TENÍA 84 AÑOS

Debbie Reynolds muere un día después que su hija Carrie Fisher

La actriz, que protagonizó títulos clásicos como 'Cantando bajo la lluvia' y 'Adiós, Charlie', sufrió un derrame cerebral

 Debbie Reynolds posa para un retrato, en octubre del 2011 en Nueva York. / AP / RICHARD DREW

 Debbie Reynolds posa para un retrato, en octubre del 2011 en Nueva York.
Fallece la actriz Debbie Reynolds, madre de Carrie Fisher.
 Debbie Reynolds y Carrie Fisher, durante una gala en Los Ángeles, en enero del 2015.
Debbie Reynols recibe  la visita de sus hijos Carrie y Todd, durante un rodaje en 1959.
 Debbie Reynolds, junto a Carrie y Todd Fisher, en un espectáculo en Las Vegas, en 1971.
 Debbie Reynolds junto a su marido Eddie Fisher y Liz Taylor, en junio de 1958.

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Quim Casas

Uno de los aspectos más comentados en las horas que siguieron a la muerte de Carrie Fisher fue que su madre, la también estrella de Hollywood Debbie Reynolds, la había sobrevivido. Esta situación ha durado tan solo un día. La actriz que dio vida a la princesa Leia falleció el pasado martes tras sufrir un paro cardiaco y Reynolds lo hizo el miércoles a causa de un derrame cerebral. Se encontraba preparando el funeral de su hija. Siniestra casualidad o lógica irrefutable. Todd Fisher, el único superviviente de la familia (el padre, el cantante Eddie Fisher, falleció en septiembre de 2010), ha dicho que su madre quería "reunirse pronto" con su hija. El contenido del libro semiautobiográfico de Carrie Fisher 'Postcards from the edge' -trasladado al cine en 1990 ('Postales desde el filo'), con Meryl Streep como la hija y Shirley MacLaine como la madre, aunque con los nombres cambiados- sugería que no existía una buena relación entre ambas. Pero las dos actrices se habían reencontrado hacía años y se han ido juntas. Extraña justicia poética.

Shirley MacLaine hizo una aplicada aunque algo histriónica interpretación de Debbie Reynolds en el citado filme, realizado por Mike Nichols. Pertenecían a la misma generación, aunque siguieron caminos bien distintos. Nacida en 1932 en la localidad tejana de El Paso, Reynolds no gozó de una filmografía memorable, pero sí protagonizó algunas películas excelentes. Quizá la mejor de todas sea 'Cantando bajo la lluvia' (1952), la brillante comedia musical de Stanley Donen y Gene Kelly ambientada en Hollywood durante el traumático paso del cine mudo al sonoro.

Reynolds tenía entonces 20 años. Era una aspirante a actriz (solo había intervenido previamente en pequeños papeles en cinco películas) cuyas piernas y movimientos de danza sedujeron al bailarín Kelly y al esteta Donen. Aunque el filme cuenta con los momentos célebres de Kelly bailando y cantando solo bajo la lluvia o el estilizado número del protagonista siendo seducido por Cyd Charisse, una de las imágenes más recordadas y publicitadas es la de Kelly, Reynolds y Donald O’Connor bailando embutidos en chubasqueros amarillos, así como otro número musical interpretado por el terceto, 'Good morning'.

VOZ ENTRE BASTIDORES

Durante el rodaje, Kelly hizo horas extra ensayando con ella y modelándola en alas de la danza. Fue una experiencia crucial. Posiblemente, sin 'Cantando bajo la lluvia', la carrera de la actriz habría sido otra. Y aunque es un musical bailado, su trabajo en el filme se recuerda mejor por su voz en la excelente secuencia en que, entre bastidores, es ella la que canta mientras una actriz que no ha asumido bien la irrupción del cine sonoro gesticula en un imposible 'play back'. Kelly manda entonces levantar el telón y todo el mundo descubre que la delicada voz pertenece al personaje encarnado por Reynolds. Y de aquí al estrellato, tanto en la ficción representada en la película como en la realidad.

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Protagonizó hasta finales de los 60 una treintena de musicales y comedias. Donen la volvió a dirigir en 'Tres chicas con suerte' (1953), en la que era una inminente futura estrella de Broadway codiciada por tres productores. Frank Tashlin, en 'Las tres noches de Susana' (1954) y 'Say one for me' (1959), y Blake Edwards, en 'La pícara edad' (1958), explotaron bien sus recursos en la comedia. Vincente Minnelli le brindó uno de sus papeles más curiosos en 'Adiós, Charlie' (1964), comedia fantástica en la que Reynolds encarna a un guionista asesinado que vuelve al mundo de los vivos reencarnado en mujer. Incluso realizó una fuga en el wéstern con 'La conquista del Oeste' (1962), cinta épica en Cinerama. En una ocasión, 'Los líos de Susana' (1956), formó pareja con su primer marido, Eddie Fisher, de quien se separó después de la aventura sentimental que este tuvo con Elizabeth Taylor.

Estuvo casada dos veces más, con Harry Karl, un jugador empedernido, y con Richard Hamlett. En esta etapa, Reynolds fue más conocida por su vida personal que por sus trabajos en cine, aunque degustó el éxito televisivo con un programa propio, 'El show de Debbie Reynolds' (1969-1970). A partir de los 90 intervino en títulos tan dispares como 'El guardaespaldas' (1992) de Mick Jackson -interpretándose sí misma-, 'El cielo y la tierra' (1993) de Oliver Stone, 'In & Out' (1997) de Frank Oz y 'Behind the candelabra' (2013) de Steven Soderbergh. Y le hizo un último guiño a la ficción y la realidad cuando protagonizó en el 2001 el telefilme 'Esas chicas fabulosas': el guion es de su hija Carrie y en el reparto figuran Shirley MacLaine, que la interpretó en 'Postales desde el filo', y Elizabeth Taylor, que le robó a su primer marido.