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'Carmela' se queda en Barcelona

Jaume Plensa cede gratuitamente la escultura a la ciudad por ocho años prorrogables

Su permanencia es fruto de una campaña de los vecinos del Palau de la Música

Natàlia Farré

 El escultor Jaume Plensa en frente a su escultura Carmela , este viernes. / FERRAN SENDRA

 El escultor Jaume Plensa en frente a su escultura Carmela , este viernes.
Jaume plensa, Jaume Collboni y Mariona Carulla, esta mañana frente a la escultura Carmela.
La escultura Carmela, de Jaume Plensa, ubicada frente el Palau de la Música.

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Por fin Ciutat Vella tiene su anhelada 'Carmela' y Barcelona, una escultura icónica, y si no icónica como mínimo reciente, de Jaume Plensa (Barcelona, 1955), su escultor más universal a la vez que su escultor más maltratado. 'Carmela' se queda. Lo han anunciado este viernes el artista y el concejal de Cultura, Jaume Collboni. Y se queda gracias a la generosidad del autor y a las reiteradas peticiones de los vecinos para que dejara de ser efímera (su retirada estaba prevista para el 18 de septiembre). "He decidido cederla", ha explicado un Plensa feliz. Y eso que el consistorio estaba decidido a comprarla, pero: "No tocaba. Me ha emocionado la respuesta popular. Es la ciudadanía la que ha pedido la pieza y esto para un artista siempre es especial". De ahí tanta generosidad.

Jaume Plensa

ESCULTOR

"Me ha emocionado la respuesta popular. Es la ciudadanía la que ha pedido la pieza y esto para un artista siempre es especial"

La escultura, una cabeza de 4,5 metros de hierro fundido con cara de niña situada frente al Palau de la Música, tiene un valor de entre 500.000 y 700.000 euros, pero su coste para las arcas públicas será cero, solo el mantenimiento y las tasas correspondientes, como todo monumento público. También habrá un cambio de peana, para hacerla más definitiva, que algo costará. Plensa la ha cedido por ocho años prorrogables sin ninguna compensación a cambio. Una decisión que supuso una agradable sorpresa para el ayuntamiento cuando hace apenas un mes Collboni se citó con el autor en su taller para negociar el precio y la posibilidad de dejar la escultura definitivamente en su emplazamiento. La cuestión no era fácil pues la pieza estaba comprometida con Grand Rapids (EEUU), pero ahí "lo han entendido perfectamente", ha desvelado Plensa no sin antes afirmar que para un amante de la música como él "no hay un sitio mejor para 'Carmela' que el Palau, dialogando con Domènech i Muntaner".      

CUATRO PIEZAS MENORES Y ANTIGUAS

De esta manera, "Barcelona salda una deuda con uno de sus creadores más internacionales y universales", a criterio de Collboni. Un creador, Plensa, que tiene importantes piezas en medio mundo pero con solo cuatro obras menores y antiguas  en la ciudad: 'Escullera' (1988), dos con el título 'Dell'Arte' de 1990 y una de 1992 llamada 'Born' e instalada, cómo no, delante del Born, a pocos metros de donde hasta la madrugada de jueves estaba la controvertida estatua de Franco decapitado. Una marcha y una llegada que nada tienen que ver entre sí: "No sé si es el destino o la fortuna pero en cualquier caso no están relacionadas", ha asegurado Collboni. Sea como sea, con 'Carmela', Barcelona no solo deja de ser cicatera con Plensa sino que además añade uno de sus trabajos de la etapa más reciente.

Jaume Collboni

CONCEJAL DE CULTURA

"Barcelona salda la deuda que tenía con uno de sus creadores más internacionales y universales"

Este jueves el escultor estaba contento, pero también lo estaban los vecinos y algunos turistas. Estos últimos, dos parejas, una de Toronto y otra de Chicago, que le han reconocido al pie de la escultura. No en vano, Plensa es, según le definió el 'New York Times' en el 2011, "uno de los artistas más importantes del mundo". Lo han saludado, por supuesto. Y han hablado para alegría de unos y emoción del otro. La conversación ha versado sobre 'Carmela' y sobre la 'Crown Fountain' de la ciudad estadounidense, la obra más conocida del escultor y muy amada por los ciudadanos de Chicago; también ha habido tiempo para su proyecto de Toronto, a punto de inaugurarse, y para el de de Montreal, un trabajo aún por acabar que conmemorará los 375 años de la fundación de la ciudad canadiense. La felicidad de los vecinos se debe a su triunfo. Ven la permanencia de Carmela como algo suyo. De hecho, lo es. Han estado reivindicando que no marchara desde que se instaló para la muestra que el Palau le organizó en abril. "No sé si es debido a la petición, imagino que sí, pero tampoco quiero atribuirme el mérito. Lo importante es que durante ocho años habrá una cosa bonita en la calle que eleva el espíritu", ha comentado Mireia Udina, impulsora de la campaña de recogida de firmas en Change.org para pedir su permanencia. Tanta es la alegría del barrio que quieren celebrarlo con una fiesta popular.  

PROYECTO AMBICIOSO DE FUTURO

El hecho de que 'Carmela' se integre en el paisaje urbano no supone la muerte del otro proyecto que el escultor sueña para Barcelona: una obra ambiciosa con vocación de convertirse en un icono y que Plensa imagina con forma de cabeza de malla metálica de 52 metros de altura (el monumento de Colón mide 60), ubicada en el espigón del gas, entre la playa de la Barceloneta y la del Somorrostro. Fue un encargo de Xavier Trias que pactó con Plensa que este cedía la obra y su realización se financiaría con aportaciones privadas. Las elecciones trucaron el acuerdo. Pero Plensa no lo descarta: "Disfrutemos de esta obra antes de hablar de otras cosas". Y emana paciencia: "He esperado 59 años, así que puedo esperar alguno más", afirmó hace poco más de un año. 

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