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QUINTO CENTENARIO DE LA MUERTE DE UN GENIO

El Prado explora el misterio de El Bosco

El museo presenta la muestra más completa dedicada al artista con 21 tablas y 8 dibujos, casi todo su corpus. La pinacoteca refuta científicamente las desatribuciones realizadas a tres de sus obras por un comité holandés

Natàlia Farré

El tríptico El jardín de las delicias, una de las obras maestras de la gran exposición que el Prado dedica a El Bosco. 

El tríptico El jardín de las delicias, una de las obras maestras de la gran exposición que el Prado dedica a El Bosco. 

"El Bosco es un pintor que aconseja humildad a quien lo estudia, es un pintor del que todavía queda mucho por hacer y por saber". Lo afirma Miguel Falomir, director adjunto del Museo del Prado a raíz de la exposición que la pinacoteca madrileña le dedica al genio flamenco en el quinto aniversario de su muerte. Y es que todo en El Bosco es puro misterio. Poco se sabe de su vida, menos de la cronología de sus obras y limitada es la comprensión de sus piezas, llenas de criaturas imposibles que han dado lugar a las teorías más descabelladas: desde su pertenencia a la secta herética de los adamitas a la alquimia como fuente. Aunque con todo, el misterio más grande es la atribución de sus pinturas. Algo complicado teniendo en cuenta que no las firmaba y que solo se conserva un documento relativo a ellas: el encargo que le hizo Felipe 'el Hermoso' de un 'Juicio Final' desaparecido. Así las cosas, la discusión, académica, sobre tres obras atesoradas por El Prado y puestas en cuestión por el Bosch Research and Conservation Project, un comité científico creado en Holanda con motivo de la efeméride, han centrado la presentación de la muestra.

Poco se sabe de la vida del flamenco y menos aún de la cronología de sus fantásticas creaciones 

Los expertos del Prado "respetan", afirma  Miguel Falomir, la conclusión de dicho comité sobre la no autoría de El Bosco de 'La extracción de la piedra de la locura', 'Las tentaciones de Sant Antonio Abad' y 'La mesa de los Pecados Capitales', pero no la comparten. Así que tocaba refutar con más estudios la opinión holandesa. Y la pinacoteca lo ha hecho. Primero desarmando los argumentos de índole científica y documental; luego los estilísticos. Para los primeros Falomir ha invocado a la dendrocronología y a los pigmentos. Ambos se corresponden con las fechas que maneja El Prado y encajan con los años de producción de El Bosco, no con datas posteriores como argumentan los holandeses. Sobre las pruebas documentales solo hay un escrito al que agarrarse: el 'Comentario de la pintura' de Felipe de Guevara que resulta confuso y que no aclara, como el Bosch Research esgrime, que 'La mesa de los Pecados Capitales' sea una copia.

"La técnica no deja lugar a dudas de que es un 'bosco'. Nadie que no fuera El Bosco es capaz de hacer una composición como esta. Nadie. Ni Brueghel", ha defendido Pilar Silva, experta en el tema y comisaria de la exposición. La afirmación hace referencia a 'La mesa de los Pecados Capitales', pero sirve para las otras dos obras cuestionadas de las que Silva ha refutado detalladamente todos los aspectos en entredicho para llegar a la misma conclusión: "El museo mantiene la autoría de las obras porque no hay nada que indique lo contrario". Para demostrar que no se trata de "inmovilismo o de defender a capa y espada la colección", Falomir ha recordado la recientemente reatribución de 'La infanta Margarita', que ha pasado del pincel de Velázquez al de Martínez del Mazo.

EL CREADOR EN SU CONTEXTO

Aclaradas las posiciones, las tres piezas en cuestión cuelgan como atribuidas a El Bosco en la magna exposición, patrocinada por la Fundación BBVA, que reúne 21 lienzos y ocho dibujos, lo que supone un 75% de la producción del flamenco y que lleva por nombre 'El Bosco. La exposición del V centenario' (del martes al 11 de septiembre). Se trata de la mayor muestra realizada sobre el artista. No en vano, en España se halla la colección de originales más numerosa de El Bosco, colección que debe su existencia a Felipe II que sentía fascinación por el pintor flamenco e intentó conseguir tantas piezas de él como pudo.

Felipe II sentía fascinación por las criaturas del pintor y se convirtió en su mayor coleccionista

Además de las seis obras del Prado ('El Jardín de las Delicias', 'La Adoración de los Reyes Magos', 'El carro del heno', más las tres citadas), la muestra reúne también otras piezas capitales como el 'Tríptico de las tentaciones de San Antonio Abad',  del Museu Nacional de Arte Antiga de Lisboa; las 'Visiones del más allá', de la Galería de la Academia de Venecia, y el dibujo del 'Hombre-árbol', una joya custodiada en el Albertina de Viena. Están presentes, además, otras dos piezas importantes procedentes de colecciones españolas: el 'Cristo camino del Calvario', de Patrimonio Nacional, y 'San Juan Bautista', de la Fundación Lázaro Galdiano. La exposición la completan relieves, grabados, miniaturas y pinturas de otros autores que contextualizan el ambiente en el que El Bosco creó.

DOS DÉCADAS DE ESTUDIO

En total medio centenar de obras que siguen un orden temático ante la imposibilidad de hilar una cronología ya que poco se sabe de la vida del genio más allá de que creció, creó y murió en Den Bosch y que abandonó su nombre, Jeroen van Aeken, por el de la ciudad. No está claro ni donde nació ni cuándo, pero nadie duda de que su familia, toda dedicada a la pintura, llegó a Den Bosch procedente de Aquisgrán. De ahí que la entrada a la muestra la den sus conciudadanos, pintores que trabajaron en Den Bosch en vida del genial creador y que retrataron la ciudad o al propio autor (Cornelius Cort lo plasmó en un grabado). 

'El Jardín de las delicias' tiene apartado propio con radiografías y refrectolofías incluidas

Presentado el personaje, son las propias obras de El Bosco las que centran los temas: como el dedicado a los santos, hay numerosos óleos que salieron de su pincel con esa temática, desde el famoso 'Tríptico de las tentaciones de San Antonio Abad' de Lisboa al fragmento dedicado al mismo santo del Museo de Kansas City recientemente atribuido al pintor flamenco; o el apartado dedicado a la pasión de Cristo con el 'Ecce Homo' del Städel Museu de Frankfurt y 'La coronación de espinas' de la National Gallery de Londres a la cabeza. 'El jardín de las delicias' tiene apartado propio con radiografías y refrectolofías incluidas para poder observar tanto los dibujos subyacentes como los cambios que sufrió la pintura durante su proceso creativo. Una manera de evidenciar que antes de la exposición, El Prado ha dedicado dos décadas al estudio de las piezas y a su restauración. 

COLAS GARANTIZADAS

La muestra llega con un documental de José Luis López Linares, 'El Bosco. El jardín de los sueños', en el que numerosos personajes -Salman Rushdie, Orhan Pamuk, Miquel Barceló, Cees Nooteboom y Philippe de Montebello, entre otros- hablan de la pintura del genio; un cómic creado por Max, 'El tríptico de los encantados'; y un prolongación del horario junto con la recomendación de comprar la entrada por anticipado. Es la fascinación por El Bosco (y las colas que genera).