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PREMIOS DE LA TELEVISIÓN DE EEUU

'Juego de tronos' y 'Veep' repiten como ganadoras en los Emmy

El actor Rami Malek y la actriz Tatiana Maslany dan la sorpresa colándose entre los grandes

La miniserie 'The people v. O.J. Simpson' se convierte en la gran sensación con cinco estatuillas

RICARDO MIR DE FRANCIA / WASHINGTON

 Foto de familia del elenco de Juego de Tronos, en la ceremonia de los Emmy. / EFE / MIKE NELSON

 Foto de familia del elenco de Juego de Tronos, en la ceremonia de los Emmy.
 Julia Louis-Dreyfus posa con su Emmy, junto al resto de protagonistas de Veep.
 John Travolta, con el Emmy por la miniserie The People v. O. J. Simpson.
 Sarah Paulson, con el Emmy a mejor actriz por The People v. O. J. Simpson.
 Tatiana Maslany , mejor actriz de una serie dramática por Orphan Black.  
'Juego de tronos' y 'Veep' repiten como ganadoras en los Emmy

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No hubo sorpresas, al menos en lo que se refiere a las mejores series del año, un patrón que los Emmy repiten con machacona persistencia. 'Juego de tronos' conquistó por segundo año consecutivo la estatuilla de mejor serie dramática, mientras la sátira política de 'Veep' hacía lo propio en la categoría de comedia. 'Juego de Tronos' se ha convertido en la serie más premiada de la historia de la televisión de EEUU con 38 estatuillas -una más que 'Fraser', que suma 37- tras las 12 conseguidas en esta edición de los Emmy (tres anoche y otras nueve en categorías técnicas el pasado fin de semana).

Pero no todo fue predecible en esta 68ª edición de los grandes premios de la televisión estadounidense. El californiano de origen egipcio, Rami Malek se coló entre los grandes por su papel de hacker en 'Mr. Robot', a la vez que se hacía justicia con Tatiana Maslany, la canadiense que interpreta a múltiples personajes en 'Orphan Black'. El otro protagonista de la noche fue 'The people v. O.J. Simpson', la primera temporada de 'American Crime Story', que reinó con cinco estatuillas.

En pleno año electoral, la gala de los Premios Emmy 2016 presentada por Jimmy Kimmel tuvo numerosos guiños a la política y, aunque no debería ser ningún secreto para nadie, quedó claro que Hollywood está con Hillary Clinton. "Obama fuera, Hillary dentro", clamó el actor negro Courtney Vance tras imponerse a Bryan Cranston ('All The Way') y a su compañero Cuba Gooding Jr en 'The People vs O. J. Simpson' como mejor protagonista de una miniserie o película. Kimmel tuvo una noche discreta, aguada por el aluvión infinito de publicidad, pero dejó algunos momentos cáusticos. "Si no fuera por la televisión, ¿acaso estaría Donald Trump compitiendo por la presidencia? No, estaría en su casa ahora mismo restregándose en silencio contra su mujer, Malaria, mientras ella aparenta estar dormida". La mujer de Trump se llama Melania.

La época dorada de la televisión no tiene visos de acabar. El año pasado volvió a batirse el récord en la producción de series, nada menos que 409, lo que han convertido a la pequeña pantalla en un laboratorio para la experimentación y la mejor plataforma para los nuevos talentos. También está respondiendo mejor que el cine a los cambios sociales y demográficos. Si en la última entrega de los Óscar todos los nominados eran blancos, estos Emmy fueron un canto a la diversidad. Actores negros como Sterling Brown y el mencionado Vance se llevaron su estatuilla. Lo mismo que dos mujeres al frente de la dirección, Susanne Bier ('The night manager') y Jill Soloway ('Transparent'). "Lo único que valoramos más que la diversidad", dijo Kimmel tras anunciar que en esta edición se batió el registro de nominados de color, "es felicitarnos a nosostros mismos sobre cuánto valoramos la diversidad".

El veterano Jeffrey Tambor repitió por su segunda vez por su papel en 'Transparent', la comedia de Amazon tendente al drama donde interpreta a un jubilado transexual, padre de una familia donde se rompen todos los tabús sexuales. "A todos los que estáis hay fuera, darles por  por favor una oportunidad a los talentos transgéneros. Darles audiciones. Darles su historia".

LA NOCHE DE JULIA LOUIS-DREYFUS

La que de verdad pasará a los anales de la televisión fue Julia Louis-Dreyfus ('Veep'), otro de los talentos surgidos de la factoría de Saturday Night Live. Con su vicepresidenta Selina Meyers, que acaba haciéndose con las riendas de la Casa Blanca, ha batido todos los récords al encadenar su quinta estatuilla como mejor actriz de comedia, un premio que recogió con manos temblorosas antes de despedirse del público con lágrimas en los ojos.

Sobre el escenario anunció que su padre, el magnate multimillonario William Louis-Dreyfus, falleció el viernes. "Estoy muy contenta de que le gustara 'Veep' porque su opinión era lo que realmente me importaba". Antes había dejado otra reflexión sobre la deriva política de Estados Unidos. "Nuestra serie empezó como una sátira política, pero ahora parece más un documental sobrio".

Tras varias temporadas a la sombra de 'Breaking Bad', 'Homeland' y 'Mad Men', ‘Juego de tronos’ ha logrado finalmente el reconocimiento que merecía para su legión de fans. La epopeya fantástica de HBO ganó también la mejor dirección y guion. Con los tres Emmy de ayer, suma ya 38, convirtiéndose en la serie que más ha recibido en la historia, uno más que 'Fraser'. Pero por más que entrara en el olimpo de la televisión, no pudo superar a la gran sensación de la noche, 'The people v. O.J. Simpson' (FX), que reproduce aquel juicio por asesinato que cautivó al país en los años noventa. Ninguna otra serie logró sus cinco estatuillas.

Entre los programas de variedades, el programa nocturno del infalible John Oliver, 'Last week tonight', acabó con los 13 años de reinado de Comedy Central, el hogar del añorado 'The Daily Show' de Jon Stewart.

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