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Turismo cooperativo con Nacho Vegas

El cantautor asturiano ofreció dos conciertos para recaudar fondos para el proyecto Escola Arcàdia de pedagogía antiautoritaria

El artista aprovechó para conocer de primera mano la red de economía social y solidaria del barrio de Sants

Nando Cruz

Nacho Vegas, de visita en Can Batlló.

Nacho Vegas, de visita en Can Batlló.

Nacho Vegas en el Koitton Club. Nacho Vegas en Can Batlló. Nacho Vegas en Leiva 37. Nacho Vegas en el bloque La Bordeta. Nacho Vegas en Mercat de Pagès. Nacho Vegas en Can Vies. Durante varios días ha parecido que alguien había clonado al cantautor asturiano para rodar un 'remake' de la película 'Cómo ser John Malkovich', pero nada más lejos. El Nacho Vegas original ha dedicado una semana a recorrer Sants y conocer de primera mano la red de proyectos cooperativos del barrio con intención 100% cooperativa: ayudar y aprender.

Todo es culpa de la Escola Arcàdia, centro educativo autogestionado que abrirá puertas en Can Batlló el curso 2018-2019. Sus impulsores suelen ofrecer charlas para buscar financiación y, tras su paso por Asturias, el proyecto llegó a oídos de Nacho Vegas, que se ofreció a colaborar. Rápido surgió la idea de un concierto. Un concierto de esta naturaleza tenía que celebrarse en el Koitton Club, el bar cooperativo de Sants. Las 90 entradas solo estaban a la venta en el mismo bar y en la librería cooperativa La Ciutat Invisible. Volaron en un día.

El miércoles Vegas ya ensayó en el Koitton con 17 miembros de los coros Desacords y Corcó d’Alps. El bar estaba abierto, así que el que entró se toparía con un concierto gratis en el que sonaron, entre otras, 'Runrún', 'Ámame, soy un liberal', 'Canción para la PAH' y 'Vinu, cantares y amor'. También, una pieza inédita que rememora la historia de Aída de la Fuente, heroína revolucionaria asturiana caída con solo 16 años. Esa tarde el cantautor tuvo una primera toma de contacto con la red cooperativa de Sants en sus visitas a La Ciutat Invisible, al estudio de arquitectura La Col y la redacción del periódico 'La Directa'. Todas las visitas las hizo junto a su paisano Pelayo García, la persona que está intentando trasladar la experiencia cooperativa de Sants a Asturias.

DE SANT FELIU A L’HOSPITALET

El motivo oficial de su viaje a Barcelona era su participación en la Setmana de la Poesia de Sant Feliu de Llobregat. Estrenó su libro de poemas 'Reanudación de las hostilidades' en el bar Els Pagesos e interpretó varias canciones. De ese modo, los costes del concierto a beneficio de la Escola Arcàdia bajaban a cero euros, pues no había que traerlo desde Gijón. Y para sumar más dinero a la causa (en el Koitton, y a 20 euros la entrada, solo se podían recaudar 1.800), el viernes dio otro concierto en la sala Salamandra. Con los 400 espectadores del concierto en L’Hospitalet, la recaudación final rozaría los 10.000 euros. Entre el público había inquilinos del edificio de la calle Leiva 37 organizados para evitar ser expulsados por el grupo inversor que lo compró para construir pisos de lujo.

La noche del viernes se confundió con el amanecer del sábado y Vegas llegó a Can Batlló de empalmada solidaria. En el auditorio se presentaba la novela 'El càstig'. En la biblioteca había una nueva sesión de cuentacuentos. En el callejón dos chavales transportaban un lavabo portátil para una 'calçotada' y jornada de hip-hop organizada por un colectivo de raperos del Baix Llobregat. Así es un sábado cualquiera en el hiperactivo recinto autogestionado de Sants.

Joan Bardella y Noemí Valero, impulsores de la Escola Arcàdia, pasearon a Vegas por Can Batlló mientras este paseaba una copa de cerveza de la que no bebió un sorbo en las dos horas que duró la visita. Así de absorto atendió a las explicaciones sobre el proyecto de este centro educativo autogestionado que busca el desarrollo de las emociones y la creatividad del alumnado. Y así de absorto siguió Vegas, mientras visitaba Coópolis, la futura escuela y vivero de proyectos de economía social y solidaria que por ahora es solo una inmensa nave llena de polvo. Polvo esperando transformarse en pólvora cooperativa. La ruta de turismo cooperativo siguió por el Mercat de Pagès y el edificio Leiva 37.

¿CAN ROCA O CAN VIES?

Muchos músicos de paso por la ciudad aprovechan para cumplir caprichos de nuevo rico: ir a un partido del Barça o cenar en el Celler de Can Roca. El deseo de Vegas era otro: visitar Can Vies. El domingo se cumplió. "Saber que se ocupó hace 20 años me hace entender lo mucho que nos queda por recorrer en Asturias", asumió. Y antes de volver al Koitton aún se acercó a La Bordeta, el bloque de pisos vacíos que ha tomado y habitado la Obra Social de la PAH.

Llegó la hora del concierto que originó esta semana de formación. Esta semana en la que Vegas vino a aprender cómo se hace 'crac' en Sants. "Cultura cooperativa", rezaba un cartel detrás de la barra. Bernat, socio-camarero del bar, servía cerveza y hacía fotos del escenario para los clientes que tenían que ver el concierto desde el fondo. En primera fila, sentadas en el suelo, varias integrantes del coro reforzaron las melodías de 'Runrún' y de una 'Canción para la PAH' que ese día estuvo dedicada a los inquilinos de Leiva 37. Y volvió a sonar la historia de la revolucionaria adolescente Aída de la Fuente.

La cantautora Silvia Tomás estrenó y clausuró la velada. La abrió con sus canciones de amor y lucha y la cerró obsequiando a Vegas, a la Escola Arcàdia y a los anfitriones del Koitton con varias botellas de Ví-viu, un vino del Penedés que producen entre seis familias. “"i nun hai vinu, cantares y amor / No, esta nun ye la mía revolución / Si no hay una botella con la que brindar / Por las cosas que vamos a recuperar", había advertido el asturiano minutos antes. Una vez más, las prácticas cooperativas como alternativa al capitalismo feroz.

"Ya nos gustaría quedarnos, pero tenemos que volver a casa para plantar la semilla de todo lo que hemos aprendido aquí", comentaba Pelayo a la salida de concierto. Se le veía feliz por la cantidad de ideas que se lleva a Asturias.