CITA CON DOS CLÁSICOS DE LA 'CANÇÓ'

Del Romea a Barnasants

Pi de la Serra y Maria del Mar Bonet se alían en un recital conjunto en el teatro Joventut que partirá del venerado disco que grabaron a medias en 1979

 Quico Pi de la Serra y Maria del Mar Bonet presentan su concierto en el festival Barnasants

 Quico Pi de la Serra y Maria del Mar Bonet presentan su concierto en el festival Barnasants / FERRAN SENDRA

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La amistad entre Quico Pi de la Serra y Maria del Mar Bonet se remonta a los tiempos en que compartían filas en Els Setze Jutges, a finales de los años 60, pero fue una década más tarde cuando ambos sellaron un proyecto conjunto que hoy goza de un aura de objeto de culto. Hablamos del álbum ‘Quico-Maria del Mar’, de 1979, un encuentro de dos identidades fuertes de la canción de autor que este viernes revivirá en el teatro Joventut (20.30 horas), dentro del festival Barnasants.

Ambos dan nueva vida a aquella alianza bajo presupuestos renovados. “Me gusta y recuperar aquellas tonalidades, la pátina de aquella época, pero a partir de lo que somos actualmente”, explicaba este miércoles, en su encuentro con la prensa, Maria del Mar Bonet. Tanto ella como Pi de la Serra reafirman que se trata de “un trabajo hecho con mucha pasión y mucho amor”, sentimientos de los que parece participar el público, que ha agotado las entradas del recital.

El origen de este tándem hay que situarlo en los recitales titulados ‘Per Corpus al Romea’, que tuvieron lugar del 8 al 17 de junio de 1979 en el teatro de la calle Hospital. Unas pocas semanas después, los dos cantautores grabaron diez de las canciones del repertorio en el estudio, con vistas al álbum, con seis músicos: Manel Camp, Santi Arisa, Gabriel Rosales, Albert Moraleda, Pipo Tuduri y Aureli Vila. Abría el disco ‘Jim’, pieza del repertorio de Billie Holiday, que introdujo cadencias de blues y que Bonet adaptó años más tarde en ‘Ben a prop’.

EL INFLUJO DEL BLUES

Pi de la Serra escribió un texto para ‘Jim’ que va más allá de la mera adaptación: para Bonet supera incluso la letra original. “Desprende un perfume muy fuerte que lo convierte en otra canción”, estima ella, que siempre deseó imprimir ahí su propio estilo de cantante ajena a la tradición bluesística. “Quise apartarme de la influencia de Billie  Holiday, tenía que hacer mía la canción”. Recuerda haberse sentido “sorprendida” por la buena acogida que ‘Jim’ en el público. “En aquella época tuve un poco de miedo por la reacción de la gente. Es una composición poco conocida de Holiday, sacada un poco de las sombras, y por eso me pareció que con ella podía atreverme”, explica.

En el Joventut no habrá dos recitales separados con algunas canciones a medias, sino que se trata de una producción completa en la que ambos cantarán juntos y por separado con una banda conjunta que cuenta con dos músicos habituales de Pi de la Serra (Amadeu Casas y Joan Pau Cumellas) y tres de Bonet (Dani Espasa, Jordi Gaspar y Marc Vila). “Músicos que aportan nuevos colores a las canciones y que dan una energía enorme al repertorio”, apunta Bonet.

La mallorquina abordará, por ejemplo, ‘Una tarda qualsevol’, de Pi de la Serra. “Una canción que me he hartado de cantarla yo sola en casa”, revela. A su lado, su autor bromea: “Le propuse que cantara ‘Jo sóc Francesc Pi de la Serra’ pero no quiso”. Y añade que en el recital “habrá temas comprometidos, como ‘Què volen aquesta gent?’ y ‘Si els fills de puta volessin no veuríem mai el sol’”, así como ‘Es fa llarg esperar’, de Pau Riba. Esta última pieza se incluyó en el disco de 1979, a diferencia del ahora incorporado ‘Blues en sol’, de Guillem d’Efak.

HONDAS COMPLICIDADES

Por encima de cuestiones técnicas y de repertorios, la pareja transpira buenas vibraciones. “Yo a Quico le quiero, y esa es una gran ventaja en el momento de trabajar con alguien”, declara ella. Pi de la Serra la elogia en todos los campos (“siempre he trabajado con gente que canta mejor que yo”) y revela que el próximo disco de su ‘partenaire’, ‘Ultramar’, grabado en Cuba con músicos de la isla y que saldrá a principios de abril, es “impactante y muy distinto a todo lo que ha hecho hasta ahora”.

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El recital forma parte del programa de ’50 Anys d’escenaris’, con el que ella conmemora sus cinco décadas de trayectoria profesional, y tendrá continuidad con fechas en plazas por confirmar a partir de verano. Todo ello pese a que “cuesta hacer giras grandes en la canción de autor”. Bonet echa de menos la existencia de más escenarios y ciclos estables. “Yo soy de cantar 15 o 20 noches en un lugar pequeño y esa posibilidad no se nos da. Siento una sana envidia de los cantantes franceses”, señala.

Pero el 2017 será un año de intensa actividad para Bonet, que, entre otros muchos compromisos, presentará ‘Ultramar’ el 13 de octubre en el Liceu. Antes, ‘Quico-Maria del Mar’ se alzará de nuevo en el Joventut, “una sala fetiche, con encanto, magia y un punto de barrio entrañable”, estima. “Lo que haremos será pasárnoslo bien e intentar transmitirlo”, anuncia Pi de la Serra.