desierto': Cristo en familia

La película de Rodrigo García es menos la típica homilía cristiana que un drama humano íntimo y minimalista

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

NANDO SALVÀ

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Aunque en ella Ewan McGregor encarna a Jesucristo -y, sorpresa, también a Satán-, 'Últimos días en el desierto' es menos la típica homilía cristiana que un drama humano íntimo y minimalista sobre los problemas de comunicación entre padres e hijos y el destino y lo insignificantes que somos, aderezado con el tipo de panorámicas que quedarían de fábula como salvapantallas y algún gag de pedos -no es broma-. El resultado es por momentos conmovedor pero no especialmente transgresor, y el empeño por la contención mitiga su capacidad para trascender.

Últimos días en el desierto ★★★