Omara Portuondo: "El Cigala y yo somos almas gemelas"

La reina del filin cubano y el cantaor unen sus voces en el Festival de la Porta Ferrada de Sant Feliu de Guíxols

Omara Portuondo y Diego el Cigala, en Sant Feliu de Guíxols. Este sábado actúan en el Espai Port.

Omara Portuondo y Diego el Cigala, en Sant Feliu de Guíxols. Este sábado actúan en el Espai Port. / XAVIER CASALS

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Marta Cervera
Marta Cervera

Periodista

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Omara Portuondo está difrutando de una nueva gira, esta vez acompañada del cantaor Diego El Cigala. La reina del filin y El Cigala, que ya traspasó fronteras acercando el flamenco a los ritmos cubanos con Bebo Valdés en 'Lágrimas negras', cantan boleros a dúo, alternándolos con sus respectivos repertorios. Este sábado recalan en el Espai Port de Sant Feliu de Guíxols, en el Festival Porta Ferrada.   

¿Cómo va la gira? Estoy encantada con Diego El Cigala porque es muy interesante, sabio y respetuoso. Nos encontramos muy a gusto compartiendo escenario. Además, nos acompaña un grupo maravilloso de músicos. No se puede pedir más.

Dicen que bastaron dos horas de ensayo en Cuba para entenderse. Ambos llevamos la música dentro. Es un don natural. Compartimos un sentido del ritmo, una facilidad para absorber y conectar con las melodías y las armonías. Hubo una gran receptividad entre nosotros desde el principio. La música une a los pueblos. Son solo siete notas, pero concentran la esencia de la naturaleza humana.

¿Cómo es cantar un bolero con El Cigala? A Diego siento como si le conociera de toda la vida. Somos almas gemelas o gemelos que nacieron separados por un océano.

La última vez que vi al Cigala tomó bastantes copas durante la actuación. ¿Sigue igual? Eso son cosas muy personales. Yo ahora no lo veo tomar nada, ni fumar, ni nada.

¿No ha sentido nunca la necesidad de combinar la música con algo más? A mí nunca me ha gustado fumar o beber. Soy una persona muy sana, sabrosa y cubana.  

¿Son sus genes o la vida sana lo que le permite seguir cantando a los 85? Me gusta cuidarme y hacer deporte. Mi único vicio es la música. Toda. No distingo entre géneros. Me gusta el vals, la rumba, lo flamenco, lo lírico…

¿Qué me dice de Mayte Martín, quien estuvo este otoño en Cuba cantando boleros? Lástima que no pudiera verla porque me encanta. La conozco desde hace años. Cuando yo vine aquí, ella quiso grabar conmigo una canción. Juntas hemos hecho cosas, también con Martirio, otra cantante a la que admiro.

¿Qué espera de su carrera a estas alturas? Nada. El ritmo me lleva y yo me dejo llevar. Mientras conserve mis condiciones auditivas, no me preocupo por nada. Como dije antes, tengo la suerte de contar con este don natural. Lo único que lamento es que de niña en casa no hubiera dinero para aprender a tocar el piano. Pero no se puede tener todo. Uno debe aceptar lo que tiene y desarrollarse al máximo en aquello para lo que sirve. En mi caso es cantar. Querer es poder. Si no llegas a donde deseas no pasa nada, lo importante es intentarlo y entregarte al máximo.

¿Qué piensa al cantar 'Lo que me queda por vivir'? Pienso en sus autores, en Alberto Vera y Giraldo Piloto. Eran jóvenes. Piloto iba a ayudarme a producir un disco, pero no pudo porque la muerte se interpuso. Nunca lo olvidaré. Yo iba a viajar con él y todo un grupo de  las juventudes de Cuba, pero tomé un vuelo anterior al suyo. No volvimos a vernos. Su  avión sufrió un accidente y todos murieron. Me salvé de milagro.

Omara Portuondo

"No sé cuánto me queda por vivir, pero estén seguros de que voy a dar guerra y seguir luchando"

Menuda experiencia. No sé cuánto me queda por vivir, pero estén seguros de que voy a dar guerra y seguir luchando. Estoy fuerte como un tronco. Hay Omara para rato porque disfruto cantando. El escenario es mi hábitat natural.

'Siboney' es otro de los clásicos que suele cantar. ¿Qué recuerdos le trae? La solía cantar mi madre. Me hace pensar en los primeros moradores de "Cuba, que eran indios. Después llegaron los españoles y trajeron esclavos de África. De toda esa mezcla nacimos los cubanos. Yo soy también fruto de eso: mi madre era blanca y mi padre, negro.

Pues blancos y negros están a la greña en EEUU. El racismo es un problema de falta de cultura, como el terrorismo. ¡Es horrible lo que está pasando con todos esos atentados! Si importaran más las almas que las armas, la vida sería distinta. En EEUU el problema se agrava porque todo el mundo puede comprar armas. No entiendo cómo Obama no ha logrado prohibirlo.

¿Han cambiado mucho las cosas en su isla desde el fin del bloqueo? No veo nada diferente. Lo importante entre países, como entre personas, es el respeto. En Cuba nos hemos acostumbrado a vivir con lo que nos alcanza, ahora parece que la situación va a cambiar. Vamos a ver qué pasa.

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Su último disco fue el premiado 'Gracias' (2009). ¿Grabará algo con El Cigala? Es una idea muy linda, pero no depende de mí. Él manda. Le respeto mucho como artista y como persona porque es valeroso. En el pasado me uní a Buena Vista Social Club para tener visibilidad internacional, aunque yo ya tenía mi propia carrera. Ahora tengo la suerte de ir de gira con El Cigala. Si me pide grabar, aceptaré encantada.   

Él se está recuperando de la pérdida de su esposa. Dicen que la música ahuyenta las penas. No puedo meterme entrar en algo tan personal. Hay penas que están ocultas. Lo importante es concentrarse en ser feliz. La música es el alma del pueblo y nuestra misión como cantantes es dar alegría. Uno puede sufrir pero no morir de sufrimiento.