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Marc Artigau retrata la sociedad actual en 'Caïm i Abel'

El autor y director estrena en la Biblioteca de Catalunya una tragedia sobre la emigración con seis actores que interpretan 15 personajes

Marta Cervera

Sergi Torrecilla y Clara de Ramon en una escena de Caïm i Abel.

Sergi Torrecilla y Clara de Ramon en una escena de Caïm i Abel. / BITO CELS

El autor y director Marc Artigau (Barcelona, 1984) estrena 'Caïm i Abel',  su obra más ambiciosa, una tragedia contemporánea sobre la emigración protagonizada por seis actores. Jordi Figueras, Berta Giraut, Clara de Ramon, Marc Rodríguez, Sergi Torrecilla y Lluís Villanueva interpretan una quincena de personajes en este montaje de casi tres horas con saltos en el espacio y en el tiempo. La acción arranca en un pueblo de Lleida en los años 80 y abarca hasta nuestros días. 

La Biblioteca de Catalunya acoge la obra hasta el 24 de julio. "Nunca había hecho una obra de estas dimensiones. Me apatecía salir de mi zona de confort", afirma Artigau. "Aunque es una tragedia en ella hay de todo: amor, humor y drama". La primera parte transcurre en "la Catalunya 'convergent' de los años 80" y la segunda, en África.  

Marc Rodríguez interpreta, entre otros, al personaje de Caïm, hijo de un agricultor catalán que pasará de vigilar sus campos a controlar fronteras,  y Sergi Tordecilla asumen, entre otros, el rol de Abel, un joven taxista africano cuyo padre emigró a Europa. Ambos, sin saberlo están conectados en esta obra coral que se inspira en la historia bíblica de Caín y Abel para hablar del mundo actual, dividido en países ricos y pobres.

Marc Artigau hurga en la herida abierta entre el primer y el tercer mundo desde la colonización. La imposibilidad de frenar las ansias de quienes buscan una vida mejor es uno de los temas de la obra que también habla de cómo Catalunya acoge al extrangero y de la obsesión por controlarlo todo, no solo las fronteras, en nuestra sociedad.

NI BUENOS, NI MALOS

"La vida hoy es más compleja que la historia que narra la Biblia. Es más difícil dictaminar quién es el bueno y quién el malo pero tampoco lo pretendo", aclara Artigau. "La obra se limita a ofrecer diferentes puntos de vista". Por un lado está el de Caïm, un vigilante. Por otro del de Abel, un emigrantes que intenta llegar al primer mundo.  Cada uno tiene su historia, sus razones.

A medida que componía el texto que Artigau ha alternado con las adaptaciones de 'El Petit Príncep' y de 'Molt soroll per no res', la tensión entre Norte y Sur no ha dejado de crecer."Veía los telediarios y no hacían más que reforzar la idea que tenía en mente".

La acción transcurre en diversas épocas y espacios. Una puesta en escean abstracta y poético sirve para ambientar la veintena de lugares diferentes que aparecen en la obra, que juega tanto con la arquitectura de la Bibioteca de Catalunya como con proyecciones.