20 sep 2020

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NOVELA HISTÓRICA

Carme Riera y el inventor del turismo en Mallorca

La escritora y académica gana el BBVA Sant Joan con 'Les darreres paraules', unas falsas memorias del archiduque Luis Salvador de Habsburgo

ELENA HEVIA / BARCELONA

Carme Riera, este lunes en Barcelona. 

Carme Riera, este lunes en Barcelona.  / FERRAN SENDRA

Una novela en forma de manuscrito encontrado. Una confesión al pie de la tumba. La vida de un personaje que quizá en Mallorca sea toda una celebridad, pero que en Catalunya necesita presentación. Se trata del Archiduque Luis Salvador de Habsburgo, que vivió en la isla de la calma (cuando todavía se la podía denominar así) fascinado por su naturaleza y sus mujeres (las malas lenguas dicen que también por algunos hombres) aunque la razón que lo hizo ir fue investigar un raro escarabajo local. Un naturalista, en fin, con el ojo tan certero como para darse cuenta de que aquel lugar era un poderoso filón para la industria turística que a principios del siglo XX todavía se estaba creando.

De la muerte de ese personaje, en un lugar que hoy es la República Checa pero entonces era el Imperio Austrohúngaro, se cumplieron cien años en el 2015. La escritora mallorquina Carme Riera ha indagado en su vida, ha completado sus zonas de sombra con ficción y el resultado es una novela breve, 'Les darreres paraules' , que le ha valido el premio BBVA Sant Joan.

La catedrática y miembro de la Real Academia Española se enfrentó a los complicados entresijos de la figura del archiduque, primo de la emperatriz Sissi, viajero impenitente y misterioso, al serle encomendado el comisariado de una exposición dedicada a él. Luis Salvador fue un intelectual y un sabio cuya visita a la isla supone un antes y un después en la  historia del lugar. "Él consideraba que se debe respetar la naturaleza y el paisaje. Todavía circulan leyendas que dicen que no dejaba talar un árbol. Construyó miradores en los lugares más interesantes para que la gente pudiera llegar y creó una hospedería para que las personas que caminasen por la isla pudieran alojarse".

PRECOZ ECOLOGISTA

Es decir,  el suyo era un pensamiento ecológico 'avant la lettre', una concepción del turismo bien entendido alejado de actual especulación. “Es bueno pensar en un ejemplo como el suyo cuando acabas de leer la noticia de que cada lunes llegará a la isla un macrocrucero de un centenar de pisos. Ese día los mallorquines tendremos que encerrarnos en nuestras casas”, añade la autora.

Más controvertidos son los aspectos más íntimos de aristócrata que oficialmente no tuvo descendencia pero dejó toda su fortuna a los hijos de su secretario, con lo que alimentó la sospecha de que en realidad eran suyos ya que tuvo infinidad de amantes entre las campesinas de la zona. “Era un hombre muy libre, en Viena se ofendieron mucho cuando en uno de sus escritos se atrevió a equiparar a la emperatriz Elizabeth en su visita a la isla con una payesa con quien era notorio que mantenía relaciones”. Sin olvidar que quizá, solo quizá, el Habsburgo, que viajó a un sin fin de lugares extrañísimos ejerciera, de espía al servicio de la maltrecha corona austríaca, mientras se gestaba una guerra mundial, la primera, que no llegó a conocer. 

El más potente del otoño

El Premio Sant Joan BBVA es el tercer mejor dotado de las letras catalanas, con 35.000 euros que, a diferencia de los 50.000 del Sant Jordi y el Ramon Llull, son netos para el ganador, sin que se les deduzca impuestos ni se consideren un adelanto de derechos de autor. Vinculado tradicionalmente a Caixa Sabadell, el hecho de que fuera un premio secundario en los planes editoriales del Grup 62 (frente al Sant Jordi, vinculado a Òmnium Cultural y al sello Proa, y el Ramon Llull, el premio en catalán de Planeta por antonomasia) ha hecho que en su palmarés haya altibajos: el 2007, en el que no se concedió, o los años recientes en que, tras una trayectoria que remontó en el 2008-2011 (Baltasar Porcel, Jordi Coca, Joan Barril y Andreu Martín), el destino de Caixa Sabadell, de las cajas catalanas con las que se asoció y de sus respectivas obras sociales estuvo en el alero. La integración en el grupo BBVA trajo la garantía de continuidad del premio, la incorporación de las siglas al nombre y también un compromiso desde el Grup 62 (las ganadoras de los dos últimos años son Najat el Hachmi en el 2015 y Carme Riera en el 2016) por hacer que el Sant Joan sea el premio literario potente de Edicions 62 en la rentrée de otoño. ERNEST ALÓS