CRÍTICA DE CINE
'El hombre de las mil caras': camaleón antes que espía
Alberto Rodríguez Alberto Rodríguezhabía transitado por dos modelos de cine policíaco, el expansivo de 'Grupo 7' y el más atmosférico y turbador de 'La isla mínima'. Ahora aporta una tercera mirada, la del 'thriller' o relato de intriga a partir de hechos políticos.
Y el personaje escogido no es precisamente baladí: Francisco Paesa, espía español que estuvo implicado en un caso de extorsión en tiempos de los GAL, trabajó para los intereses del Gobierno español y acabó perseguido por aquellos a quienes había servido tras ayudar al nefasto Luis Roldán, exdirector de la Guardia Civil, a blanquear su dinero para después entregarlo a la justicia.
Eduard Fernández está excelente como este camaleónico personaje que, escondido tras varios años, acaba de reaparecer en la vida pública. Y lo ha hecho nada menos que en la portada de 'Vanity Fair', una revista sofisticada para alguien que no lo fue. Rodríguez monta con un ritmo intenso un relato repleto de vericuetos. Expone claramente los hechos, pero deja un margen de maniobra para la duda en total consonancia con las características de este hombre de las mil (o más) caras.
'El hombre de las mil caras' ★★★★
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