06 ago 2020

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TEATRE BORRÀS

David Selvas se lleva a Noël Coward a un hotel de Begur

El actor codirige y protagoniza, junto a Marta Marco, Mima Riera y Javier Beltrán, la adaptación que Juan Cavestany ha hecho de la comedia 'Vides privades'

Marta Cervera

David Selvas y Marta Marco en una escena de ’Vides privades’, de Noël Coward. 

David Selvas y Marta Marco en una escena de ’Vides privades’, de Noël Coward.  / FELIPE MENA

La inexplicable química del amor es la base de 'Vides privades', una comedia de Noël Coward (1899-1973) con la que David Selvas debuta en este género compartiendo el escenario del Teatre Borràs con Marta MarcoMima Riera y Javier Beltrán.

La obra narra las dudas que asaltan a los miembros de una pareja ya separada cuando se reencuentran de forma casual en un hotel rural. Los dos han acudido allí para desconectar y acompañados de sus actuales compañeros sentimentales que, en ambos casos, son bastante más jóvenes. Para Norbert Martínez, que dirige el montaje con Selvas, esta pieza es una especie de laboratorio de pruebas que ofrece "un análisis de la pareja, el amor, el sexo y las relaciones humanas".

La Brutal ('Don Juan','La treva', 'Wohnwagen') produce esta comedia de Coward con una adaptación de Juan Cavestany que traslada la acción de la Inglaterra de 1930 a la Catalunya actual. Cavestany, dramaturgo y realizador autor de filmes como 'Esa sensación' y 'Gente en sitios', la escribió en castellano y Cristina Genebat se ha encargado de traducirla al catalán, idioma en el que se estrenará este martes. Las telecomedias de situación americanas de los años 70 y 80 (en concreto, 'Apartamento para tres', a su vez inspirada en la británica 'Un hombre en casa') han servido de referencia a Cavestany en esta moderna adaptación.  

"Cavestany ha dado otra dimensión a los personajes jóvenes, a los que dota de mayor complejidad", destaca Selvas. Esta versión explota más las dudas que plantea a un hombre y a una mujer en la cuarentena relacionarse con personas más jóvenes a las que sacan casi 15 años de diferencia. "En realidad yo no tenía que interpretar este rol, solo iba a dirigir la obra, pero al final tuve que asumir el papel", admite Selvas.

Trabajar a cuatro manos, algo que Selvas y Martínez ya habían hecho antes en 'L'habitació blava', ha sido enriquecedor. Según el primero, el proceso creativo durante los ensayos ha sido bastante "asambleario". Todos los intérpretes han aportado ideas y se han lanzado sin miedo a probar y experimentar durante el proceso de preparación. "La verdad es que nos hemos reído mucho", apunta Marta Marco.

DIFERENCIA GENERACIONAL

La obra plantea cómo Amanda (Marta Marco) y su exmarido Eduard (David Selvas), ambos vinculados al mundo de la comunicación, se reencuentran por casualidad en un hotel rural de Begur donde han ido con sus nuevas parejas, Víctor (Javier Beltrán) y Sílvia (Mima Riera), respectivamente. Pese a que ambos están aparentemente en el momento álgido de sus respectivas nuevas relacione, ese encuentro fortuito removerá muchas cosas tanto a Amanda como a Eduard.

A este último, por ejemplo, le provocará la aparición de ciertos fantasmas, como "qué hacer en el futuro si su novia, que es más joven, quiere tener un hijo", explica Selvas. "A Amanda, ese encuentro le hará volver a pensar en lo bueno, dentro de lo malo, que tuvo su matrimonio", señala Marco. Al fin y al acabo, añade la actriz, su personaje "es una mujer complicada" que sabe que nunca podrá acostumbrarse a "ser objeto de todo el amor y cuidados" que le dedica su joven 'partenaire'. 

A diferencia del texto original, en esta versión los personajes jóvenes cobran una nueva dimensión. El de Mima Riera no es solo una mujer guapa y tonta, y tampoco el de Javier Beltrán es tan ingenuo como en el original. "En algunos momentos, ellos parecen incluso más adultos que sus amantes, que los superan en edad", asevera Riera. "Los jóvenes, que no llevan mochilas tan cargadas, son quienes animan a sus respectivas parejas a ser valientes y a tomar decisiones", agrega.

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