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ESTRENO EN EL TEATRE GOYA

'Art' o la fórmula del éxito

Francesc Orella, Pere Arquillué y Lluís Villanueva forman un mayúsculo trío para la aclamada comedia de Yasmina Reza

José Carlos Sorribes

Lluiís Villanueva y Francesc Orella, de pie, y Pere Arquillué, tumbado en el sofá, en una escena de Art.

Lluiís Villanueva y Francesc Orella, de pie, y Pere Arquillué, tumbado en el sofá, en una escena de Art. / DAVID RUANO

Pocas obras teatrales como 'Arte', de la dramaturga francesa Yasmina Reza, han adquirido la condición de clásicos en tan poco tiempo. Estrenada en 1994, se convirtió casi de inmediato en un fenómeno global. En España, fue Josep Maria Flotats, director y uno de sus tres intérpretes, quien la montó por primera vez cuatro años después. Con Josep Maria Pou y Carlos Hipólito de cómplices alcanzó un enorme eco. No andará muy lejos el que van a obtener Francesc Orella, Pere Arquillué y Lluís Villanueva en el 'Art' recién estrenado de forma triunfal en el Goya.

El éxito no conoce de fórmulas, dicen siempre los empresarios y productores teatrales. Pero el axioma zozobra con esta comedia que brota alrededor del valor de un cuadro completamente en blanco y que profundiza y radiografía con bisturí los dilemas de la amistad. Lo plasma con tres viejos colegas: el dermatólogo Sergi (quien compra el lienzo), el ingeniero aeronáutico Marc (quien censura la costosa adquisición) y el representante de una papelería Ivan (quien fracasa en su mediación). El polémico cuadro destapará una imparable caja de truenos.

La versión potencia la comicidad en una puesta en escena que marcha sobre ruedas

Es tan poderosa, precisa y directa la escritura que Yasmina Reza carga probablemente con la desgracia de haber firmado a los 35 años su mejor texto, y eso que también es autora de 'Un dios salvaje'. Es una gran exponente de esa tendencia tan celebrada en el teatro y el cine franceses de desatar un tsunami a partir de una insignificancia. Como dice uno de los tres amigos, “un cataclismo por un póster blanco”.

MEDIDA DIRECCIÓN DE MIQUEL GORRIZ

Un texto milimétrico en cada réplica precisa de tres intérpretes mayúsculos. Orella es el irascible, 'feréstec' y ególatra Marc, y por momentos compite con Arquillué, el atribulado, superado y llorón Ivan, en un torneo de muecas y gestos que levantan carcajadas. Porque esta versión potencia a tope de revoluciones toda la comicidad de 'Art'. Solo un superdotado como Arquillué puede despachar como él hace el torrencial monólogo de la invitación de su boda hasta desatar el aplauso unánime de la platea. Menos famoso que sus colegas, Villanueva no es ni mucho menos un invitado a la función. Les mira de cara con un trabajo fino como Sergi, tipo de apariencia tranquila pero también capaz de fustigar a cualquiera.

Miquel Gorriz firma una dirección igual de medida, con una sucesión de escenas que se producen a ritmo vertiginoso en la elegante y sobria escenografía de Jon Berrondo. Apenas un sofá, una mesita y una silla, muy moderno todo, en el apartamento zen de Sergi, que invierte 200.000 euros en el dichoso cuadro. En la versión de Flotats costaba cinco millones de pesetas. En esta no solo ha subido el precio, también una apuesta cómica en la que se ve la certera mano de Jordi Galceran, algo más que el traductor de la pieza.

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