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X-Men, un universo mutante

La exitosa saga mutante creada por Stan Lee cierra su segunda trilogía con 'X-Men: Apocalipsis', ambientada en los años 80

Juan Manuel Freire

Estrenos de la semana. Tráiler de X-Men: Apocalipsis.(2016)

Para haber sido creada, según parece, en cuestión de un día, en la explosión creativa de Stan Lee a principios de los 60, La Patrulla X ha dado bastante de sí. Lo que en principio fueron tres héroes -un chico que dispara rayos por los ojos, un hombre-congelador y una chica con poderes telequinéticos- y su mentor en silla de ruedas, el profesor Xavier, ha devenido una genealogía expansiva capaz de capturar la imaginación desde no solo los tebeos, sino también el cine y, en breve, la televisión. El último eslabón, 'X-Men: Apocalipsis', cierre de la segunda trilogía mutante dirigida por Bryan Singer, llega este viernes a los cines.

Hay un motivo capital que explica su popularidad: ahora ya es de todo el mundo, gracias en parte a las películas de ‘X-Men’, pero no hace tanto la cultura superheroica era patrimonio casi exclusivo de los raritos de la clase, los 'geeks', los que siempre eran elegidos los últimos cuando tocaba formar equipos de fútbol en el recreo. Y estos se identificaron plenamente con los jóvenes mutantes de la escuela de Xavier, con su difícil relación con la humanidad mejor instalada en el sistema.

Lee creó una metáfora poderosa de la discriminación y la opresión de cualquier supuesta minoría. Según el creador, “el primer objetivo era mostrar que la intolerancia es algo terrible”. En la segunda parte de la saga fílmica, dirigida por el abiertamente gay Singer, la madre de Bobby Drake preguntaba a su hijo: “¿Has intentado no ser un mutante?”. Lejos de poner un trono a una figura inalcanzable, la Patrulla X ha dado alas (en el caso de Ángel/Arcángel, literalmente) a los oprimidos y los denostados.

APOCALIPSIS AHORA

Este mensaje de tolerancia dio fuerza filosófica a la primera trilogía cinematográfica, cuyo episodio inicial disparó, casi por sí solo, la ola (o tsunami) de cine de superhéroes adulto y ambicioso que ahora es casi razón de ser de Hollywood. La película de Singer del 2000 recordaba que podíamos tomarnos los superhéroes en serio, muy en serio, sin dejar de lado la diversión y la ligereza.

Este equilibrio ha dominado los cuatro títulos de la saga dirigidos por él: 'X-Men', la superior 'X-Men 2', 'X-Men: Días del futuro pasado' (combinación de los repartos de la primera trilogía y la segunda, 'reboot' retroactivo) y, ahora, esa locura llamada 'X-Men: Apocalipsis', en la que la destrucción de un monumento memorial al holocausto nazi puede dar paso poco después a una secuencia videoclipera a mayor gloria de la cultura pop 'eighties'.

Como 'Primera generación' (situada en los 60) y 'Días del futuro pasado' (en los 70), 'Apocalipsis' es una película de época: su acción se desarrolla sobre todo en 1983, año del estreno de 'El retorno del jedi', dato 'geek' que Singer y su guionista Simon Kinberg no quieren desaprovechar. En esta época gloriosamente pop despierta En Sabah Nur, Apocalipsis, mutante ancestral traicionado y enterrado por sus seguidores en el año 3600 A.C. Pronto advierte que la Tierra ha empeorado en su ausencia y decide hacer borrón y nuevo orden mundial. Solo los chicos del profesor Xavier pueden salvar a la humanidad.

PLANES DE EXPANSIÓN

Hace poco Kinberg aseguró que la siguiente entrega pasaría en los 90, aunque no quedó claro si se refería a una futura 'X-Men' o a la película de 'Los Nuevos Mutantes' (el 'spin-off' lanzado como serie de cómic en 1983) en preparación. Como sus derechos y los de personajes afiliados (caso de 'Deadpool') son propiedad de Fox, los famosos mutantes de Lee no aparecen en el Universo Cinematográfico de Marvel, pero eso no quiere decir que no puedan tener su propio universo compartido.

Ahora mismo, por ejemplo, se estudia cómo reincorporar a Deadpool a la saga X-Men. También hay en marcha una película de Fuerza X, el grupo paramilitar mutante del que forman parte tanto Deadpool como Coloso y Mariposa Mental, debutante en imagen real en 'X-Men: Apocalipsis'. Además, se preparan las series 'Hellfire' y 'Legion', esta escrita por Noah Hawley, autor de la revisión televisiva de 'Fargo'. Expansión codiciosa pero con clase.

La saga mutante, al completo

X-MEN (2000)
Dos mundos irreconciliables: los mutantes díscolos que lidera Magneto y los que intentan integrarse socialmente en la escuela del profesor Xavier. Muy plástica y dramática. Excelente inicio del ciclo.


X-MEN 2 (2003)
Singer potencia más el aspecto social, con el fundamentalista militar dispuesto a erradicar a todos los mutantes. Uno brilla con luz propia, el Rondador Nocturno, con su piel repleta de grabados católicos.


X-MEN: LA DECISIÓN FINAL (2006)
Singer se fue a rodar 'Superman Returns' y pasó el testigo a un menos inspirado Brett Ratner. Con todo, el fin del primer ciclo brilla tanto en su pirotecnia como en los dilemas morales de Lobezno o Jean Grey.


X-MEN ORÍGENES: LOBEZNO (2009)
Según el actor que encarna permanentemente al mutante de garras de adamantium, Hugh Jackman, es un filme sobre memoria, ira y fraternidad. Duelo brutal a través del tiempo con su hermano, Dientes de Sable.


X-MEN: PRIMERA GENERACIÓN (2011)
El inicio del segundo ciclo surge de las cenizas de un 'spin off' frustrado sobre los orígenes de Magneto, revisión a cargo de Matthew Vaughn ('Kick-Ass') de la juventud, entonces amistosa, de Magneto y Xavier. 


LOBEZNO INMORTAL (2013)
Versión bastante libre del cómic de Frank Miller y Chris Claremont publicado en 1982. Un Lobezno amnésico se enfrenta al crimen organizado japonés. Brillante a ratos, pero con síntomas de agotamiento.


X-MEN: DÍAS DEL FUTURO PASADO (2014)
Excitante unión de los dos ciclos a través del tema del viaje temporal: los X-Men, con Lobezno como personaje conductor, quieren modificar un hecho del pasado para impedir un cataclismo del presente. QUIM CASAS

        

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