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Ignasi Aballí, menos conceptual y más metafísico

Piezas antiguas y nuevas creaciones del artista dialogan en la amplia exposición que le dedica la Fundació Miró

Natàlia Farré

Ignasi Aballí, junto a la obra El color en el diario, en la Fundació Miró.

Ignasi Aballí, junto a la obra El color en el diario, en la Fundació Miró. / AUGUST BLÁZQUEZ RUBÍ

La muestra repasa todos los temas claves en la producción del autor: el tiempo, el color, la práctica pictórica, la transparencia y el error 

Ignais Aballí (Barcelona, 1958) define su obra como "un proceso de repensar continuamente el trabajo anterior, más que de saltos radicales, cortes abruptos o nuevos principios", aunque siempre con el compromiso de "aportar ideas y puntos de vista diferentes en cada revisión". Y 'Seqüència infinita', la muestra que inaugura los nuevos espacios expositivos de la Fundació Miró,  responde a esta idea: "Quería poner en cuestión lo hecho hasta ahora, y pensar como podía evolucionar. El resultado es el dialogo que se establece en la exposición entras las obras anteriores y las nuevas, que mezcladas dialogan entre ellas cordial y amablemente abriéndose a nuevos significados y lecturas", afirma.

Así, la muestra, que no es una retrospectiva al uso, reúne 35 piezas, 15 de las cuales son recientes, que repasan los aspectos clave en la obra del artista: "El tiempo, el color, el análisis de la practica pictórica, la invisibilidad y la transparencia, la duda y el error, y su interés creciente por la imagen en movimiento", apunta Martina Millà, comisaria de la exposición junto al artista, pero lo hace "presentando a un Aballí diferente al más conocido, más allá del conceptual puro, dándole un tono más metafísico y filosófico", continúa Millà.

'Seqüència infinita' es fruto del Premi Joan Miró, el galardón que otorgan la fundación y la Obra Social La Caixa y que el autor ganó en el 2015

Con ello, el recorrido empiezas con una instalación, 'Tiempo como inactividad', con siete proyecciones simultáneas que abordan uno de los temas centrales de las investigaciones del artista: el tiempo y sus paradojas, y lo hace a partir de la presentación de relojes de arena de diferentes medidas y duraciones. "Plantea mirar pasar el tiempo sin que ello implique una productividad u otra cosa más que ser conscientes del paso del tiempo", aclara Aballí.

Tempus fugit, uno de los temas del 'vanitas' que entronca a Aballí con la genealogía de la creación a partir de otra gran instalación, la que presenta un listado de 380 artistas, desde el renacimiento, con Pietro Cavallini, el primero en firmar una obra individualmente, a la actualidad. "Me interesan prácticamente todos", sostiene, como le interesa Miró, protagonista de la videoinstalación 'Repintar Miró', pieza producida por la Fundació Han Nefkens en la que el artista ahonda en su reflexión sobre la pintura y las artes visuales. ¿Cómo? Cogiendo dos esculturas de Miró, 'Señor' y 'Señora', y pintándolas totalmente de blanco para que se confundan con el fondo incidiendo en la idea de invisibilidad.

GRAN ESPECTRO CROMÁTICO

El error y la duda protagonizan 'Wrong idea', un espejo pintado totalmente de blanco excepto algunas partes: las que dejan ver un texto que habla precisamente de ello, del error y la duda. El color  y la relación de la imagen con la palabra flotan por todas las obras de una de las salas más grandes. Aquí luce la pieza más antigua de la muestra e inédita en Barcelona: 'Siete pinturas iguales. Siete pinturas similares. Siete pinturas distintas', que muestra 21 plafones totalmente negros que aparentemente son iguales pero que en realidad no los son: ni los negros ni la marca de pintura utilizada coinciden en todos. "No es una referencia a Malévich, aunque me interesa mucho, sino a la relación entre el texto y la obra, lo que da significado a la pieza no es el color sino las palabras igual, similar y distinto". Tanto negro contrasta con el resto de la sala, una explosión de colores que afectan distintas obras, algunas, como 'El color en el diario' que despliega un gran espectro cromático.     

El video llega al final, con una sala de proyecciones a modo de multisala que reúne cuatro instalaciones audiovisuales. "Los dos aspectos fundamentales del cine  son el movimiento y el tiempo. Y eso es lo que me interesa", concluye Aballí. Tiempo para abrir y tiempo para cerrar 'Seqüencia infinita', la exposición deudora del Premi Joan Miró, otorgado por la fundación y la Obra Social La Caixa, y que Aballí se llevó el año pasado.  

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