03 jul 2020

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ESTRENO DE CINE

'Train to Busan': los zombis viajan en alta velocidad

La película de Yeon Sang-ho llega este miércoles a nuestras pantallas tras convertirse en la película más taquillera del 2016 en Corea

Juan Manuel Freire

Gong Yoo, protagonista de la surcoreana ’Train to Busan’.

Gong Yoo, protagonista de la surcoreana ’Train to Busan’.

No hay historias gastadas, sino historias mal contadas. Se suponía que la ficción zombi era ya un terreno baldío, sobreexplotado, una moda insostenible; se imponía una moratoria. Pero entonces llegó el director surcoreano Yeon Sang-ho, subió el monstruo al tren y encontró unos personajes por los que, sorpresa, el espectador se podía preocupar. Resultado: un fenómeno (además de un estupendo filme) llamado 'Train to Busan', que llega este miércoles a las pantallas españolas tras su paso estelar por el festival de Sitges el pasado octubre.

Difícilmente logrará los mismos resultados que en Corea, donde más de once millones de espectadores se dejaron seducir por la promesa de un viaje gozosamente atropellado. En la película, el gestor de fondos divorciado Seok-woo (Gong Yoo, también visto en Sitges en 'The age of shadows') toma en Seúl el tren hacia Busan del título para conceder a su hija, a la que últimamente no ha cuidado en exceso, el deseo de pasar su cumpleaños con su madre.

Una mujer que no parece pasar por su mejor momento sube al tren en el último segundo, mientras algún tipo de incidente extraño tiene lugar en el exterior. El incidente resulta ser una crisis zombi (como la pronta transformación de la mujer nos informará), pero la película no se entretiene en exponer motivos: solo se menciona brevemente una fuga en una instalación biotecnológica. Lo que interesa al director es la acción catastrofista, siempre enmarcada en un contexto social y humano lo más reconocible posible para el espectador, en particular el coreano.

DE LA ANIMACIÓN A LA ACCIÓN CASI REAL

Yeon Sang-ho se hizo un nombre en la animación para adultos con 'The king of pigs' (2011) y 'The fake' (2013), exploraciones de las zonas de sombra de la sociedad de su país. Según nos explica, no sufrió el salto de la animación a la imagen (más o menos) real: "Mucha gente del equipo sabía que mi experiencia previa se reducía a la animación. Fueron considerados conmigo y me enseñaron con detalle los procesos de la producción con los que no estaba familiarizado. Al haber una atmósfera cómoda, no hubo tanta diferencia".

Un fotograma de 'Train to Busan'.

Si en 'The king of pigs' una clase de colegio ejercía como microcosmos de la jerárquica sociedad coreana, aquí un tren de alta velocidad sirve al mismo propósito: mostrar las diferencias de clase prevalecientes en un país donde pobres y ricos viven sin mezclarse. En la visión moral de Yeon, el héroe más claro es de clase obrera (Sanghwa, encarnado por Ma Dong-seok) y el villano es un ejecutivo egoísta (Kim Eui-sung) con exigencias tan absurdas como la antigua vicepresidenta de Korean Air. El protagonista, un rápidamente transformado Seok-woo, se planteará si el individualismo es la mejor forma de ir por la vida.

Para el cineasta lo importante no era tanto crear una parábola social como, simplemente, un universo creíble: "Creo que lo más esencial a la hora de crear una película es hacer que el público sienta que está viendo algo real. Eso logra que el público esté atento. Por eso traté de insertar todos los aspectos de la sociedad coreana; para hacer que el público se acercara a todos los personajes y situaciones".

Ese ansia de verosimilitud se extiende al apartado de los efectos especiales. Al contrario que en, digamos, 'Guerra mundial Z' (a la que puede recordar cuando los zombis se agrupan en enjambres), aquí la infografía se usa de forma contenida; impera el efecto tradicional o el truco de montaje. "El público coreano tiende a preferir el cine realista. Debido a ello, necesitaba más efectos realistas que infografía. Nuestros equipos de efectos especiales, acción, infografía y fotografía cooperaron para lograr un buen resultado", dice el director.

'Train to Busan' se estrenó en Corea del Sur casi a la vez que 'Seoul Station', precuela animada del mismo autor. Lo que muchos quieren saber es si habrá una secuela. "No tengo un plan exacto –nos avisa–; por ahora estoy poniendo ideas sobre la mesa. Si surge la opción, estaría abierto a trabajar en algún proyecto". Mientras tanto se prepara para rodar, durante la primera mitad de este año, 'Psychokinesis', "una película sobre un hombre normal que adquiere poderes sobrenaturales". Suena a historia archiconocida, pero seguramente Yeon sepa hacerla fresca.