Ir a contenido

'Pere Cinquè'

Jaume Subirana

Joan Oliver, Pere Quart.

Joan Oliver, Pere Quart.

¿Por qué ciertos escritores siguen vivos después  morir, y de haber dejado de escribir? ¿Cómo se explica que algunos nombres, de la masa inmensa de escritores y escritoras que abarrotan librerías, bibliotecas y catálogos, solo algunos saltan la barrera del olvido y siguen a nuestro lado?

De todos los nombres posibles, la gente que promueve el manifiesto 'SOS. Literatura a l’ensenyament' para denunciar el lento pero hasta ahora implacable arrinconamiento de la literatura en los planes de estudio de secundaria (arrinconamiento que también tiene nombres y apellidos, bien nacionalistas por cierto) escogió bautizarse como Col·lectiu Pere Quart. Este era el seudónimo que usaba en poesía Joan Oliver, nacido en Sabadell un año antes de que finalizase el siglo XIX y muerto en 1986: Oliver era un hombre y un escritor a favor del compromiso, de los compromisos, y contra las convenciones, un activista escéptico pero perseverante, deslenguado y rebelde, un inconformista respecto a buena parte de lo que le tocó vivir y que no dudó en tomar partido, a veces con consecuencias duras, una de las cuales fue el exilio. Pero todo tiene dos caras: muchos lectores nunca le agradeceremos lo suficiente las 'Corrandes d’exili' publicadas desde Chile.

Ahora se cumplen 30 años de la muerte de Joan Oliver, que recibirá un homenaje el próximo martes

Ahora se cumplen 30 años de la muerte de Oliver, quienes huyen al exilio tienen colores de piel distintos y quien nos gobierna ya no es el general Franco, como cuando él regresó, sino un Felipe VI. Gira la rueda del tiempo y vamos añadiendo numerales a ciertos nombres. Pero las palabras resisten. El próximo martes 29 de noviembre, dentro del Any Joan Oliver, la Biblioteca de Catalunya y el PEN Català preparan un homenaje al escritor, y con este motivo el PEN ha editado un espléndido álbum lleno de imágenes y textos muchos de ellos inéditos que vale la pena que no se pierdan. El librito se abre diciendo: “Per dissort, encara som a la trinxera i les nostres armes són les paraules”. En esta trinchera eterna que es la vida, vista desde unos mínimos principios, las palabras y los organizadores de palabras nos hacen una hermosaa compañía. Repitámoslo con Pere Quart: "Temps era temps hi hagué la vaca cega: / jo sóc la vaca de la mala llet”.

0 Comentarios
cargando