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EMERGENCIA HUMANITARIA A LAS PUERTAS DE EUROPA

El clamor por los refugiados llenará el Palau Sant Jordi

Dos catalanes que trabajaron como voluntarios en los campos de Grecia han reunido un cartel sin parangón para combatir "la pasividad de los políticos"

El marcoconcierto servirá como preludio y altavoz de la convocatoria de una gran manifestación el día 18 en Barcelona contra las políticas migratorias

Marta Cervera

'Think big', dicen los norteamericanos. Piensa en grande. Eso hicieron Ruben Wagensberg, un profesor que acaba de cumplir 30 años, y Lara Costafreda, ilustradora de 27, cuando en agosto se les ocurrió organizar un concierto solidario para ayudar a cambiar la situación de los refugiados. Estaban en Grecia, cerca de uno de los campos de refugiados al que acudieron como voluntarios. "Nos reímos cuando pensamos en la posibilidad de llenar un Palau Sant Jordi y ahora estamos a punto de vivirlo", dice Wagensberg, orgulloso del camino andado. Apenas han dormido en los últimos días, abducidos por la organización de la campaña 'Casa nostra, casa vostra', de la que la cita del Sant Jordi, con una cincuentena de artistas en el cartel, es solo un eslabón. "El concierto será el mejor espot para la manifestación en Barcelona del día 18. Hay mucha gente con ganas de actuar, cansada de  la pasividad de los políticos ante el drama migratorio más grande desde la segunda guerra mundial", subraya Wagensberg.

Todo empezó en un largo viaje por carretera. "El pasado agosto volvimos a Grecia. En coche. Estuvimos en el norte, cerca de la frontera con Macedonia, y colaboramos en distintos campos: Idomeni, Eko, Vassilika, Nea Kavala". Les acompañaba el promotor musical Albert Guijarro, codirector del Primavera Sound, a quien Wagensberg conocía por su trabajo en la Sala Apolo en el área de comunicación. Él, como tantos otros, colabora de forma altruista con ellos. "Los refugiados temen que Europa se olvide de ellos. Tienen muy presente lo ocurrido con el pueblo saharaui y con los palestinos refugiados en campos del Líbano", explica Wagensberg. "Teníamos claro que había que hacer algo para sensibilizar a la gente y meter presión a los políticos. Y pensamos en hacer un concierto".

"FALTA VOLUNTAD POLÍTICA"

Nunca se habían metido en un fregado como este, pero al regresar percibieron que había mucha gente con ganas de hacer algo. Así empezó la campaña de sensibilización 'Casa nostra, casa vostra' y la preparación del concierto con el lema 'Volem acollir'. "Al volver vimos que mucha gente sintonizaba con nosotros. Eran personas de diferentes ámbitos hartas de ver que los políticos elegidos por los ciudadanos no actuaban ante una situación tan grave". De los 160.000 refugiados que Europa se ha comprometido a acoger solo han llegado unos 12.000, un 8%. A España le tocan 16.000, de los cuales Catalunya debe acoger a 4.500; hasta ahora no alcanzan el centenar. "Canadá en el mismo periodo se comprometió a tener 25.000 refugiados y ya va por 35.000. Está claro que lo que nos falta aquí es voluntad política", dicen los organizadores.

Lara Costafreda y Ruben Wagensberg de la campaña por la emigración Casa nostra, casa vostra / JOAN CORTADELLAS

Hallaron muchos apoyos; entre ellos, el de Marc Ibáñez, con el que habían coincidido en Grecia y junto al que han producido la serie de TV-3 'Vides aturades', centrada en historias de personas atrapadas en campos de refugiados. Los tres asumieron las responsabilidades jurídicas y fiscales derivadas de la campaña. "Si las entradas del concierto no se hubieran vendido, Ruben, Marc y yo deberíamos hacer frente a una burrada de dinero", apunta Costafreda. En el Sant Jordi tanto ella como Wagensberg trabajarán entre bastidores. Estos últimos días han hecho de todo: desde colocar cartulinas en las gradas del Camp Nou para montar un mosaico hasta coordinar a los 600 'castellers' que participarán en el acto.

UN MILLAR DE VOLUNTARIOS

"Estos últimos días vamos de bólido, todos arrimamos el hombro pero a veces son las seis de la tarde y ni hemos comido. Vamos a tope", reconoce Costafreda. Sin embargo, hallan fuerzas en esa ilusión compartida con el millar de voluntarios y con las 15.000 personas que agotaron las entradas para el concierto al poco de anunciarse el cartel. La cincuentena de artistas de primera fila y de todo tipo de estilos que participarán, de Serrat, Llach y Sisa a Los Chichos, Manolo García, Txarango, Sílvia Pérez-Cruz y Macaco, es también un reflejo de la transversalidad de quienes les respaldan. "Empezamos la campaña gestionando a unos 300 voluntarios pero esto no para de crecer". Lara confiesa que empezó a pensar en la emigración cuando experimentó en su propia piel las dificultades de instalarse en Brasil. "Si yo, viniendo de Europa, me sentí maltratada por mi condición de extranjera, ¿qué les pasará a quienes se marchan a la desesperada y sin posibilidad de volver a su casa?".

Será un festival de amplio espectro: de Serrat a Macaco y de Llach a Los Chichos

A pesar de los momentos difíciles, ninguno de los dos ha puesto nunca en duda el proyecto. "Una iniciativa tan surgida del corazón era imposible que fracasara", afirma Costafreda, que ha tenido que aparcar su trabajo hasta marzo para volcarse en la campaña. "Sentíamos que muchos se identificaban con nosotros porque no representamos a nadie, somos solo dos personas con ganas de ayudar a cambiar las cosas". Muchas instituciones y empresas se han sumado a la iniciativa, aunque les sorprende que los políticos les aplaudan cuando todo nace de "su incapacidad" para gestionar la llegada de refugiados. "Hemos tenido que ir con cuidado para no dejar de ser una marca blanca alejada de cualquier órbita política. Está bien que nos apoyen, pero no que se apropien de la campaña solo porque ha tenido una gran repercusión".

Wagensberg sabe que está viviendo algo irrepetible. "Algo así solo pasa una vez en la vida", sentencia. De momento, Lara y Ruben ya han contagiado su sueño a las más de 72.000 personas que han firmado el manifiesto de su campaña. Y todo por pensar a lo grande. 

Beneficios y nuevos retos

Aunque el dinero no es el objetivo principal de la campaña, los organizadores calculan que recaudarán más de 200.000 euros con el concierto. "Todo lo que consigamos será destinado a organizaciones que trabajan con refugiados. Deberán presentar propuestas de proyectos y un grupo de expertos, en los que no estamos ni yo ni Lara, decidirán cuáles son los mejores", aclara Wagensberg. 

Tras la cita del Sant Jordi, el gran reto de la campaña 'Casa nostra, casa vostra' será la organización de la manifestación del 18 de febrero en Barcelona, que aspira a ser la más multitudinaria de las que se han hecho en Europa a raíz de la crisis de los refugiados. La marcha partirá a las 16.00 horas de la plaza Urquinaona y llegará hasta el paseo Marítim.

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