Barnasants violeta

El festival pone el acento feminista en una 22ª edición que evocará el centenario de Violeta Parra y de la revolución rusa, y que acogerá 120 recitales

Inti-Illimani, Daniel Viglietti, Maria del Mar Bonet con Pi de la Serra son algunas de las figuras del programa, que se estrenará el 27 de enero con el grupo de cantautoras Les Kol·lontai

El histórico grupo de folk chileno Inti-Illimani.

El histórico grupo de folk chileno Inti-Illimani.

Se lee en minutos

El color violeta, asociado al feminismo, envuelve una 22ª edición de Barnasants que mira hacia Chile, con la figura de Violeta Parra en lo alto, y que ofrece un programa dotado de la tradicional intensidad: 120 recitales repartidos entre Barcelona, sede central, y escenarios que van de Perpinyà a Alcoi y de Lleida a Palma. Conciertos entre los que figuran nombres como Daniel Viglietti, Inti-Illimani, el tándem Pi de la Serra-Maria del Mar Bonet, Albert Pla y Joan Isaac.

Barnasants conmemora un doble centenario. Por un lado, el de la revolución rusa, “que hizo posible que una mujer, Alexandra Kolontái, ocupara por primera vez un cargo ministerial, antes que en el Reino Unido y que en Estados Unidos”, ha apuntado Pere Camps, director de la muestra, en la presentación de este miércoles. Y por otro, el del nacimiento de Violeta Parra, “el referente más grande de la canción latinoamericana”.

Atendiendo a ambos símbolos, representados en un cartel de Júlia Solans de estética revolucionaria, el festival se estrenará el 27 de enero, en el teatro Joventut, de L’Hospitalet, con el grupo de cantautoras bautizadas como Les Kol·lontai e integrado por Montse Castellà, Sílvia Comes, Meritxell Gené e Ivette Nadal, que ofrecerán sus ‘cançons violetes’. Esta inauguración se repetirá en Altafulla, Vic, el Born barcelonés, Gelida y Terrassa.

MOTOR DE TRANSFORMACIÓN

Barnasants se rearma así como “motor cultural de transformación social” ofreciendo presentaciones de disco de Joan Isaac (11 de marzo), Xavier Ribalta (24) y Enric Hernàez (31), los tres en Luz de Gas, así como de Renaldo & Clara (11 de marzo, Auditori) y Víctor Bocanegra (2 de abril, Casinet d’Hostrafrancs). Maria del Mar Bonet y Quico Pi de la Serra recrearán el recital que ofrecieron en 1979 en el Romea (10 de febrero, teatro Joventut) y habrá espacio para clásicos como uruguayo Daniel Viglietti (7 de abril, Joventut, con Feliu Ventura, y el 9 en la Nova Jazz Cava, de Terrassa), el cubano Vicente Feliú (4 de abril, Casinet) y el dúo integrado por Elisa Serna y Julia León (5 de marzo, Barradas).

ALBERT BERTRAN

El cantautor uruguayo Daniel Viglietti.

Más veteranos: Javier Ruibal, encabezando su nuevo proyecto Casa Ruibal (26 de febrero, Joventut), Oriol Tramvia (3 de marzo, Harlem), Pancho Varona (11, Casinet) y Núria Feliu y amigos (8 de abril, Casinet), cruzados todos ellos en el programa con Òscar Briz (12 de febrero) y la pareja Belda-Sanjosex (24), ambos en el Barradas, así como Albert Pla (con Diego Cortés, 31 de enero en Jamboree) y la actriz Sílvia Bel en tándem con Tomàs de los Santos (9 de marzo, Auditori). Conciertos en colaboración con entidades como Casa Amèrica y el Club Tenco (el ciclo Cose di Amilcare pone su sello a recitales de Miquel Pujadó, Clàudia Crabuzza, Sighanda, Yannis Papaioannou y Pepe Voltarelli), así como el “festival hermano” Tradicionàrius.

CRÍTICAS AL RAMON LLULL

Te puede interesar

Chile, país invitado, se manifestará a través de la institución folk Inti-Illimani, cantando a Violeta Parra (25 de marzo, Joventut), y de los conciertos de Pasquala Ilabaca, Nano Stern, Natalia Contesse, Elizabeth Morris y Osvaldo Torres. Actuaciones con las que Camps apunta a un “diálogo de ida y vuelta” con Latinoamérica que “está resultando más difícil por la parte catalana que por la suya”, apunta en alusión al Institut Ramon Llull.

Para el director del festival, “la producción catalana tiene muchas posibilidades en Latinoamérica, los puentes son posibles y, modestamente, Barnasants ha abierto puertas”, señala recordando el cierre de su edición del 2008 en La Habana. Ahí, Camps se declara “enfadado” con el Llull, “que debería tener una posición activa y no pasiva”. Más fructíferas son, dice, las relaciones con la ‘conselleria’ de Cultura, con cuya colaboración espera contar para el segundo Barnasants Madrid, el próximo otoño.