18 sep 2020

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PREMIOS LITERARIOS

Alicia Kopf, Lucia Berlin y Francesca Sanna se alzan con el Llibreter

'Germà de gel', de la autora gerundense, también obtuvo el Premio Documenta

ELENA HEVIA / BARCELONA

Francesa Sanna y Alicia Kopf, ganadoras del Llibreter.

Francesa Sanna y Alicia Kopf, ganadoras del Llibreter. / ALBERT BERTRAN

El Premi Llibreter 2016 tiene acento femenino. En su 17ª edición, tres mujeres se han alzado con el galardón que conceden anualmente los libreros catalanes, con el compromiso de hacer visible el resultado en las librerías. La primera de ellas es la gerundense Alicia Kopf, que con su novela 'Germà de gel'  (L’Altra) ya obtuvo el Premi Documenta y ahora ha sido distinguida en la categoría de Literatura Catalana. La recuperación de la obra de la norteamericana Lucia Berlin 'Manual para mujeres de la limpieza' (Alfaguara / L’Altra) ha obtenido el de Otras Literaturas. Se trata de una colección de cuentos de una escritora fundamental que fue prácticamente ninguneada por la crítica y el público entre los años 60 y 80 y que solo ha sido reconocida a los 12 años de su oscura muerte en el 2004. Y, en el capítulo de mejor Álbum Ilustrado, se sitúa 'El viaje' de la italiana Francesca Sanna (publicado en catalán y castellano por Impedimenta), del que el jurado ha destacado la potencia de la palabra y la narrativa en una historia que pone el acento en el drama de los refugiados.

‘Germà de gel’, escrito por Kopf, una joven autora que viene del mundo de las artes plásticas, ha sido saludada por el jurado como una historia que, "sin dejar de presentar un argumento clásico de relaciones familiares complicadas, sabe añadir un contrapunto de aventura, de técnica y de proyección artística, el resultado del cual hace que el lector obtenga un visión poliédrica sobre temas muy humanos". En su presentación, Kopf ha reflexionado sobre el difícil papel de la mujer en la cadena de reconocimientos y ha reivindicado la capacidad de las escritoras no solo para hablar de su propia experiencia (el terreno considerado tradicionalmente femenino), sino también para “poder explicar historias sobre el mundo”.

GALARDÓN AGRIDULCE

Muy emocionante ha sido la carta abierta en la que uno de los cuatro hijos de Lucia Berlin agradece un premio con sabor agridulce por ser póstumo. “Nunca he sido capaz de adoptar una distancia en relación a las narraciones de mi madre [muy autobiográfica]. Jamás vi su trabajo como literatura. Solo era mi madre contándonos historias. Ahora, con la distancia que impone su éxito, me doy cuenta de su valía, de cómo logró, a pesar del alcohol y la escritura, ser una madre fantástica que sola pudo sacar adelante a sus cuatro hijos sin abandonar por ello su vocación”.  El libro de Berlin, que ya va por la cuarta edición, ha sido presentado por sus editoras María Fasce y Eugènia Broggi, recordando unas de las frases que la autora vertió en sus relatos pero que podría muy bien haberse convertido en el lema de su escritura: “Puedo contar las cosas más terribles con tal de hacerlas divertidas”.

La ilustradora y escritora Francesca Sanna, de origen sardo, formada en Alemania y Suiza, ha recordado que empezó este proyecto hace dos años, cuando todavía el  problema no había alcanzado su actual difusión mediática, y ha propuesto que el viaje de su libro no sea leído como un trayecto puntual y singular. “Es una historia que podría sucederle a cualquiera de nosotros”, ha dicho este lunes, día en que se conmemora, precisamente, el Día Mundial de los Refugiados, y ha acabado su discurso con el deseo de que nos mantengamos humanos.

La concesión del premio se ha celebrado en la Antigua Fábrica Estrella Damm y en el acto se reconoció la labor de cuatro libreros con más de 35 años en el oficio. Fueron Núria Dòria, de Dòria Llibres de Mararó, Àngels Fàbregues de La Llar del Llibre de Sabadell, Magdalena Isern de Al peu de la lletra de Barcelona y Octavi Serret de Serret Llibres de Vall-de roures.