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PREMIOS DE LAS LETRAS FRANCESAS

Leila Slimani gana el Goncourt con la historia de un infanticidio

La escritora francomarroquí analiza en 'Chanson douce' las contradicciones de la sociedad actual a través de la historia de una niñera asesina

Yasmina Reza se alza con el Renaudot por 'Babylone'

Eva Cantón

La escritora francomarroquí Leila Slimani, ganadora del premio Goncourt. 

La escritora francomarroquí Leila Slimani, ganadora del premio Goncourt.  / APF / JOEL SAGET

La escritora y periodista francomarroquí Leila Slimani (Rabat, 1981) ha logrado este jueves el premio Goncourt, el más relevante de las letras francesas, con su segunda novela, ‘Chanson douce’ (Canción dulce) -editada por Gallimard y que en España publicará en febrero Cabaret Voltaire-, una narración sobre la inquietante deriva de una niñera asesina. Se trata de una obra audaz que disecciona las ambigüedades de la compleja relación que une a unos padres de buena familia con la persona que cuida de sus hijos.

Sonriente a su llegada al restaurante Drouant, donde se reúnen los diez miembros del jurado encargado de pronunciar el fallo, Slimani ha dedicado el galardón a sus padres, que le han transmitido, ha dicho, “el amor por la literatura y la libertad”.

Su padre falleció hace diez años y su madre, movida por el presentimiento de que su hija se haría con el premio, cogió un avión a las 4 de la madrugada para viajar a París desde Marruecos. “Estoy muy contenta, muy emocionada por recibir un premio tan prestigioso”, ha comentado rodeada de cámaras.

FAVORITA EN LAS QUINIELAS

Además de cautivar al jurado, el relato de Slimani ha sido bien acogido por la crítica y se sitúa ya en el décimo puesto de las obras más vendidas. La joven escritora aparecía en todas las quinielas como favorita frente a los otros tres finalistas que competían por el Goncourt: Catherine Cusset, Régis Jauffret y Gaël Fraye.

Tras haber sorprendido hace dos años con 'Dans le jardín de l’ogre’ (En el jardín del ogro), el periplo de una burguesa adicta al sexo que será llevada próximamente al cine, Slimani explora en ‘Chanson douce’ las contradicciones de la sociedad actual con un relato implacable sobre las relaciones de dominación. Construido como un 'thriller', la novela ofrece también una clave de lectura sobre la lucha de clases.

“El estilo seco y cortante de Leila Slimani, en el que se deslizan brillos de poesía tenebrosa, impone desde las primeras páginas un suspense cautivador”, ha señalado Gallimard. La autora trabaja ahora en su tercera novela pero no ha querido desvelar el tema. “No lo diré porque soy muy supersticiosa”, ha confesado.

INSPIRADA EN UN SUCESO

Si la idea de ‘Dans le jardín de l’ogre’ le surgió a Slimani mientras criaba su bebé viendo las noticias del sórdido ‘affaire’ protagonizado por el exdirector del Fondo Monetario Internacional Dominique Strauss Kahn, la obra premiada nació de un suceso ocurrido en Nueva York en el 2012, el de una niñera que intentó quitarse la vida tras cometer un doble infanticidio.

“Es una novelista de gran talento que logra contar sus historias con enorme pudor y eficacia”, ha comentado a EL PERIÓDICO el escritor marroquí, miembro del jurado y premio Goncourt 1987 Tahar Ben Jelloun, satisfecho de pasar el testigo a una compatriota.

ONCE MUJERES EN EL PALMARÉS

Slimani se convierte, además, en una de las once mujeres que integran el palmarés del que forman parte Simone de Beauvoir, Marguerite Duras o Lydie Salvaire, escritora de origen catalán premiada en el 2014 por ‘No llorar’. En el 2015, el Goncourt fue para el autor residente en Barcelona Mathias Enard por ‘Brújula’. Dotado con la cantidad simbólica de 10 euros, el galardón suele traducirse en un gran éxito de ventas. 

PREMIO RENAUDOT PARA REZA

Por su parte, Yasmina Reza (París, 1959) ha ganado el premio Renaudot con ‘Babylone’, su tercera novela, que publicará en España Anagrama. 

La protesta de los correctores

No han querido estropear la fiesta del Goncourt pero se han presentado con pancartas y buen humor frente al restaurante Drouant, donde este jueves se anunciaba el prestigioso premio literario, para denunciar contratos precarios y salarios de miseria. Los correctores denuncian la paulatina degradación de las condiciones laborales impuestas por los editores, que les obligan a convertirse en autónomos desprovistos de toda protección social. El colectivo ha lanzado una petición ‘on line’ (correcteurs.wesign.it) apoyada por numerosos escritores y la propia Academia Goncourt.