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HOMENAJE AL CREADOR DE TINTÍN

El Grand Palais de París celebra el arte de Hergé

Una gran exposición arroja luz sobre el proceso creativo del dibujante pero elude las zonas de sombra de su vida

EL PERIÓDICO / PARÍS

Reconocido como uno de los pilares maestros de la historieta europea, el belga Georges Rémi (1907-1983), más conocido como Hergé, encarna de modo ejemplar las contradicciones y claroscuros del turbulento siglo que le tocó vivir. Adorado por lectores de todas las edades gracias a su creación más perdurable, las aventuras del reportero Tintín, Hergé era dueño de una personalidad atormentada y esquiva y su vida estuvo trufada de sombras y controversias. Todo ello configura un enigmático universo en torno al que orbita la exposición 'Hergé' que el miércoles abrirá sus puertas en el Grand Palais de París y que busca, entre otras cosas, fijar el lugar que el dibujante belga ocupa en la historia del arte.

Más de 250 millones de álbumes vendidos en todo el mundo, con traducciones a 110 lenguas, dan fe del inimaginable éxito que alcanzaron las andanzas de Tintín, un personaje cuya enorme popularidad ensombreció otras creaciones de Hergé (como las series de 'Quick y Flupke' o de 'Jo, Zette y Jocko'), así como su faceta de brillante ilustrador y sus intentos frustrados de hacer carrera como pintor.

EMULANDO A MIRÓ Y KLEE

"Quise ser pintor, pero rápidamente me di cuenta de que no tenía nada que decir en ese ámbito", afirmó el dibujante poco antes de su muerte. La media docena de obras pictóricas suyas que se muestran en la exposición del Grand Palais, a menudo intentos de remedar el estilo de sus artistas predilectos (especialmente de Joan Miró y Paul Klee), parecen darle la razón.

Fue en la historieta donde Hergé dio la verdadera medida de su talento artistico, y así lo atestiguan no solo los álbumes acabados sino también las planchas con dibujos originales en tinta china (que hoy se venden por una barbaridad de dinero en las casas de subasta) e incluso los simples bocetos en carbonilla, con sus trazos "nerviosos, vibrantes, de gran intensidad y precisión", como destaca el expert Dominique Maricq, autor del libro 'Hergé por él mismo' y archivista de la Fundación Moulinsart, que custodia los derechos de la obra del dibujante.

La exposición pasa de puntillas por los aspectos más controvertidos de la vida y la obra de Georges Rémi, como las acusaciones de colonialismo suscitadas por el álbum 'Tintín en el Congo' o su relación con el líder belga pronazi Leon Degrelle y su complaciente papel durante la ocupación alemana. Zonas de sombra que contrastan, en cualquier caso, con la luz que siguen proyectando sus mejores viñetas.   

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