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NUEVO EQUIPAMIENTO CULTURAL

Subirachs tendrá un espacio para reivindicar su obra

La familia del escultor adecúa un local en Poblenou para exhibir su legado, más de 300 piezas representativas de todas sus etapas

Josep Maria Subirachs, en su estudio en 1983.

Josep Maria Subirachs, en su estudio en 1983. / FERRAN SENDRA

El escultor y artista Josep Maria Subirachs tendrá finalmente un espacio en Barcelona en el que se mostrará una retrospectiva de su obra, después de que sus tres hijos hayan comprado un local en la calle de Batista, cerca de la casa donde nació, en el barrio del Poblenou, que se inaugurará el 27 de mayo.

JuditH Subirachs-Burgaya, hija del artista e historiadora del arte, ha explicado que la apertura del que se denominará Espai Subirachs es la principal iniciativa de la familia en el año en el que el escultor, fallecido en el 2014, hubiera cumplido 90 años, pues nació el 11 de marzo de 1927. No obstante, no será la única, ya que el próximo 9 de marzo se inaugurará en el Centre Cultural Terrassa la retrospectiva 'Figuracions i Abstraccions', con un total de 75 obras, a la que seguirán otras dos nuevas exposiciones, a partir de abril y mayo, en la Galería Eude de Barcelona y en el Museu de la Pell de Igualada, en donde se exhibirá obra gráfica y esculturas. Finalmente, y en fecha aún no fijada, se abrirá otra exposición permanente en el castillo de Sant Julià de Ramis (Girona), que un grupo privado de joyeros está remodelando para abrir un museo de la joyería, el D'Or Museu, y que tendrá además un pequeño espacio Subirachs con 30 esculturas, 12 dibujos y 20 medallas.

SÍN FINANCIACIÓN PÚBLICA

Judith Subirachs recuerda que su padre murió sin poder ver cumplido su sueño de inaugurar un museo en el que mostrar las obras que fue atesorando durante su vida, después de que el proyecto impulsado por Caixa Penedès se truncara con la crisis bancaria. Estas obras, unas 300 en total, constituyeron el legado que recibieron los tres hijos del artista, que ahora han querido cumplir la voluntad de su padre adquiriendo un local de unos 300 metros cuadrados en la pequeña calle de Batista, muy cerca de la casa donde nació Subirachs, en el número 195 de la calle de Pere IV, y de la antigua cooperativa Pau i Justícia (actual Sala Beckett)  donde estudió de niño. "Es un local modesto que hemos financiado la familia, sin que las instituciones hayan aportado un céntimo, que no es bonito ni mágico, por lo que no se le puede llamar museo, pero que será un espacio donde podremos enseñar y explicar a grupos, escuelas o a quien sea un centenar de obras, sobre todo escultura, pintura y dibujo" de Subirachs, ha señalado su hija.

Judith Subirachs quiere que el espacio sirva para mostrar toda la trayectoria del artista con una selección de obras representativas de sus diferentes etapas y destacar así la importancia de su legado artístico, más allá de su trabajo más conocido, el conjunto de esculturas de la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia. "Subirachs recibió el encargo, de proporciones titánicas, de hacer esas esculturas de la Sagrada Familia cuando tenía 60 años y una trayectoria consolidada, pero al ser una obra mediática y polémica, eclipsó el resto de su obra", indica su hija, que desea que el espacio del Poblenou sirva para valorar el conjunto de su producción artística. Judith Subirachs recuerda que el artista fue quien colocó, en 1957, la primera escultura abstracta en la ciudad de Barcelona, lo que causó un gran revuelo en su época, aunque no tanto como la que ocasionó en 1960 la pieza 'La vocación marinera' en el barrio de la Barceloneta, una escultura también abstracta que no encajaba con la mentalidad de la época.

ENTRADA GRATUITA

"Subirachs era un hombre muy discreto que no buscaba la polémica ni quería ser polémico, sólo hacía lo que a él le apetecía y a veces esto chocaba con la incomprensión de la gente", matiza Judith Subirachs. Los tres hijos y una sobrina del artista se han embarcado pues en este proyecto que supondrá abrir "un nuevo equipamiento cultural que nosotros ofrecemos a la ciudad" y que reivindicará el origen de Subirachs como un artista del Poblenou, pues la familia rechazó algunos ofrecimientos para mostrar la obra en emplazamientos fuera de Barcelona. Judith Subirachs advierte, no obstante que, si bien la familia no pretende que el espacio sea rentable, porque "nosotros no vamos a hacer negocio", si "tiene que ser sostenible", pues "si llega un momento en que no podamos aguantar los gastos que supone tener abierto el local, tendremos que cerrarlo". Por ello, la idea es que en el 2017 la entrada sea gratuita y que, a partir del 2018, en función del movimiento que haya y de si el espacio se puede mantener o no "quizá nos planteemos cobrar una entrada simbólica, porque no queremos hacer negocio, pero tenemos que poder aguantarlo", ha considerado la hija del artista. 

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