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La novela "abominable" de Bolaño

'El espíritu de la ciencia ficción', nueva novela inédita del escritor, vuelve a despertar el debate sobre la pertinencia de sus publicaciones póstumas

ELENA HEViA / BARCELONA

El legado de Roberto Bolaño es el rayo que no cesa. Un nuevo libro póstumo surgido del ingente material de sus archivos. ‘El espíritu de la ciencia ficción’ se une a los anteriores y es también la primera novedad estricta (tras las recientes reediciones de ‘Los detectives salvajes’ y ‘2666’) que se publica en Alfaguara, después de que Carolina López, viuda del autor, decidiese cambiar de casa editora por desencuentros con Jorge Herralde, editor de Anagrama, el sello que gestó su fama internacional y en la que el escritor chileno había declarado infinidad de veces sentirse respaldado.

'El espíritu de la ciencia ficción' es también el tercer inédito inesperado que no procede del disco duro del ordenador del autor, sino de manuscritos previos que Bolaño llenó con su pequeña, clara y apretada letra en libretas escolares. Estos materiales, tres blocs amarillo, naranja y rojo, pudieron verse en la muestra ‘Archivo Bolaño 1977-2003’ en el CCCB, Buenos Aires y Madrid, aunque en este último caso la exposición se amplió presentando también documentos pertenecientes al periodo mexicano, anterior a 1977, el año en que llegó a Catalunya. La muestra, destinada más bien a los creyentes, iluminaba mucho menos a aquellos que no conocían todavía su figura, pero sí daba cuenta de la manera de trabajar del autor que, aunque metódica, solía ser muy fragmentaria, y que producía un tipo de literatura que el crítico y buen amigo de Bolaño Ignacio Echevarría ha denominado como "fractal", una estructura arbórea que se ramifica y en la que todo al final termina encajando.

HEREDEROS ROBERTO BOLAÑO

Dibujos encontrados entre las notas de la novela. 

La primera sorpresa que encierra la publicación de esta nueva novela -que a diferencia de 'Los sinsabores del verdadero policía' no se presenta como inacabada, sino como un texto revisado y fechado en su última página en 1984, en Blanes, donde vivía Bolaño-es que no es exactamente del todo inédita, puesto que su último tramo, 'Manifiesto mexicano', fue publicado ya con ligerísimas variantes en un monográfico de la revista 'Turia'  (2005) dedicado al autor y en '‘La Universidad Desconocida' (2007), un libro muy importante para Bolaño que él mismo preparó durante años reuniendo poesía y algunos textos y que en cierta forma puede leerse como una autobiografía secreta del autor. Que solo pasara al ordenador ese fragmento parecería indicar que Bolaño solo quiso rescatar esa historia, que puede leerse como un relato independiente, y dejó en manuscrito, pulcramente pasado a limpio, eso sí, el resto de una novela que posiblemente no le satisfacía. Además, ese mismo texto fue publicado también de forma autónoma en el 'New Yorker' en abril de 2013, como '‘Mexican manifesto'.

CARTAS A LOS AMIGOS

El proyecto 'El espíritu de la ciencia ficción', que el autor arrastró a lo largo de los años 80, para sus amigos más cercanos y más antiguos el novelista A. G. Porta y el poeta Bruno Montané, era una nebulosa del pasado. Bruno Montané recordaba el título y Porta lo había olvidado completamente, pero una revisión a su correspondencia le ha aportado precisiones muy interesantes. Las cartas que Bolaño envió a Porta por entonces, a las que ha tenido acceso este diario, anuncian que "'El espíritu de la ciencia ficción' aún no sabe caminar pero ya dice papá (o patata, uno nunca sabe)", la fecha es, sin embargo, diciembre de 1984, el año que figura en las libretas como fecha definitiva de la novela.

La primera sorpresa de esta obra es que no es del todo inédita, porque que su último tramo había sido ya publicado 

Y hay más, en noviembre del año siguiente, Bolaño sigue enfrascado en el libro: "Espero terminar antes de fin de año con 'El espíritu de la ciencia ficción', aunque en el pulso se me rompan los tendones, si los hubiera o hubiese". En diciembre parece más enfadado: "Te he enviado en sobre aparte unos borradores del 'Espíritu de la ciencia ficción', como prueba testimonial de mi absoluta imposibilidad de vida social. Esta novela de mierda me tiene atenazado por todas partes. Quiero y debo terminarla pronto (digamos a finales de enero, a más tardar) y en la tarea me he convertido en Hulk, el hombre verde, algo desastroso, te lo juro". En enero de 1986 la cosa no había mejorado: "Son las tres de la mañana. Escucho las 'Cantigas de Santa María' de Alfonso X el Sabio y debo volver a mi abominable novela". Porta no tiene más datos, tampoco recuerda haber leído el manuscrito: "O no llegaron nunca o los perdí el algún cambio de domicilio. De haberlos recibido debí de haberlos leído, pero ahora mismo no recuerdo nada, ni siquiera el espíritu que pudieran transmitir".

También Montané ha encontrado otra carta datada en 1985 en la Bolaño habla de escenas que no encajan mencionando los nombres de los protagonistas, Remo y Jan. "¡¡Mi novela debe estar terminada antes del 86!! ¡¡¡San Philip K. Dick, apiádate de mí!!!".

AUDAZ Y SUI GENERIS

Una explicación posible a este baile de años es que la fecha de 1984 solo pertenezca al fragmento, luego relato, y no a la obra completa. Montané no duda de que la aparición de la novela es una buena noticia para los bolañólogos, pero matiza:"Creo que ya es hora de dejar de hablar de la poética de lo inacabado y reconocer que sus escritos  están en el estado en que están. Roberto trabajaba varios textos de modo simultáneo y obviamente apartó muchos textos, como hacen otros autores, dejando proyectos atrás porque otras nuevas escrituras le interesaban más".

HEREDEROS DE ROBERTO BOLAÑO

Notas y dibujos preparatorio para 'El espíritu de la ciencia ficción'.

La crítica y editora Valerie Miles, comisaria de la exposición 'Archivo Bolaño' que en la actualidad trabaja en una tesis académica sobre el autor, encuentra muy interesante esta obra primeriza "audaz y sui generis" porque en ella se vierten muchas de las obsesiones que luego desarrollará en sus obras mayores. La trama sigue a dos escritores jóvenes en el México DF de los 70. Uno es Remo Morán, uno de sus primeros alter-egos (que luego aparecería en 'La pista de hielo'), enamorado de Laura (Jáuregui), trasunto de Lisa Johnson, un amor de juventud de Bolaño que más tarde reaparecerá en 'Los detectives salvajes'. El otro es Jan Schrella, con el que también se identifica el autor, que emplea sus días en enviar enloquecidas cartas a sus autores de ciencia-ficción favoritos. Para Miles, firme defensora de la obra, Bolaño se muestra como un maestro del encantamiento: "En esta novela, Bolaño jamás pierde el ritmo narrativo y la voz magnética que mantiene al lector completamente cautivado a medida que cambia de registro, incluso cuando raya en la tontería y es patente la manipulación, el lector puede intuir un guiño detrás del texto que se despliega en varios planos de sentido, a veces francamente obscenos, a veces intensamente conmovedores. Y oír la pregunta:¿lo captas?".

"Si a él realmente le hubiera importado no publicar su obra inédita, hubiera dejado instrucciones explícitas a su viuda", dice Valerie Miles 

En el prólogo de 'El espíritu de la ciencia ficción'  el crítico mexicano Christopher Domínguez Michael rechaza que la acumulación de textos póstumos en las librerías, ocho títulos en los últimos 12 años y se anuncian dos más, uno de cuentos y los poéticos 'Diarios de Vida', sea "una siniestra operación del mercado editorial". Los innumerables lectores tienen hambre de Bolaño y de momento quedan saciados. Pero la pregunta del millón permanece en pie. ¿Es lícito que se publiquen textos que él no consideró? Miles es tajante: “Si a él realmente le hubiera importado no publicar su obra inédita, hubiera dejado instrucciones explícitas a su viuda. Porque tuvo tiempo de sobra para hacerlo. Kafka pidió que su obra fuera destruida y para nuestra inmensa fortuna su amigo Max Brod no le hizo ni caso. Parece que todo el mundo tiene derecho a opinar, pero no tienen los derechos".