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ENTREVISTA

Emmanuel Guigon: "Quiero poner más orden y racionalidad en el Picasso"

El nuevo director de Museu Picasso llega con ganas de cambios, y los hará en el edificio, en el funcionamiento y en la colección

Natàlia Farré

Emmanuel Guigon, director del Museu Picasso, en uno de los patios del centro.

Emmanuel Guigon, director del Museu Picasso, en uno de los patios del centro. / RICARD CUGAT

Emmanuel Guigon (Besançon, Francia, 1959) reemplazó el pasado octubre al cuestionado Bernardo Laniado-Romero al frente del Museu Picasso. No es su primer paso por España; en 1987 aterrizó en la Casa Velázquez de Madrid, y fue jefe de conservación del IVAM de Valencia entre 1995 y 2001. Su especialidad son las vanguardias y el arte español moderno y contemporáneo. Conoce muy bien a Picasso, no en vano la primera exposición que visitó siendo niño fue una del malagueño: la famosa muestra del Palacio de los Papas de Avignon. Llega con ganas y dispuesto a poner el museo patas arriba.

¿Qué le llevó a presentar su candidatura para la dirección del Museu Picasso? Conocía el museo porque había colaborado en la época de Maite Ocaña. Me gusta su enorme singularidad: tiene las obras de juventud y formación de Picasso, las del periodo de los Quatre Gats, que me interesa mucho, las de sus primeros años en París. Y también la obra maestra que es la serie de 'Las Meninas'.

¿Qué valoración hace de lo que ha encontrado? No voy hablar de lo que ha pasado los últimos años. Sé que ha habido tensiones pero como no las he vivido, no puedo juzgarlas.

"Quiero que todo lo que hagamos tenga visibilidad en Nueva York, en París y en Tokio"

Más bien me refería a los muchos cambios que dijo que quería hacer durante su presentación. Quiero tener más visibilidad. ¡Quiero que todo lo que hagamos tenga visibilidad en Nueva York, en París y en Tokio! Quiero  reforzar este punto impulsando una red de museos Picasso a nivel internacional con dos locomotoras a la cabeza: Barcelona y París. La idea es unir esfuerzos y compartir prácticas. También ayudarnos en la programación, pero, sobre todo, compartir métodos de trabajo a nivel de investigación, documentación y colección. Últimamente aquí se han hecho grandes investigaciones y restauraciones que no han tenido repercusión. También haremos una revista anual de estudios picassianos, algo que incomprensiblemente no existe. La iniciativa y la dirección es nuestra, pero será algo compartido con el resto de museos Picasso. Será en el 2018.

¿Y en el 2017? Será un año de transición. Reforzaremos la comunicación, las publicaciones y la web. Y reformaremos los despachos, algo poco vistoso para el público pero necesario. Ahora el espacio de trabajo es  muy caótico y laberíntico, como el museo y las colecciones. Quiero poner más orden y, sobre todo, más racionalidad. Recuperaremos salas de exposiciones cerradas y cambiaremos también toda la planta baja, ahora muy triste, para que la gente entre y circule. Uno de estos espacios me gustaría dedicarlo a prácticas contemporáneas de arte digital y virtual que atraen a otro tipo de público.

"El verano del año que viene quiero hacer una exposición sobre la relación de Picasso con la comida"

¿Cambiará la presentación de la colección permanente? Se va a rehacer toda. Una colección permanente no puede ser permanente durante décadas. Picasso es un artista que ha mirado y bebido de todo el mundo y hay que contextualizarlo con un montaje más visual y didáctico. Para ello colaboraremos con otros museos, entre ellos el MNAC, para tener obras en depósito.

¿Apostará por las exposiciones 'blockbuster' o las de investigación? Una exposición es un conjunto contradictorio. Es como una poesía: la primera palabra es  importante y la última, también. Un 'blockbuster' puede ser también científico. El verano del año que viene quiero hacer una exposición sobre algo que puede parecer raro pero que es muy evidente en toda la obra de Picasso y en todas sus técnicas: su relación con la comida. 'La cuina de Picasso'. Pintó muchos alimentos dentro de la tradición del bodegón. E hizo muchas esculturas de ensamblaje a partir de instrumentos de cocina. Además de cerámicas geniales en las que, a veces, incorporaba comida. Será una exposición científica y divertida a la vez con grandes obras maestras.

¿Tendrá presupuesto para todo? Como decía Miró, hay que tener la cabeza en las nubes y los pies en la tierra. Tenemos dinero, aunque no demasiado, y vamos a impulsar más el mecenazgo a pesar de que aquí es más complicado que en Francia. Y vigilaré el presupuesto. Si haces una exposición con 70 cuadros que vienen de 70 museos y 40 países diferentes, el coste del transporte se dispara. En 'Cubismo y guerra' había un dibujito de Cocteau realizado por Diego Rivera que venía de Texas; solo traer esa pieza cuesta un montón. Yo no lo hubiera hecho. Y me niego a pagar tasa [cuota por el préstamo de una obra]. No tenemos un gran presupuesto pero  se pueden hacer muchas cosas sabiendo cómo gastarlo. 

Temas: Museu Picasso

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