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ÓBITO

El arte catalán pierde al inabarcable Benet Rossell

Pintor, escultor, cineasta, videoartista, poeta, calígrafo y muchas cosas más, tenía 78 años y padecía esclerosis lateral amiotrófica

RAFAEL TAPOUNET / BARCELONA

Benet Rossell, una de las figuras más destacadas e inclasificables del arte contemporáneo catalán, ha fallecido a los 78 años como consecuencia de las complicaciones derivadas de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que le fue diagnosticada hace menos de un año. Artista polifacético y dueño de una curiosidad inagotable, Rossell cultivó la poesía visual, la 'performance', la escultura, la pintura, el dibujo, el grabado, el cine, el vídeo, la poesía, la caligrafía, la música, el humor gráfico y hasta el baile. Su obra constituye un corpus casi inabarcable marcado siempre por la búsqueda de nuevos espacios.

Nacido en Àger (Noguera), formó parte del llamado 'grupo de artistas catalanes de París', un colectivo que se instaló en la capital francesa a finales de los años 60 (allí estaban también Antoni Miralda, Jaume Xifra, Joan Rabascall y Dorothée Selz) y que se caracterizó por desarrollar un arte conceptual muy influido por la estética pop, políticamente relevante y con frecuentes incursiones en el mundo de la acción, la fiesta y los rituales. Para entonces, Rossell ya había estudiado derecho, economía y sociología, había viajado por la India y Nepal y se había interesado por el 'cinéma vérité' y las artes escénicas tradicionales chinas y japonesas.

EXPOSICIÓN EN EL MACBA

Su primera exposición individual tuvo lugar en la galería La Bazarine de París, en 1970. A lo largo de las siguientes cuatro décadas protagonizó un centenar largo de muestras en los más prestigiosos museos y galerías de todo el mundo y participó en más de 400 exposiciones colectivas. En el 2010, el Macba le dedicó una retrospectiva parcial (centrada en su obra en el cine y la caligrafía) bajo el título de 'Paral.lel Benet Rossell', que fue distinguida con el Premio ACCA de la Crítica de Arte a la mejor exposición de arte contemporáneo del año.

Para entonces, el artista ya llevaba muchos años instalado definitivamente en Barcelona, después de haber pasado temporadas en París, Ámsterdam y Nueva York. A principios de este mismo año, y tras sufrir crecientes problemas de movilidad, llegó el diagnóstico del ELA y el hiperactivo Rossell tuvo que aprender a vivir con todo tipo de limitaciones. Entre finales de mayo y principios de junio, y en el marco del festival Loop de videoarte, el Museu Picasso presentó una selección de filmaciones inéditas de acciones ejecutadas por Rossell. Un homenaje a la "cotidiana espectacularidad de la vida", en palabras del crítico francés Jean-Clarence Lambert.     

  

Temas: Arte