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CRÓNICA DE CONCIERTO

Manel, una fiesta seria en Razzmatazz

El grupo abrió gira recorriendo su último disco, 'Jo competeixo', recuperando canciones de sus primeros trabajos y ampliando su formación con un trío de saxofonistas

Jordi Bianciotto

Manel va lanzado y, ocho meses después de estrenar en directo 'Jo competeixo', con su mezcla de narraciones laberínticas, ritmos exóticos y tejidos electrónicos, muestra esa seguridad a partir de la cual la diversión es posible sin descarrilar. Fiesta a la 'manelesca' manera, con su punto natural de contención y su alergia al gesto populista, y por ello más intensa que si se viera al grupo buscando la ovación desesperadamente.

Las nuevas canciones, que este miércoles en Razzmatazz (Room Festival) sonaron casi al completo (solo faltó una, 'Avança vianant'), lucieron poderosas, empezando por la que abrió la noche, 'Les cosines', y siguiendo por 'BBVA', con las capas electrónicas en primer plano. El grupo se había reservado una sorpresa, la entrada en escena de tres saxofonistas (uno de ellos, el chico, es Bru Maymó, hermano de Martí, el bajista), que aportaron un atractivo contraste aéreo a la mitad del repertorio. Ese formato se plantea el grupo repetirlo en algunos conciertos de la nueva gira.

Quién lo iba a decir, pero Manel ya comienza a tener suficiente trayectoria como para mirar atrás con algo parecido a la melancolía. Guillem Gisbert recordó que hace casi diez años la banda actuó en ese escenario en la final del concurso Sona 9. "Martí Maymó encara no havia perdut la virginitat", informó. A su espalda, unas enormes letras luminosas configuraban el nombre del grupo al estilo de los chispeantes rótulos teatrales. "Les hem pres del Coliseum", bromeó. Manel, atracción del cabaret y jugando con las texturas de sus canciones en esas 'Temptacions de Collserola' con turbios soplidos de saxo.

LOS VIEJOS PEINADOS

Los relatos de 'Mort d’un heroi romàntic' y 'Arriba l’alba a Sant Petersburg', en el corazón del concierto, y luego, el repertorio se abrió a canciones de otros tiempos que últimamente tenían en la nevera: 'Criticarem les noves modes de pentinats', del segundo disco, dando paso al despreocupado silbido de 'En la que el Bernat se’t troba', la que abría el primero, y un poco más allá, 'Al mar!', otro rescate, en un tramo concentrado de 'hits' que incluyó 'Ai, Dolors' y el más reciente, 'La serotonina', con el grupo deleitándose en su ritmo latino, abriendo la canción para que el público la cantara (y para que Gisbert la bailara, o algo así).

Tras 'Benvolgut', en los bises se alzó 'Jo competeixo', muy efectiva pese a su intrincado y largo trayecto, con puntas hiperexpresivas de Gisbert. Y 'Teresa Rampell' y 'Sabotatge', culminando con contundencia y el ritmo crecido una sesión con fiesta y temple, en la que Manel se vio alejándose a paso firme de aquel reclamo, autoparodiado, de "grup català revelació del 2008".