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ÓBITO

Muere Luis Izquierdo, señor de Barcelona

El catedrático de Literatura Española y poeta ha fallecido a los 80 años

ELENA HEVIA / BARCELONA

Un buen profesor siempre deja huella en sus alumnos. Luis Izquierdo, catedrático de Literatura española y poeta, no necesariamente por este orden, fue uno de los cinco mosqueteros de esa disciplina en la Universitat de Barcelona junto a Martí de Riquer, José María Valverde, Jesús Tusón y Jordi Llovet y un experto en marcar a las generaciones que pasaron por sus aulas. Izquierdo (Barcelona, 1936) ha muerto este miércoles a los 80 años [la familia ha informado que el funeral en su memoria de Izquierdo se celebrará este viernes a las 9.15 horas enel tanatorio de Les Corts]. Talante irónico. Flequillo indómito. Señor de Barcelona. Hombre cordial. Sabio distraído. Amigo de sus amigos. Los del pasado de los que tanto aprendió como poeta: Carlos Barral, que lo recordaba en sus memorias trabajando con él codo con codo en los años 70, muerto de aburrimiento, en la editorial Labor; así como Gil de Biedma Gabriel Ferrater Joan Vinyoli. Y los amigos del presente, aquellos que le brindaron un sentido homenaje cuando a en su 77 cumpleaños Carmen Balcells le organizó un festejo para celebrar un receso en la enfermedad que acabaría con él. Ahí estaban Juan Marsé, Eduardo Mendoza, Ramón Andrés y los Maragall, Pasqual y Ernest, que pasaron a ser prácticamente sus hermanos porque Izquierdo perdió a su padre muy joven y fue el padre del expresident quien, de alguna forma, ocupó su lugar.

Izquierdo, que había pasado por la Universidad de Tubinga y por el Centro de Estudios Europeos de Harvard, y que más tarde fue docente en Cincinnati y Washington, trasladó a sus clases buena parte de la modernidad, que había adquirido fuera del país en los años del tardofranquismo. Experto germanista, pero también buen conocedor del francés y del inglés, se preciaba de ser el primero en haber hecho una monografía en España sobre Kafka. Gracias a su trato con Barral, también fue un adelantado en defender la emergente literatura latinoamericana en la universidad. Como poeta se sentía deudor de Pedro Salinas y también de los poetas de la generación de los 50, pero para su alumno Carles Álvarez, Izquierdo “no acaba de encajar en ningún grupo porque es demasiado único. El suyo es un individualismo acérrimo”.

SER AMABLE

Impulsado editorialmente por Ana María Moix y posteriormente por Andreu Jaume desde Lumen, su primer libro de poemas, 'Supervivencias'’, data de 1970 y a este siguieron 'Calendario del nómada' (1983), 'Señales de nieve' (1995), 'Sesión continua' (1998), 'No hay que volver' (2003) y su antología 'Travesías del ausente' en el 2006, fecha que coincidió con su jubilación en la universidad y con el primero de los homenajes que sus discípulos y colegas le brindaron. 

En el 2013, coincidiendo con el acto de reconocimiento impulsado por Bacells, apareció 'La piel de los días', libro erudito y un tanto hermético, con el que le tomaba el pulso a la sociedad a través de una denuncia elegante, como implicado personaje cívico que era. Uno de sus poemas favoritos, 'Placeres' de Bertolt Brecht, da cuenta de sus prioridades gozosas y a la vez muestra un retrato esquinado de sí mismo: “escribir, sembrar / viajar, cantar / ser amable". 

Temas: Poesía