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Jorge Drexler, en movimiento

El cantante y guitarrista uruguayo reconstruye su repertorio con su compatriota Luciano Supervielle en el recital 'Perfume', este miércoles en el Teatre Grec

Jordi Bianciotto

Luciano Supervielle y Jorge Drexler.

Luciano Supervielle y Jorge Drexler.

Jorge Drexler ha acostumbrado a su público a la metamorfosis que sufren sus canciones desde su grabación hasta su puesta en escena, y de una gira a otra, y ahí el tándem con Luciano Supervielle, que presenta este miércoles en el Teatre Grec (22.00 horas), es un paso al frente. El autor de ‘Todo se transforma’ anuncia un concierto “de contrastes y abierto a las combinaciones”, donde convivirán instrumentos orgánicos y electrónicos, “la guitarra de palo y el ‘scratch’”.

Supervielle, músico, arreglista, productor y ‘discjockey’ uruguayo, nacido en París y de madre francesa, se cruzó en su camino en el disco ‘Frontera’ (1999), y se convirtió en cómplice estable hasta ’12 segundos de oscuridad’ (2006), mientras operaba en paralelo con el colectivo electrónico Bajofondo Tango Club. Tras casi una década de distanciamiento, el año pasado se aliaron en una serie de conciertos en Chile y Argentina que ha ido creciendo: es la gira ‘Perfume’, en atención a la pieza del primer disco de Bajofondo, que cantó la tanguera Adriana Varela.

ACÚSTICO Y ELECTRÓNICO

Para Drexler, trabajar de nuevo con Supervielle supone una manera de “expandir”, dice, su “universo emocional y arreglístico” con nuevas ideas y recursos sonoros. “Es un superdotado tanto en el piano clásico como en el hip-hop instrumental, desde el arreglo de cuerda o viento hasta la programación de una batería reciclada a partir de un ‘loop’. Un músico impresionante”, subraya. Supervielle ve coincidencias con su ‘partenaire’ en la “necesidad de ambos de estar actualizados”. Pero, en 1999, la electrónica abría todo un horizonte. ¿Y ahora? “Los instrumentos son otros y el ordenador contiene herramientas que no existían”, destaca. Y en la electrónica de los 90 “había un impulso por negar los instrumentos acústicos y ahora hay un maridaje potente entre ambos mundos”.

De eso, de fundir parámetros sonoros de origen diverso, va en buena parte ‘Perfume’, donde hay “programación electrónica y guitarra eléctrica, y canciones de raíz uruguaya mezcladas con elementos de Erik Satie”, apunta Drexler, a quien le interesan más “las herramientas nuevas que la modernidad de por sí”. Por eso creó, hace tres años, la aplicación ‘n’, a través de la cual tres canciones suyas pueden transformarse utilizando, con el móvil, datos relativos al movimiento o la memoria. “Aunque lo sacamos corriendo y lo único que no calculamos fue el modelo de negocio”, lamenta. La ‘app’ es hoy de descarga gratuïta.

LAS FUENTES ORIGINALES

En ‘Perfume’ ambos contarán con tres músicos y abordarán sobre todo canciones de Drexler, tanto de los discos en los que tomó parte Supervielle como del más reciente, ‘Bailar en la cueva’. ¿Muy cambiadas? Depende: se acercan a la versión discográfica original y se alejan de las adaptaciones cambiantes de las giras. “Yo nunca he respetado mis discos al tocar en directo”, apunta el cantante y guitarrista. El influjo bailable del último trabajo se apreciará “a partir de la mitad del recital”.

Drexler habla del baile como una forma de liberación con efecto retardado de quien creció bajo una dictadura, la uruguaya. “Es la última batalla, la del cuerpo”, apunta. “Yo me crié en una sociedad donde no se bailaba: la dictadura no aceptaba esa expresión de libertad y la izquierda tampoco porque estimaba que había cosas más importantes que hacer”, reflexiona. Y cree que el cruce de sonidos y ritmos de ‘Perfume’ será especialmente entendido en Barcelona. “Como ciudad puerto, ciudad abierta, tiene más capacidad que otras de integrar lo que viene de fuera”.